SIX PACK: STEVEN WILSON

¿No entiendes el porqué del éxito de la diva del Prog? ¿No sabes por donde empezar a escuchar en la extensa discografía donde Mr.Wilson ha metido la zarpa? ¿O por el contrario, eres un seguidor de todo lo que hace el “guru” y quieres ratificar tu lista? Este artículo no te dará ninguna respuesta sobre el tema porque lo que tengo planteado es escoger los seis álbumes de Steven Wilson que más me han marcado. Algunos son catalogados como hitos, si, pero aquí tienes mi elección personal y los motivos para formar parte de esta lista. Han quedado fuera las discografías de No-Man, Bass Communion y sus iniciales I.E.M. (Incredible Expanding Mindfuck) por que les he dado más de una escucha pero no han acabado de cuajar en mi lista de sus mejores álbumes. Tienen cosas interesantes, por supuesto, e incluso joyas musicales, pero sólo los aconsejaría para mentes preparadas para experiencias musicales más densas y dilatadas.
Aquí van mis seis balas:

‘STUPID DREAM’ – Porcupine Tree (1999)

Fue mi puerta de entrada al Universo Wilson. Tiene temas clave en la carrera de Porcupine Tree como “Even Less”, “Piano Lessons” o la hipnótica “Tinto Brass”. Para mi, fue un disco mágnífico como introducción a su ya extensa producción pues es amable, de fácil escucha y con riqueza y variedad de temas, la duración del tema más largo es “Don’t Hate Me” con 8’30“ con una base chillout y una parte media de desbarre jazzy con lo que es difícil que se te atragante. A partir de ahí descubrí a sus hermanos mayores ‘Signify’ (1996) y ‘The Sky Moves Sideways’ (1995), que obviamente me impulsó a seguir investigando para descubrir que toda su discografía, hasta ese momento, era impecable. (Con el tiempo descubrí que el resto de entregas posteriores tampoco tienen desperdicio).

 

‘IN ABSENTIA’ – Porcupine Tree (2002)

El trabajo más contundente de la formación. No sé si la entrada del gran Gavin Harrison a la batería y percusión tuvo algún efecto en el giro del estilo de los puercoespines hacia lares mas Heavy Metal y Metal Progresivo, abandonando momentáneamente la linea más psicodélica de la formación. Recibí la nueva intensidad con sorpresa al empezar a entrever los numerosos cruces con bandas de calaje más potente. Sólo por sus dos primeros temas “Blackest Eyes” y “Trains” ya vale la pena la escucha.

 

‘BLACKFIELD’ – Blackfield (2004)

Y aquí es cuando descubro que a Wilson se le quedan pequeños sus propios proyectos y, en la busqueda de nuevas vías musicales se cruza con Aviv Geffen para impulsar su proyecto personal a cotas de perfección. Un trabajo más folk y melancólico, lleno de sensibilidad que incluye dos versiones en inglés de los temas en hebreo de Aviv como son “Cloudy Now” y “Scars” que se completan con temas del propio Wilson como “Hello” o “Pain”. Otras entregas del proyecto son más irregulares.

 

‘STORM CORROSION’ – Storm Corrosion (2012)

Las expectativas de un álbum en el que Wilson compartía créditos con Mikael Åkerfeldt de Opeth eran altísimas. La calidad de las entregas de Porcupine Tree y Opeth por el 2012 era indudable y las colaboraciones que se habían ido forjando entre ambos, como la producción de Wilson con la doble entrega de los suecos ‘Deliverance’ y ‘Damnation’ en 2003 hacían prever que ‘Storm Corrosion’ sería insuperable. No fue del todo así, lo que decepcionó a muchos seguidores de las dos formaciones pero con el tiempo podemos degustar joyas como “Drag Ropes” o “Lock Howl”. Ojalá todos los experimentos fallidos fueran como este.

 

‘THE RAVEN THAT REFUSED TO SING’ – Steven Wilson (2013)

Es el tercer álbum en solitario del maestro, pero el primero después de dar por finiquitado a Porcupine Tree. Una polémica decisión que Wilson toma para no encasillarse. Para este trabajo se rodea de genios como Guthrie Govan a la guitarra o Marco Minnemann a la batería, incluso el ingeniero de sonido fue el mismo Alan Parsons. El resultado es bello y sombrío a partes iguales lo que lo hace, a mi gusto, muy superior a sus dos predecesores ‘Insurgentes’ (2008) y ‘Grace For Drowning’ (2011).

 

‘TO THE BONE’ – Steven Wilson (2017)

Y con la última entrega de Wilson nos encontramos con golpe de timón, esta vez más que notorio. El álbum está inspirado en los discos de grandes bandas de pop (y progresivo, no entremos en pánico) que le marcaron en su juventud, como el ‘So’ de Peter Gabriel, el ‘Hounds of Love’ de Kate Bush, ‘Colour of Spring‘ de Talk Talk o ‘Seeds of Love’ de Tears for Fears’. Así no es extraño el viraje hacia temas más positivos, aparcando (ligeramente) el tono lúgubre que siempre lo ha acompañado. Este trabajo será recordado por el tema ‘Permanating’: Puro Pop a lo ABBA que escandalizó a los más puretas.

Y bueno, aplicándo uno de los lemas del gran Groucho, hoy por hoy, estos son mis seis discos de Wilson pero si no te gustan podría escoger otros seis, con mis motivos y razones que también podría defender dignamente. Con Wilson es fácil conservar la dignidad… Y por supuesto, tienes una oportunidad de oro para disfrutar del músico en directo en breve en Barcelona y Madrid.

JOSEP Mª LLOVERA

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