WHITESNAKE: SANTOS Y PECADORES (Sergio Linares)

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Difícil enfrentarse a una obra en la que se relatan la vida, obra y milagros de una de las obsesiones particulares del que suscribe estas líneas, ya que uno tiende a mirárselo con el ceño más fruncido que otras biografías. Pero vayamos al meollo de la cuestión y rindamos cuentas del libro. Definitivamente, no es el horror: la lectura transcurre con cierta fluidez y, más o menos, el poco avezado se puede hacer una idea de la carrera profesional de David Coverdale y su Serpiente Blanca, pero en la balanza de la ecuanimidad, pesan más los errores que los aciertos. Hay errores de cronología y poco conocimiento de ciertas bandas y artistas; lo último quizás venga dado porque el libro está escrito por un fan acérrimo del metal, y ya sabemos la poca perspectiva hacia otros géneros del seguidor fundamentalista metálico en este país. Cualquier seguidor del rock sabe de la brutal influencia que ha ejercido el soul y el blues en el estilo coverdaliano, algo que se trata de manera muy somera, o cuando se habla de frontmen en los que el sexo juega un papel importante se nombre a… ¿Brett Michaels? Nada en su contra, soy fan de Poison, pero este dato muestra una estrechez de miras metálica harto importante.

Cuenta también el libro con textos intercalados a lo largo de la narración de personajes de la escena hard y heavy nacional seguidores de Coverdale, algo que podría haber enriquecido el acercamiento a la figura del carismático vocalista y que se queda todo en agua de borrajas. Textos neutros, sin ningún sentimiento, que en algunas ocasiones se dedican a hacer simples cronologías. Especialmente flagrantes son las líneas perpetradas por Oscar Sancho, vocalista de los tremebundos Lujuria, que logra el sonrojo al hablar de su cutre y casposo encuentro con el líder de Whitesnake, dejando claro que no sólo “esta noche manda su polla” sino que parece que en todo lo que hace. Está claro que si conociera tanto a Whitesnake y de refilón la explicitud sexual del blues, debería haber sabido hace años de donde viene el nombre de la banda… de vergüenza ajena. Esto es lo que hay: una biografía al uso, pasable si no se tienen muchas expectativas, pero que dista bastante de ser el libro básico en la lengua de Cervantes sobre David Coverdale y el Ofidio Albino.

XAVI MARTÍNEZ






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