SURVIVAL IS SUICIDE ‘Retrovolution‘

(Blood Fire Death) Fascinantes. A este caso se le puede aplicar aquello tan obvio para algunos, como ininteligible para otros, de menos es más. Ya desde el nombre, un oximoron en si mismo, Survival is Suicide se nos presenta como una propuesta atípica. Sólo son dos miembros -Zaratozom, bajo, voz, teclados y programaciones, y Epojè, batería- pero exhiben una creatividad y un abanico de recursos tales que pueden tumbar sin esfuerzo a muchas bandas del género que sea. ¿Cómo explicarlo? Lo suyo es metal extremo, experimental y vanguardista, sí, pero lo suficientemente reconocible como para atraer y atrapar a cualquiera. No hay guitarras, pero Mr. Zaratozom se encarga de que no las eches de menos con su arsenal de pedales y efectos. Suenan por ahí las comparaciones con Morbid Angel, Pestilence, Celtic Frost (¡ese riff inicial de ‘The Wonderful Scars’!), Arcturus, Nocturnus… Sí, todo está ahí, la tradición -cuidado, todas las referencias son de bandas que han evolucionado a su manera- y el vanguardismo, mezclado, pero reconocible, sin llegar a ser indigesto en ningún momento. SIS, me referiré así a ellos a partir de ahora, te llevan de paseo por un paisaje amenazante, aterrador, pero profundamente evocador, donde todo está en su lugar y no sobra ni falta nada. Desde la inicial y desbocada ‘Demon’, la también contundente ‘The Beauty Of A Stoned Machine’, a la completa ‘Complication’, quizás la mejor muestra del potencial de la banda, aunando la contundencia del metal con la cautivadora atmósfera que producen los teclados y las programaciones. Teclados que toman el control total en ‘The Hunger’ y ‘Chrysalis’ (esta última podría estar incluida en la banda sonora de ‘Blade Runner’ de Vangelis), pero, aunque ambas son piezas que podríamos considerar de transición, sí que ejercen la función de equilibrar un trabajo ya de por si redondo. La compleja y agresiva ‘Retrovolution’ da la colleja final y te deja con ganas de más, con lo que le das al play de nuevo, que es el mayor piropo que le puedes echar a un disco. SIS es un caso atípico, ya lo hemos dicho antes, pero eso no significa que sea una propuesta marginal para determinadas ocasiones. ‘Retrovolution’ está concebido para ser disfrutado bajo cualquier circunstancia. Y cuidado, que crea adicción. De hecho, creo que hoy ya lo he escuchado cinco veces seguidas. Seis.

YURI VARGAS

 

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