WALLS OF JERICHO ‘No One Can Save You From Yourself’

Walls of jericho no one can save you from yourself(Napalm Records)

Seis años han hecho falta para el regreso de Walls of Jericho, la atronadora banda de Detroit. Y vuelven haciendo lo que siempre han hecho (si obviamos ese extraño EP acústico junto a Corey Taylor): hardcore contemporáneo directo a la yugular, sin sorpresas ni piedad. Abanderados como son de este estilo, del que podríamos considerar a Hatebreed como punta de lanza, el quinteto comandado por Candace Kucsulain se ciñe a su propio lenguaje y a las convenciones del género, que en doce de las trece canciones de este ‘No One Can Save You From Yourself’ se traducen en una producción limpia, pero contundente, por parte de Ben Schigel y Tommy Gammalo, riffs afilados, dobles bombos imparables, ciertos toques metálicos (la sombra de Slayer en el nuevo hardcore es alargada), breakdowns diseñados para destrozar los suelos de las salas donde toquen, y la brutal voz de Kucsulain, que lleva ya casi veinte años demostrando que quienes crean que el hardcore es solo cosa de hombres, están muy equivocados. “Probably Will”, el tema que cierra el disco, se revela como la única excepción: una canción con voces limpias, teclados y cuerdas que casi podría confundirlos con una banda de pop. Líricamente, tampoco se alejan de lo habitual y no parece que pretendan hacerlo. La lucha por las ideas, determinación, perseverancia, unidad en la escena y fuerza en un mundo jodido. El ideario hardcore al completo.

Walls of Jericho no vienen a cambiar nada. Sus propias canciones dan vueltas sobre la misma idea: que sus canciones son el fin y no el medio. Por ello, ‘No One Can Save You From Yourself’ no tiene ni intenta tener nada para quien no esté familiarizado con su propuesta; difícilmente van a sonar fuera de su propia escena y por suerte se niegan a hacer las concesiones a las fórmulas comerciales con las que tanto coquetean las bandas del subgénero tan mal llamado metalcore. Como la música a la que representan, Walls of Jericho se mantienen auténticos y fieles a su juego. Quien tenga dudas, sólo tiene que acercarse cuando pisen un escenario cerca: verán que no necesitan que nadie los salve, ni siquiera de sí mismos.

ISAAC MORA

 

 






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