THE SONICS: LA FLECHA SÓNICA QUE ATRAVIESA EL TIEMPO

Uno de los desafíos mas grandes del hombre en el último siglo, a la vez que una de sus fantasías mas grandes, ha sido la de poder moverse por el tiempo caprichosamente. ‘La flecha del tiempo’ es un concepto de física abstracta que establece que esa flecha imaginaria se mueve siempre a una velocidad constante y en una sola dirección. Hace unos años, unos científicos consiguieron hacer que esa flecha del tiempo se desviara a nivel molecular excitando a la comunidad mundial de ‘cerebritos’ pero la ‘hazaña’ no pasó de ahí. Sin duda llegaron mas lejos en lo de torcer el tiempo, The Sonics, esos grandes olvidados a la vez que omnipresentes influencias para tres o cuatro generaciones de músicos de rock and roll que se resisten a envejecer usando como escudo un sonido añejo y a la vez cada día mas actual.

¿Crees que estoy desvariando? Puede ser. Pero piensa en esto: 1976, “Sex Pistols, The Clash, The Damned, Buzzcocks inventan el punk en Inglaterra”. No, mentira, porque en Nueva York ya existían los Ramones desde 1974 con un sonido similar, entonces habrán sido ellos los que lo inventaron… Pero, si nuestra flecha del tiempo sigue tirando para atrás en 1969, encontramos a cuatro chiflados de Detroit que desgarraban sus instrumentos para sacar riffs de canciones como ‘No Fun’. Se hacían llamar The Stooges y eran brutales. La palabra ‘punk’ todavía no corría de boca en boca pero habrán sido ellos la génesis de aquello. Sí, así habrá sido. Pero… ¡un momento! Tira esa flecha un poco más atrás, hasta 1965. Busca Tacoma en el mapa de Estados Unidos, en el Estado de Washington, al noroeste del país, una región gris y fría pero con una escena musical, aunque secundaria, siempre burbujeante. Allí encontrarás a The Sonics. Con su primer disco ‘Here are The Sonics’ recién editado, triunfando primero en el circuito de radios locales para después dar el salto y abrir oídos en las nacionales. No quedaban tan claras las etiquetas en esa época, para los grupos de una camada a los que se los metía en la bolsa del rock and roll… pero esto era otra cosa aquí estaba ese sonido de guitarras que después caracterizaría al punk, los gritos desgarrados, la ansiedad adolescente, la simplicidad en las formas como bandera artística y la furia. Hoy nos queda muy claro cuando hablamos de eso, que estamos hablando de ‘Garage Rock’, pero qué es eso si no, los orígenes del sonido punk una década antes del punk.

Miremos un poco a los lados. Lo que explotaba en Estados Unidos en ese momento era la ‘British Invasion’, toda una camada de jovencísimos grupos ingleses que venían a comerse los charts con la relectura que, a la distancia, habían hecho del primigenio rock and roll y del blues de los negros americanos. Los que capitaneaban aquella invasión eran grupos que escandalizaban a los padres, envalentonaban a los chicos y humedecían a las chicas, dispuestas a entregarse en sacrificio. En primera fila, los Rolling Stones o unos Beatles que ese año se despedían de los conciertos en directo con su mítica actuación en el Shea Stadium.

Justamente, entre los Beatles y The Sonics se puede hacer un paralelismo o una analogía más que interesante. En el álbum debut de The Sonics, además de un puñado de canciones propias hay varios covers. Uno de ellos es ‘Roll Over Beethoven’ que los de Liverpool habían grabado en ‘With The Beatles’ dos años antes. La diferencia estaba en la manera de cada uno de encarar esa versión. Allí donde Los Beatles intentaban un homenaje respetuoso a Chuck Berry con arreglos de guitarra que buscaban voces armónicas, The Sonics entraban en la canción como un elefante en una cacharrería, con guitarras distorsionadas de una manera sucia, como pocos grupos podrían siquiera imaginar en la época; una batería que ponía la directa; un bajo machacante y gritos alienados que se colaban en los coros llamando a la rebelión, si no de las masas, al menos de los sentidos. Lo mismo pasa con ‘Money’ de Gordy JR, o ‘Good Golly Miss Molly’ con unos tambores en las versiónes de The Sonics que parecen tocados por un indio en un viaje lisérgico llamando a la batalla.

