SEPTICFLESH (Razzmatazz 2, Barcelona 19/03/19)

Es una verdadera lástima que un evento tan interesante y variado como el de la pasada noche del martes haya padecido una afluencia de público tan pobre. Tal vez sea a causa de la cada vez más amplia oferta de conciertos en la ciudad; o quizás deba achacarse a que los protagonistas de la noche, los griegos Septicflesh, ya nos visitaron hace poco más de un año, en la misma sala, y con una asistencia (léase escasez) de público similar. Sea cual fuere el motivo, lo único cierto es que apenas trescientas personas se dieron cita en la mediana de Razzmatazz, para presenciar lo que perfectamente podríamos denominar un “mini” festival de Metal Extremo, con cuatro bandas de diferentes nacionalidades y con diversos enfoques a la hora de entender el género.

Xaon

No es de extrañar pues, que apenas unas decenas de espectadores contemplaran la salida al escenario de Xaon, encargados de inaugurar la velada. Xaon son una banda suiza que practica una amalgama de Metal Extremo con cierta querencia por la melodía y lo progresivo. Los tipos no se amilanaron ante la escasa audiencia y descargaron su set con convicción, destacando su dinámico frontman, que demostró unas excelentes cualidades vocales. Interpretaron temas de su primer y único larga duración, ‘The Drift’ (2017), que obtuvieron una buena recepción por parte del público.

Diabolical

Turno para Diabolical. Tenía curiosidad por presenciar el directo de este combo sueco, ya que su recién estrenado álbum, ‘Eclipse’, me había dejado un buen sabor de boca. Pues bien, debo decir que disfruté de lo ofrecido por la banda. Aparecieron sobre las tablas con su imponente presencia escénica, ataviados con túnicas encapuchadas, y comenzando su show con una impetuosa “Requiem”. El estilo de Diabolical bascula entre el Death y el Black sinfónico, -un poco en la onda de los últimos Dimmu Borgir-, si bien no está exento de tintes progresivos. “Betrayal” es un buen ejemplo de ello, y fue uno de los mejores momentos del set. La banda hizo gala de un gran carisma escénico, con ambos guitarristas haciéndose cargo de las voces solistas, y alternando piezas frenéticas como “Black Sun” con otras más atmosféricas como “The Fire Within”. Para el final, dejaron su tema con más potencial hímnico, la inequívoca “We Are Diabolical”.

Krisiun

Los siguientes en subirse a las tablas fueron Krisiun. Y esto es harina de otro costal, amigos. El veteranísimo trío brasileño conoce bien nuestros escenarios y salieron a por todas, desplegando su furibundo Death Metal de escuela netamente sudamericana. Los hermanos Kolesne-Camargo estuvieron absolutamente intratables durante todo el show, y no dieron tregua durante los escasos cincuenta minutos de actuación. “Combustion Inferno”, “Scourged Of The Enthroned”, “Blood Of Lions”…fueron disparadas sin piedad, una tras otra, ante un entregado público. El bajista y vocalista, Alex, fue un dechado de simpatía, y se dirigió en todo momento a la audiencia en un muy correcto castellano. Mención especial para Max, que estuvo colosal tras los parches, ejecutando metronómicos “blast beats”. Hubo tiempo para  recordar al añorado Lemmy, con la interpretación de una frenética versión de “Ace Of Spades”. “Vengeance’s Revelation” puso punto y final a la destacada actuación de Krisiun, que se despidieron entre aplausos.

Septicflesh

Y vamos con Septicflesh. Seré franco: no las tenía todas conmigo respecto a lo que iba a presenciar. El sabor agridulce que me dejó la última visita de los griegos seguía inquietándome. Y la cosa no empezó de la mejor manera. Nota para la banda: diez interminables minutos de sonidos graves con luces tenues no predispone a la audiencia para nada bueno. La tibia respuesta que obtuvo la inicial “Portrait Of A Headless Man” fue la prueba fehaciente, y me hizo temer lo peor. Afortunadamente “Pyramid God” elevó bastante los ánimos, y con la descomunal “Martyr” el show acabó de despegar definitivamente. En alguna parte debió escucharse un “click” porque, a partir de ese momento, banda y público pasaron a estar en la misma frecuencia. De hecho, este es, probablemente, el show que más he disfrutado de cuantos he podido presenciar de los atenienses. “Communion” fue interpretada de manera furibunda, con Seth dejándose la piel durante la misma. Y es que tener a un frontman como Seth Siro Antoniou es una bendición para cualquier banda. El tipo es un auténtico animal escénico, y sus continuas arengas al público pusieron a éste a los pies de la banda. El repertorio fue casi idéntico al de la anterior ocasión, aunque esta vez la parte del león se la llevó precisamente ‘Communion’ (el disco). Hay algo que sigo sin comprender, -por mencionar algún pero»-, y esto es la anticlimática costumbre del grupo de abandonar el escenario tras cada tema; Por otra parte, nunca he conseguido conectar con los temas de “Tytan”, aunque debo reconocer que tanto “Prototype” como “Prometheus” resultaron muy potentes, y no desentonaron ante piezas como una sorpresiva (y soberbia) “Lovecraft’s Death” o “The Vampire From Nazareth”. “Persepolis”, -otro rescate de ‘Communion’- fue recibida con incontenible entusiasmo, y supuso el fin de la parte regular del show. Como era de esperar, Septicflesh regresaron al escenario para interpretar la sempiterna “Anubis”, que se ha convertido, por méritos propios, en el himno de la banda. La especialmente sinfónica “Dark Art” volvió a servir como cierre de una actuación que, esta vez sí, colmó las expectativas de los presentes. Tan solo esperar que, en el futuro, Septicflesh consigan aumentar su poder de convocatoria, que parece no acabar de consolidarse. Y no será por falta de calidad.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTOS: JOSEP Mª LLOVERA






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