SIX PACK: THE WHO

Cincuenta años ya desde la aparición de su primer álbum y, aunque ya no están entre los vivos ni Keith Moon ni John Entwistle, todavía siguen en la carretera Pete Townshend y Roger Daltrey. The Who no sólo son unos supervivientes de lo más sobresaliente de la generación musical de los sesenta, sino también una de las bandas más carismáticas del rock. Cierto es que su carrera ha sido errática y sus grandes méritos se concentran básicamente en una sola de sus cinco décadas de trayectoria, pero -aparte de tener uno de los discos en directo más brutales del rock- también pasarán a la historia de la música por un buen puñado de canciones memorables y, sobre todo, por sus dobles discos conceptuales/óperas rock “Tommy” y el aún más superlativo “Quadrophenia”.

Tommy

‘TOMMY’ (1969)

El padre y la madre de todos los discos conceptuales de la historia del rock, aunque muchísimas de sus canciones son disfrutables de manera aislada. Townshend da aquí rienda suelta a sus ambiciones narrativas (y de paso, saca a pasear algunos fantasmas personales y familiares), desplegando una historia con un personaje principal icónico y unos cuantos secundarios muy interesantes (que el barroco Ken Russell convirtió en caricaturas en su colorista y bizarra adaptación cinematográfica de 1975). Además, es sin duda el antecesor directo de otro doble conceptual mítico aparecido diez años después, “The Wall” (de Pink Floyd), cuyo personaje central, Pink, podría ser la versión más oscura y atormentada del autista Tommy.

Live at leeds

‘Live At Leeds’ (1970)

Aunque se cite a Zeppelin, Purple y Sabbath como los pioneros del rock duro, este atronador directo es la prueba viviente del poderío de los Who en directo. ¿Ejemplo? La apabullante versión de dieciséis minutos de “My Generation” (con retazos de “Tommy”). Aquí, la banda lo da todo sobre el escenario y, de paso, genera una energía electrizante y arrolladora: Pete provocando electroshocks con su guitarra, Keith bombardeando al público con sus redobles imposibles, John sacudiendo las entrañas del respetable con sus bajos demoledores y Roger poniendo al límite sus cuerdas vocales. Atención a la edición en doble compacto con “Tommy” al completo, despojado de adornos diversos de estudio, en una versión estimulantemente cruda.

Who's next

‘Who’s Next’ (1971)

(John): Tengo pis.

(Keith): Y yo. Vamos ahí fuera.

(Roger): Anda, si parece el monolito ése de la peli “2001”.

(Pete): Bueno, pues aquí no hay ciencia ficción ni leches. Vamos a inventar el punk.

(Roger): También dicen que esos Stooges con el flipado de Iggy Pop juegan a eso.

(Keith): ¿Más flipado que yo?

(Pete): A ver si nos enteramos… ¿Quién se carga la guitarra en los conciertos? ¿Y la batería? ¿Y los amplificadores? Para que luego no digan que mucho ruido y pocas nueces, vamos a grabar algunas canciones guapas de un proyecto que tenía pensado, de título “Lifehouse”, y que he aparcado, como “Baba O’Riley” o “Won’t Get Fooled Again”. Y para despistar a los rockeros cafres y los críticos sesudos, añadiremos un violín y sintetizadores.

(Roger): ¿En qué quedamos? ¿Punk, rock o progresivo?

(Pete): Todo. Porque yo lo valgo.

Quadrophenia

‘Quadrophenia’ (1973)

O como sobrevivir al difícil paso de la adolescencia a la edad adulta. Si en “Tommy” Pete Townshend mostraba sus miedos infantiles y una visión nada amable de la familia, aquí se enfrentaba a sus agobios juveniles, con la rivalidad entre mods y rockers como telón de fondo. Las melodías a veces pop de “Tommy” dan paso aquí a una rabia y frustración a raudales. Todas las canciones del disco son excelentes, el concepto musical y narrativo del disco está muy bien engarzado (con una estimable adaptación fílmica en 1979) y, aunque Pete lo compone todo, los arreglos e interpretaciones de los otros tres son impresionantes. Para el abajo firmante, uno de los veinticinco discos clave del Rock en todas sus épocas y ramificaciones.

30 years of maximum r&b

‘Thirty Years Of Maximun R&B’ (1994)

Estuche con cuatro compactos resumiendo las andanzas de estos cuatro simpáticos gamberros: desde sus inicios como The High Numbers en 1964 hasta una versión de 1991 de Elton John de “Saturday Night’s Alright (For Fighting)”, pasando por sus primeros singles pegadizos (“My Generation”, “The Kids Are Alright”, “Substitute”, “I Can See For Miles” o “Magic Bus”) y clásicos como “Pinball Wizard”, “See Me Feel Me”, “Won’t Get Fooled Again”, “Love Reign O’er Me”, “Who Are You” o “You Better You Bet”. Además, canciones a recuperar como “So Sad About Us”, “The Seeker”, “Long Live Rock” o “Join Together”. Todo ello junto a varias rarezas, tomas en vivo y un bonito libreto. Para el que no quiera darle sustos al bolsillo, también es recomendable el recopilatorio ‘Then & Now’ (2004), con dos canciones nuevas: las estupendas “Real Good Looking Boy” (un homenaje a Elvis Presley) y “Old Red Wine” (dedicada a John Entwistle), las primeras tras quince años de sequía discográfica desde el infravalorado ‘It’s Hard’, de 1982.

The_Kids_Are_Alright

‘The Kids Are Alright’ (DVD 1979)

Imposible hablar de los Who sin verlos en acción. “The Kids Are Alright”, más que un documental, es un excelente y a menudo divertido resumen de lo más trufado de la banda antes de la muerte del demencial Keith Moon. Fragmentos de conciertos, clips, shows televisivos y entrevistas, todo ello amenizado con destrozos de guitarras, amplificadores y baterías y el deporte favorito de muchas estrellas rockeras en los años setenta: desintegrar habitaciones de hotel (con lanzamiento de televisor por la ventana incluido). Pero, además de la vertiente payasa/punk, está la música y el vendaval sonoro producido por cuatro individuos que no podían ser más diferentes entre sí, pero cuya química conjunta dio lugar a un grupo imprescindible en los sesenta y setenta. Sólo se echa en falta alguna canción de ‘Quadrophenia’; por lo demás, una de las películas fundamentales del rock.

JORDI PLANAS

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