Otra de las grandes bazas del sonido de The Sonics era la inclusión del saxo en sus canciones, un instrumento que no se prodigaba mucho en las bandas de rock and roll de la época y que estaba relegado a las big bands, a las orquestas de baile o a los grupos de música negra. Era un instrumento que en ese tipo de formaciones aportaba cierta dulzura en las melodías y que servía como una amalgama entre las partes. Pero aquí, el saxo entraba como una navaja cortando piel, carne y todo lo que se pusiera por medio con un sonido anfetamínico y saturado como un grito desesperado. Aparecía, tomaba el protagonismo, golpeaba y desaparecía, una y Otra vez. Por último, estaban las letras, en las que Sonics abordó las cosas también de manera diferente. Allí donde unos jovencitos confusos Rolling Stones hablaban de su frustración al no poder obtener satisfacción y los Beatles se conformaban con decirle a su chica que querían coger su mano, los Sonics se metían en temas no muy comunes para los grupos de la época, como las oscuras e inquietantes andanzas de las brujas en ‘The Witch’, que fue su primer single, contaban historias de escarceos con las drogas en ‘Strychnine’, le cantaban al Maligno en ‘He’s Waiting’ o se ponían en la piel de un chico al que la relación enfermiza con su novia lo estaba volviendo majara hasta desear estar muerto, en un himno generacional como ‘Psycho’.

¡Imagínate si el sonido de los Beatles era intolerable para los padres americanos bienpensantes, lo que habrá pasado por sus cabezas cuando sus hijas adolescentes ponían en casa un disco de The Sonics! Los de Tacoma podían pasar desapercibidos para los medios y para el gran público, pero claramente estaban mucho mas adelantados. Le habían pegado una patada a aquella flecha del tiempo.

Al año siguiente volvieron a la carga con su segunda entrega: ‘Boom’ donde fueron al hueso con su fórmula, grabando en solo dos canales y arrancando las placas de aislamiento de sonido del estudio (que se dedicaba a grabar grupos de country and western) para conseguir según ellos “un sonido mas de directo”.
Todo fue muy rápido, muy intenso y, para el tercer disco, cambiaron de sello buscando un cambio de sonido que no terminó de convencerlos ni siquiera a ellos. Así fue como ‘Introducing The Sonics’ los hizo replantearse su existencia y acabó con una muerte joven como banda y una diáspora en la que cada uno se fue por su lado.

Pasaron los años y la leyenda de los Sonics se mantuvo bajo la superficie pero muy viva. Y ya sabemos que si la leyenda es mas interesante que la realidad ¡hay que publicar la leyenda! Parte de esa leyenda dice que les falta repertorio o que fueron un grupo de un solo hit… ¿Cuántos hits has escrito tú? ¿Cuántos hits ha escrito ‘M.Rajoy’? Esa efervescencia del underground mantuvo vivos a los Sonics aún después de décadas sin protagonismo y esa supervivencia en el boca a boca hizo que volvieran a reunirse en el 2007 con resultados mas que dignos y una serie de actuaciones que desembocó en un disco nuevo después de 40 años sin material original! ‘This IsThe Sonics’ (2015) no defrauda, suena actual y es una inyección de vida para unos músicos que siempre han ido a contracorriente.

Por estos días, The Sonics está otra vez recorriendo Europa presentando las canciones de su último engendro además de los clásicos que siempre mancillaron. Quizás no seas consciente de lo que eso significa. Muchas veces has visto en algún estadio a unos músicos que podrían ser tus padres, pero los Sonics podrían ser tus abuelos ¡y tienen mucha mas energías y agallas que tú!. Los Sonics vienen del pasado, sonarán frescos en el futuro y tienen un presente que muchos jovencitos desearían. Si señor, los Sonics se han follado a la flecha del tiempo.

TEXTO Y FOTOS: LECUMBERRY

 

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