VOMITORY (Upload, Barcelona 14/03/19)

De vuelta a la sala Upload de la Ciudad Condal, para asistir a lo que resultó ser una intensa velada de Death Metal sin aditivos ni paliativos. En este caso, se trataba de la vuelta a nuestros escenarios de Vomitory. El combo sueco de Death Metal había vuelto puntualmente a la actividad en 2017, tras su separación en 2013. Y fue para un único show en la edición de ese año del Summer Breeze Open Air, en Alemania. Pero no ha sido hasta el pasado año cuando Vomitory han reactivado su carrera, con motivo del trigésimo aniversario de su formación. Así, la banda se encuentra en pleno periplo europeo, el cual ha tenido cuatro paradas en nuestra geografía.

Vomitory se han hecho acompañar de dos excelentes bandas del panorama extremo patrio: los locales Human Carnage y los tarraconenses Hyban Draco. Un potente cartel que, parece ser, suscitó el interés del público, ya que la sala presentaba un inmejorable aspecto desde el momento de la apertura de puertas.

Human Carnage fueron los encargados de iniciar la velada. En las filas de este combo barcelonés de Brutal Death milita nada menos que Naga S. Maelmstrom, guitarrista de los soberbios Atrexial. Human Carnage cuajaron una muy destacable actuación. La banda, en su conjunto, hizo gala de unas dotes técnicas excelentes, con un potente vocalista en la figura de Emre, que no cesó de animar al público. Curiosamente, la banda no rescató ningún tema de su único larga duración hasta el momento, -‘Unleash The Carnage’ (2011)-, y dedicaron la totalidad de su set a presentar nuevas piezas que, suponemos, irán en su próximo trabajo. Unas piezas complejas y agresivas que resultaron de lo más disfrutables, entre las cuales destacaría sobre todo “On Your Knees”.

Vomitory

Llegó el turno entonces de Hyban Draco. La formación tarraconense nos ofreció su peculiar variante de  Blackened Death. Comandados por un sólido Hyban Sparda, el combo llevó a cabo una potente actuación, ejecutando un repertorio basado en su más reciente trabajo, el notable ‘Storms Of Desolation’ (2017). Era mi segunda vez con Hyban Draco (la primera fue en el marco del Catalonia Extreme Winter de 2017), y debo decir que en esta ocasión me parecieron mucho más convincentes (y contundentes). El estilo de Hyban Draco es agresivo, pero muy melódico, incidiendo en interludios instrumentales pausados, que se alternan con pasajes netamente Black. Así, temas como “A Long Path” o “The Falling Madness” resultaron de lo más eficaces; e incluso piezas más antiguas como “God Of Darkness” (incluido en su ya lejano ‘Dead Are Not Silent’, de 2011) tuvieron una gran acogida entre la numerosa audiencia, que despidió a la banda con merecidos aplausos.

Vomitory

Y ahora, hablemos de Vomitory. Los suecos fueron, sin el menor género de dudas, los grandes triunfadores de la noche. Efectivamente, amigos, la banda de los hermanos Gustafsson pasó como un vendaval por las tablas de la sala Upload; y ofreció unos de los shows más salvajes que quien  suscribe ha presenciado en los últimos meses. Vomitory convirtieron la sala en una auténtica olla a presión, y, desde el pistoletazo inicial con “The Carnage Rages On”, no dieron ni un solo momento de reposo a una enfervorecida audiencia, que se fundía en continuos “circle pits” (con algún conato de confrontación entre sectores algo más “hiperventilados”). Y es que estos tipos saben lo que se traen entre manos. Aquí no hay trampa ni cartón, damas y caballeros: esto es Death Metal, escuela sueca de los noventa. Ergo, nada de florituras innecesarias ni veleidades pseudo-progresivas. Tan sólo potencia, agresividad y velocidad, tal como atestiguan piezas tan abrasivas como “Gore Apocalypse”, “Rotting Hill” o “Ripe Cadavers”. La banda funcionaba a todos los niveles, con un rotundo Erik Rundqvist como frontman. Curiosamente, fue el gigantesco guitarrista Peter Östlund quien se erigió (nunca mejor dicho) como portavoz del grupo, a la hora de presentar los temas. Un Östlund, por otra parte, visiblemente satisfecho con la reacción del público. Vomitory repasaron todos sus álbumes, aunque dieron bastante cancha a su más reciente ‘Opus Mortis VIII’, destacando una devastadora “Regorge In The Morgue”. La imponente “Serpents” fue uno de los mejores momentos del concierto; si bien la palma se la llevó la apabullante triada final (incluyendo bises), con “Terrorize, Brutalize, Sodomize”, la primigenia “Raped In Their Own Blood”, y “Chaos Fury”. La banda permaneció durante bastante tiempo sobre las tablas, haciéndose fotos y firmando autógrafos con una gran sonrisa en los labios; conscientes de que habían ofrecido un show absolutamente incontestable. Una hora y cuarto del mejor Death Metal que se puede ver en la actualidad. Ni más ni menos.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTOS: LECUMBERRY






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