UNA RETIRADA A TIEMPO…(II)

En la primera parte de este artículo hemos dado repaso a una serie de artistas que según el equipo de ROCK ON deberían plantearse una retirada que ya va tocando. En esta segunda parte le vamos a dar un poco de caña a algunos más, incluyendo algun tótem nacional.  Y es que no todo el mundo es Robert Plant o David Gilmour.

kissKISS

Que quede bien claro: únicamente le consiento hablar mal de KISS a una persona…y esa persona soy yo. OK, estoy exagerando, pero, como dicen los yanquis, “you get the picture”. KISS son la banda de mi vida, la sintonía constante de mi cada vez más lejana adolescencia. La banda más caliente del mundo lo eran todo para mí: su fantasmagórica imagen, la mística y el misterio que desprendían en aquellos benditos tiempos pre-Internet, y, por supuesto, la inigualable colección de canciones memorables que atesoraban….eran la banda perfecta. Si, en aquellos años, alguien me hubiera dicho que en 2016 estaría escribiendo un texto así, probablemente le hubiera negado el saludo para el resto de su vida. Pero debo ser honesto: los KISS actuales no me transmiten absolutamente nada. Nunca he tenido demasiados problemas con nuevos miembros llevando los maquillajes clásicos, ni con períodos de actividad prácticamente nula, a excepción de unos cuantos shows aislados, y el constante aluvión de merchandising. Tanto ‘Sonic Boom’ como ‘Monster’ me parecen dos excelentes discos, y disfruté enormemente en los shows de la gira de ‘Sonic Boom’ que pude presenciar. El punto de inflexión tuvo lugar en el último concierto al que asistí, en 2012,  en Nueva York. Ver a todo un Paul Stanley sin voz, destrozando tema tras tema, y a una banda con el piloto automático puesto, fue duro. Muy duro. Desde ese momento, he tenido ocasión de ver varios conciertos televisados, y la conclusión siempre es la misma: KISS han perdido su esencia. Es la única forma que se me ocurre de describirlo. Mi sensación es que ya no deberían existir como banda. Ya lo han hecho todo. Ya lo han dado todo. Nadie podrá quitarme todos los momentos gloriosos que me han brindado, pero, por muy triste que me resulte admitirlo, KISS están durando demasiado. EDU A. CRIME

scorpions-2016SCORPIONS

La verdad es que los alemanes fueron REALMENTE buenos durante un corto espacio de tiempo. Por lo menos a nivel discográfico. Sus mejores obras se condensan los años que van desde In Trance (1975) hasta Lovedrive (1979). Incluyendo el magistral doble en vivo Tokyo Tapes, registrado durante la gira de presentación de Taken By Force, que documentaba para la posteridad  a una banda de hard rock con pegada y garra. Después llegaron ‘Blackout’ y ‘Love at First Sting’. Dos álbumes de indudable gancho comercial y buena producción que los auparon a estrellas absolutas del estilo. Habían perdido la magia pero facturaban temas pegadizos como lapas y ofrecían conciertos enérgicos y solventes a los que se podían poner pocas pegas. Disfrutaron tanto de ese éxito que giraron sin descanso y se ganaron incluso a un público ajeno a los parámetros del género metálico. Éxito basado principalmente en las baladas, algo común a las bandas duras, y que devino en una perversión tal de la banda que no podía creer lo que veían mis ojos y escuchaban mis orejas a su paso por el Azkena 2014. Sobredosis de azúcar, tedio absoluto y sensación de vergüenza ajena. Si llevas treinta y dos años sin ofrecer un disco relevante lo mínimo que puede sustentarte es que en vivo des la talla. Y, claro, anunciar una gira de despedida que lleva camino de ser eterna tampoco ayuda mucho, la verdad…¡Y ahora a por el cincuenta aniversario! MANEL CELEIRO

siniestro-totalSINIESTRO TOTAL

A nivel nacional, cuando pienso en bandas que quizás se hubieran tenido que retirar hace años, son varias las que me vienen a la mente. Siempre es respetable que alguien se gane las lentejas como buenamente pueda y quiera, pero algunos casos son realmente dolorosos: los de Barón Rojo o Los Suaves serían algunos de los más sangrantes, pero a mí personalmente el que más me duele es el de Julián Hernández y sus Aburrimiento Total. Los gallegos fueron muy grandes en el pasado; eran divertidos, imaginativos, chiflados… y además rockeaban de lo lindo con unos directos acojonantes y grabando un discazo tras otro, pero un día un señor llamado Miguel Costas (también conocido como “el mejor cantante del mundo”) abandonó el barco y ya nada volvió a ser lo mismo. No me malinterpreten; Julián es grande, y de hecho Siniestro Total grabaron un par de discos después de la marcha de Miguel que no están nada mal, pero queda totalmente demostrado que la química que tenía con su ex-compañero junto con la voz y las composiciones de este, era lo que hacía que esta banda fuera tan especial. A pesar de todo, es justo reconocer que aunque sus discos hace años que son bastante mediocres y más que nada una excusa para volver a salir de gira, cuando tienen una buena noche aún son capaces de sorprenderte con un buen show; siguen siendo un buen grupo, pero la mayoría de las veces duele ver a un Julián que habla más que otra cosa y a una banda que intenta dotar sus viejos himnos de una supuesta madurez que en realidad los convierte en un tostón. Que sí, Julián; ya sabemos que sois grandes músicos y ahora lo que más os va es el blues, pero esa no es la banda de la que yo me enamoré hace años. JUANVI PEDRO GILABERT

yesYES

La cuestión no es ya que no estén Jon Anderson o Rick Wakeman, pues la historia del grupo es un súper-culebrón con múltiples cambios de formación. Pero con la muerte de Chris Squire en junio de 2015 se produjo un punto de inflexión: ya no queda NADIE de la formación original. Cierto, Steve Howe y Alan White han estado en la banda en la mayoría de los discos, pero aunque el primero todavía deslumbra con alguna de sus guitarras estratosféricas (a pesar de su imagen de momia de peli de serie B), a White hay que darle cuerda. Y Geoff Downes ha grabado con ellos tres discos, pero su nivel como teclista y compositor fue bajando gradualmente desde aquel excelente “Drama” (1980) y los dos primeros discos de Asia hasta llegar a un nivel bastante pobre. El cantante clónico Jon Davison le echa ganas y el bajista Billy Sherwood (ya estuvo en la banda hace años) hace lo que puede, pero Squire es insustituible. Y aparte del insuficiente “Heaven & Earth” (2014), en vivo hace ya tres años que se dedican básicamente a tocar discos clásicos enteros, por lo que ya son un grupo de tributo a sí mismos. ¿Y quién les va a decir que se retiren de una vez? Pues ni más ni menos que Jon Anderson, que está montando unos Yes paralelos (ya lo hizo en 1989) junto a Trevor Rabin y Rick Wakeman, con disco y gira para finales de año. ¡Al ataqueeee! JORDI PLANAS

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