WATAIN ‘Trident Wolf Eclipse’

(Century Media/Sony) De manera brutal empieza este 2018 en cuanto a metal extremo se refiere, con el retorno de los suecos Watain al ruedo discográfico, referentes ineludibles del black metal más blasfemo por parte de la escuela de su país. Dejando de lado su cara más polémica e impía hay que reconocer que estos tipos saben hacer metal de alto octanaje como ya demostraron en su referencial debut en larga duración ‘Rabid’s Death Curse’. Y un poco a sus orígenes parecen haber vuelto con este nuevo larga duración, tras ese ‘The Wild Hunt’ en el que dejaron que afloraran influencias más progresivas, doom y hasta del metal más clásico. Poco queda de ese aperturismo en este ‘Trident Wolf Eclipse’, donde el black metal de raíz sueca vuelve a campar a sus anchas en su expresión más brutal y pura. Temas rápidos a piñón, tremolo picking, baterías desbocadas, solos desquiciados y esas voces encabronadas que oscilan entre el black y el death. Algo palpable desde el primer momento en que le das al play del reproductor, el inicial “Nuclear Alchemy’ te sobrepasa por su brutalidad y malas vibraciones.

Parece que el espíritu de los Mayhem más clásicos haya imbuido a estos tres tipos, ya que el resto del álbum sigue en esa tónica de fiereza atávica. Canciones tan tremebundas como “Furor Diabolicus’ o ‘Towards The Sanctuary’ nos muestran a unos Watain muy puros, fieles a la tradición vieja escuela del black metal. Pocos respiros nos dan estos suecos en este nuevo trabajo, donde en contadas ocasiones nos dejan apreciar más matices que la pura maldad, quizás “Teufelsreich” o la atmosférica “Antikrists Mirakel” dan una cierta tregua pero sin bajar la intensidad. Obviamente, y como se ha comentado una líneas más arriba, estamos hablando de black metal vía Suecia, lo cual implica producción y sonido cuidado, así que también se convierte este disco en ideal para aquellos que gustan de lo extremo pero que no acaban de conectar con las producciones tan lo-fi de la vertiente más clásica y noruega del género. Aún es muy pronto para empezar a hablar de discos del año, pero está claro que en cuanto a rabia, ira, intensidad y metal de altos vuelos pocos artefactos le van a hacer sombra a estos Watain que vuelven como nunca a por sus fueros.

XAVI MARTÍNEZ

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