VIDRES A LA SANG (Bóveda, Barcelona 08/03/19)

El regreso a la actividad de Vidres A La Sang ha tenido una trayectoria inmejorable. Tras la noticia de su reunificación, la banda se descolgó con el monumental ‘Set De Sang’, su nuevo trabajo discográfico. Después, lógicamente, llegó el anuncio del primer concierto de la formación, con unos invitados de auténtico lujo: Barbarian Swords. Toda la expectación creada al respecto de esta reunión de Vidres A La Sang, unido a una impecable labor de promoción, dio sus frutos. Así, el mismo día del show se colgaba el siempre agradable, -y muy merecido en este caso-, cartel de “Sold Out” en la sala.

Barbarian Swords

Así pues, los astros parecían alineados para que la velada de este 8 de marzo fuera inolvidable. El ambiente era el de las grandes ocasiones. Había mucha “sed de sangre”, tal como bromearía la banda al respecto durante su show, y una nutrida audiencia poblaba la sala para cuando los encargados de hacer los honores se subieron a las tablas: Barbarian Swords. Lo admito. Se me están acabando los calificativos para describir lo que las huestes de Von Päx descargan sobre un escenario. Estos tipos lo tienen todo: temas, actitud, dos discos a prueba de bombas, y un directo sencillamente letal. Una vez más, la ponzoñosa tripleta inicial “I’m Your Demise”, “Outcast Warlords” (con ese devastador riff en mitad del tema) y “Pure Demonology” hizo volar todo por los aires. El sonido comenzó siendo algo embarullado, con la batería muy baja en la mezcla, pero a la postre fue de  sobresaliente. De hecho, puede que este sea el show más potente, en cuanto a sonido, que he presenciado de la banda. “Pentecostal Black Punishment”, “Putrid Whore (The Holy Church)” y “For My Honor” fueron como tres pedazos de metralla dirigidos al plexo solar. La banda parecía especialmente complacida en escena, sabedores tal vez de lo especial de la ocasión. Como contrapartida, la parte final del show estuvo dedicada a dos de las piezas más netamente fúnebres del catálogo de los Swords: “Hunting Rats”, y, sobre todo, la escalofriante “Ultrasado Bloodbath”. Si había una banda capaz de elevar la temperatura de la sala hasta el punto de ebullición, y dejar a la audiencia a punto de caramelo para Vidres A La Sang, que no les quepa la menor duda: eran Barbarian Swords.

Vidres a La Sang

Una breve espera, y todo estaba dispuesto para el regreso a los escenarios de Vidres A La Sang. A esas alturas de la velada la atmósfera en la sala era de pura electricidad. De hecho, este ha sido uno de esos shows que, indudablemente, permanecerá en el imaginario colectivo de la escena durante mucho tiempo. Uno de esos conciertos de los que uno se sentirá afortunado por haber podido asistir. Y es que lo ofrecido por Vidres A La Sang superó con creces las expectativas que, estoy seguro, todos teníamos puestas en ellos. Con la sobriedad que les caracteriza, la banda tomó posiciones sobre el escenario. “Torna Al Teu Clos” fue la encargada de abrir el furibundo repertorio que ofrecieron. Con la audiencia completamente rendida desde el primer minuto y sin pausa, continuaron con “La Terra I Tu” y una absolutamente demoledora “Policromia”. Ante nosotros, una banda que llevaba casi una década sin subirse juntos a un escenario, ejecutaba los temas como una maquinaria de precisión. Así, los históricos Eloi, Marcos y Albert desplegaban todo su poderío instrumental, con un absolutamente intratable Jordi Farré tras los tambores. Visiblemente complacido, Eloi Boucherie se dirigió a la audiencia por primera vez para anunciar la presentación de su nuevo trabajo, el cual interpretaron casi en su totalidad. Así, una coreadísima “Els Vents Bufen A Favor” y la escalofriante “Emergiré” (con un Boucherie en estado de gracia a las voces limpias) fueron recibidos como auténticos clásicos. La sorpresa de la velada llegó con la aparición del mismísimo Martin Méndez, bajista de Opeth y buen amigo de la banda, para acometer la atmosférica “Miraré De No Tornar-me A Perdre”, en cuya grabación participó. “El Poble Redemptor” -dedicada a público y banda- y la monumental “Òrbita Del Cor” pusieron patas arriba la sala, y completaron la “suite” dedicada a ‘Set De Sang’, así como la parte regular del show. Estaba más que claro que la banda iba a regresar al escenario ante los vítores del público. Entre sonrisas, atacaron una descarnada “Amb Tota Rancúnia”, que provocó uno de los múltiples “circle pit” que se originaron durante la velada. La apabullante “Un Dia Qualsevol” fue, sin duda, uno de los mejores momentos de la noche, con esa colección de riffs entrecortados, ejecutados al milímetro. No quedaba tiempo para mucho más. Así, la extensa “Tots Els Paisatges Son Iguals” puso el broche de oro a un concierto que, no me cabe la menor duda, tardaremos mucho tiempo en olvidar.

Vidres a La Sang (Martin Mendez)

Eloi Boucherie nos comentaba hace unos días en la entrevista que mantuvimos con él, que el camino de Vidres A La Sang era siempre incierto, y que no sabía si habría un nuevo disco. Visto lo visto, tan solo espero que esté equivocado, y que podamos seguir saciando nuestra sed de sangre durante mucho tiempo más.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTO BARBARIAN SWORDS: WILLY

FOTOS VIDRES A LA SANG: JOSEP Mª LLOVERA

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