SDI: SPEED THRASH PUNK E IRREVERENCIA

Al igual que la NWOBHM a principios de los ochenta revolucionó la escena metálica, lo mismo se podría decir del thrash metal a mediados de la misma década. La furia del estilo rompió muchos esquemas preconcebidos y creo un tsunami que le lavó la cara al metal tradicional y creo una escuela de la cual surgieron géneros como el death metal por poner un ejemplo. Originariamente el género se inició en Estados Unidos, concretamente en la famosa Bay Area de San Francisco, pero pronto se expandió cual pandemia por casi todo el globo, y fue en la vieja Europa donde los postulados de esta revolución metálica calaron muy hondo, especialmente en la dividida Alemania de la guerra fría. De hecho no se puede entender la evolución y asentamiento del estilo sin las bandas teutonas que irrumpieron cual elefante en cacharrería en el panorama metálico. Kreator, Sodom y Destruction encabezaron esta revuelta metálica europea pero hubieron muchos más que lo intentaron y que tuvieron sus cinco minutos mencionables.

Entre toda esta vorágine apareció el trío que nos ocupa SDI (Satan’s Defloration Incorporated), aunque lo suyo no era especialmente sesudo y dudo que tuvieran en mente estar al frente de ninguna revolución musical. De hecho tampoco se les podría incluir como fidedignos representantes del thrash metal. Lo suyo intentaba transitar por ahí pero con muchos matices, era heavy metal muy acelerado pero que tenía muchas concomitancias con lo que se llamó speed metal (un poco lo que hacían Exciter). De hecho la técnica inherente a muchos combos thrash no iba con ellos, SDI eran brutos y despiadados pero de otra manera. Motörhead, Venom y el punk más descarnado se podrían contar entre sus principales influencias. Cosa que se puede apreciar en su memorable debut, el fresquísimo y homónimo ‘Satan’s Defloration Incorporated’ donde se percibe claramente toda la idiosincrasia del trío germano. Riffs metálicos, velocidad a todo trapo y ciertas maneras heredadas del punk más OI!. Y también otra de las características que les apartaban del resto de la escena thrash. SDI no se tomaban nada en serio a sí mismos mostrando una irreverencia y un sentido del humor muy gamberro a prueba de bombas, un poco como Venom unos años antes a los cuales su satanismo de cartón piedra les hizo más influyentes de lo que jamás hubieran imaginado. Lo de SDI no llegó tan lejos pero es imposible resistirse a la provocación gratuita (desde el mismo nombre de la banda) de canciones tan speedicas y explícitas como “Quasimodo”, “Panic In Wermacht’ o la cachonda “I Wanna Fuck You” (con gemidos incluidos). Un debut para recordar, y que hizo que se hablara de ellos durante una temporada y que logró que muchos les prestáramos atención como outsiders de un género que se empezaba a tomar en serio a sí mismo.

La carrerilla tomada con este debut les llevó a publicar “Sign Of The Wicked” en 1987 (con un ‘disgusting’ artwork que más tarde inspiraría a Slayer), donde se centraron más en su vena speedmetalera, dejando de lado su vertiente más punk, aunque el mini himno ‘Alcohol’ tenía su miga. Ya en 1989 llegó su tercer álbum ‘Mistreated (con portada nada políticamente correcta a día de hoy), otro buen disco pero que ya olvidaba casi todas las premisas iniciales e irreverentes del combo para centrarse en hacer buenos discos de speed metal con algún ramalazo thrash. Muy poco después el combó se disolvió ante un abigarrado y cambiante panorama que dejaba su propuesta sólo para un grupo de pocos pero selectos fans. Se grabó un cuarto disco que nunca vio la luz y en 2014 decidieron volver para publicar alguna demo, girar y tocar en festivales especializados. Pero para algunos de nosotros es un placer poder volver a tener encima de los escenarios a un combo tan particular, que durante un corto periodo de tiempo le dio frescura e irreverencia a un género como el metal y derivados que se dan a veces demasiada trascendencia a sí mismos.

XAVI MARTÍNEZ

Las fechas de su inminente gira española las podéis consultar aquí.

 

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