THE DEAD DAISIES (Salamandra, Hospitalet de Llobregat 06/12/18)

Hace unos días y con motivo de la promoción de esta gira que nos ocupa tuve una entrevista con Marco Mendoza en la que le preguntaba si The Dead Daisies se consideraban como los últimos representantes de una especie en vías de extinción. El bueno del Sr. Mendoza tenía claro que la banda seguía ondeando la bandera del hard rock clásico y que mientras hubiera un público ellos seguirían al pie del cañón. Pero un servidor visto lo visto, y escuchado lo escuchado en la sala Salamandra se reafirma en lo de las vías de extinción. Porqué The Dead Daisies ofrecieron un recital hecho a medida por y para los que siguen disfrutando del hard rock más clásico. La banda (veteranos curtidos en mil y una batallas) tienen ese ‘algo’ del que las nuevas promesas del género adolecen. Lo que tocan fluye con naturalidad (no hay ni un ápice de impostura en lo que ofrecen), el escenario es su hábitat natural y se les percibe cómodos y agradecidos de estar ahí, y transmiten esa sensación de fiesta continua y de ‘joie de vivre’ que sólo los que tienen asimilado (por tradición) e interiorizado saben trasladar a un escenario. Con todo esto en mente no es de extrañar que Las Margaritas Muertas empezaran el concierto a tope y conectaran con el público desde el minuto cero. Un John Corabi a tope de buen rollo comandó la ceremonia retroclásica que tuvo a Marco Mendoza y a Doug Aldrich como perfectos báculos instrumentales.

La inicial “Midnight Moses”, la hímnica “Make Some Noise” o la aguerrida “Resurrected” nos hicieron volver a una era donde bandas como (salvando las distancias) Def Leppard, Whitesnake o Mötley Crüe reinaban. Los logrados temas propios junto a algunas acertadas revisiones como el habitual “Join Together” de The Who nos tuvieron durante un buen rato en el paraíso hardrockero. La cosa iba por muy buen camino y llegó el turno al set acústico, donde el recién incorporado Deen Castronovo mostró porqué en Journey se le tenía tanto en cuenta, bordando el clásico por antonomasia de Rod Stewart; “Maggie May”. A partir de ahí, y no tengo claro si por autocomplacencia o por ganas de conectar (aún más) con el público la cosa empezó a adquirir ciertos tintes de karaoke fácil, recurriendo a fragmentos y canciones tan poco necesarias a estas alturas y tan escuchadas como “Let It Be”, “Highway to Hell” o “I Love Rock’n Roll”. Lo que provocó una cierta sensación de bajón en una parte de la audiencia que todo sea dicho les costó un poco de remontar. Así las arengas en castellano de Marco Mendoza, canciones como “Song & a Prayer”  o un enérgico “Helter Skelter” devolvieron la cosa a la normalidad de su propia fiesta. Tras casi dos horas de concierto llegó el final con la ya clásica “Mexico” y un “Highway Star” que si bien puede estar manido hizo justicia al legado púrpura, ese que sus propios protagonistas se han encargado hace tiempo de dinamitar. Una noche de hard rock clásico ejecutada por músicos de rancio abolengo, y que quitando los momentos más fáciles y prescindibles sigue mostrando a The Dead Daisies como a una rara avis muy viva dentro del género en el que se siguen moviendo…y disfrutando.

TEXTO: XAVI MARTÍNEZ

FOTOS: LECUMBERRY






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