Zeal and Ardor

 
 

ZEAL & ARDOR ‘Stranger Fruit’

(MKVA) Leí hace tiempo en los muy recomendables libros ‘Metal Extremo’ de Salva Rubio una aseveración que me llamó sobremanera la atención; ‘La hipsterización del black metal’. Lo encontré más que acertado y nada peyorativo, más bien al contrario, el black metal hace tiempo que sobrepasó sus propias barreras y ha logrado colarse en multitud de ámbitos, algunos de ellos -a priori- totalmente contrarios u opuestos a su propia idiosincrasia. La prueba más fehaciente de esta supuesta ‘hipsterización’ la encontré en el primer larga duración de Zeal & Ardor publicado en 2016, en el que el músico suizo americano Manuel Gagneux llevaba el black metal a límites insospechados de modernidad. Sin vergüenza y sin prejuicios fusionaba la furia atávica del género con espirituales negros, electrónica, góspel y todo lo que se le pusiera por delante. El resultado fue recibido con entusiasmo y le ha llevado a tocar en festivales deLeer Más


ZEAL AND ARDOR ‘Devil Is Fine’

(Reflections Records) Ávidos de nuevas experiencias, caminamos la vida rebasados los cuarenta, en busca de ese nuevo sonido que nos devuelva a la adolescencia. Ese querer permanecer sumido en dicha juvenil esencia nos pone las cosas más difíciles. No importa. Seguimos luchando; y seguimos soñando. Hace unos meses, cayó en mis manos ‘Devil is fine’, y fue amor a primera vista. Manual Gagneux (o Zeal and Ardor, como prefiráis) arañó mi pecho con una mezcla de sonidos inaudita, a la vez que peligrosa. No importan realmente los elementos, o incluso si los samples incluidos en ‘Devil is Fine’ son legítimos o hasta creíbles. Todo eso no importa una mierda. Lo que ha conseguido Mr. Gagneux es digno de estudio. Concentradas en apenas veinticinco minutos, las nueve piezas –del que supone disco del año para el que aquí subscribe– son un verdadero regalo de los Dioses: una bendición desde lo másLeer Más


ETIQUETAS: ¿CÁNCER O BENDICIÓN?

Soy el primero que echa a correr cuando alguien me recomienda a alguna banda de Screamo o de Metalcore; o directamente, del tan manido e indeseable género llamado Americana. ¿Error? Es posible, pero no es tan sencillo como eso. Recuerdo tener quince años y sentirme embaucado por un sonido llamado Heavy Metal: esa poderosa etiqueta abarcaba un montón de bandas que muchas veces ni tenían que ver entre ellas, pero te ayudaba a saber que estabas próximo a una experiencia única. Ahora, dicha etiqueta, más que ayudar, obstaculiza tu mente, ya que cuando alguien la pronuncia no sabes realmente en qué pensar. Y ya no se trata tanto de la etiqueta en sí, sino más bien de quién la pronuncia. Y es aquí donde considero que se nos ha ido la pinza a todos. ¿Eruditos? ¿Snobs? ¿Catalogadores? ¿Devoradores de efectismos? No lo sé; pero bien es cierto que el temaLeer Más