SAGRAT: LEYENDAS DEL HEAVY METAL LEVANTINO

El mundo del Rock es un pozo sin fondo del que solo unos pocos afortunados consiguen salir a la superficie. ¿Cuántas buenas bandas habrá ahí fuera de las que nunca llegaremos a saber nada de ellas? Miles y miles, sin duda. Duele, pero esa es la realidad. Por otro lado están esos grupos que, en un momento dado, sí llegaron a asomar la cabeza, pero el paso del tiempo los ha hecho caer en el olvido; y ahí es donde encajan los protagonistas de este artículo, aunque tal vez eso cambie algún día… todo es posible, y ojalá así sea.

Sagrat se formaron a finales de los 80 en Gandía (Valencia), aunque algunos de sus miembros eran de otras localidades cercanas del mismo Levante peninsular. Desde el principio, su inclinación musical fue muy clara: el Rock duro  en general  y el Heavy Metal en particular eran los terrenos por donde se movían sus canciones aunque, con el tiempo, su sonido evolucionó considerablemente. Como suele pasar en la mayoría de bandas, ellos también tuvieron varios cambios de formación a lo largo de los años, siendo el más destacable el de los dos vocalistas (temporalmente también se ocupó de las tareas vocales Marcos, bajista del combo) que diferenciaron claramente las dos etapas más remarcables de la banda.

Cuando se escucha el escaso material disponible de su primera etapa con Nano a la voz, uno no puede evitar pensar en todas aquellas fantásticas formaciones de Hard & Heavy que tanto dieron que hablar en este país en los ya lejanos años 80: (Barón Rojo, Panzer, Banzai, Obús…). Aunque los valencianos siempre tuvieron su propia personalidad y, entre otras cosas, los diferenciaba una técnica contrastada, especialmente por parte de los dos  guitarristas, con influencias, incluso, de música clásica, que por momentos y salvando las distancias, nos recordaban a formaciones como Cacophony, aunque el virtuosismo de la banda de Marty Friedman y Jason Becker era muchísimo más exagerado, claro está. De esta primera etapa, aparte de unos pocos vídeos que se pueden visionar en Youtube,  sólo se publicó una primera maqueta en 1990 y el single ‘Dame tu amor/Siempre quieres más’, grabado en 1993, que sirvió para darles un poco más de popularidad en los circuitos heavy metaleros de la época.

En 1994 cambiaron de cantante, sustituyendo a Juan Carlos Benlloch “Nano” por Dani Carmona. Dos voces diferentes, pero ambas adaptables perfectamente a la idiosincrasia de la banda. En esta segunda etapa, ya con Dani al frente, en su música se apreciaba una clara evolución con respecto al estilo que practicaban en sus primeros años. Pasaron de hacer Heavy Metal clásico a un Hard Rock más accesible, con bonitas melodías por doquier, pero sin perder esa fuerza que siempre los caracterizó. Salvando -de nuevo- las distancias, su estilo en esta segunda etapa podía recordar, por momentos, a los norteamericanos Mr. Big; con ese regusto por las melodías melosas, casi A.O.R., y esas guitarras tocadas con tanta técnica como buen gusto. Y así lo demuestra el único álbum de larga duración que llegaron a publicar, esa pequeña joya desconocida llamada ‘Cógelo’ (1994).

Conviene recordar que estamos en 1994 y grabar un LP aún no estaba al alcance de cualquiera, como sí sucede ahora. En aquellos días se necesitaba mucho esfuerzo y dinero para conseguirlo y, de hecho, muchas bandas nunca llegaron a hacerlo. Por eso en este álbum se nota la ilusión y las ganas que tenían en aquel entonces, después de tantos años de trabajo. Las canciones que lo conforman desprenden frescura y juventud. Desde la contundencia de “No Hay Quien Lo Aguante” al Rock clásico y vacilón de “Flores Para Un Cerdo”, pasando por fantásticos medios tiempos llenos de magia como “Moriré” o la propia “Cógelo’, canciones que deberían de haber triunfado en las emisoras de radio de aquellos tiempos. Incluso también se atrevieron con un corte instrumental (“¿Juego o Fuego?”), que resultó ser una de las canciones más inspiradas del lote. En definitiva, un disco, con un total de nueve canciones que, tras todo este tiempo, aún destila calidad y buen hacer por todos los lados.

Este lanzamiento les llevó a realizar su primera gira en condiciones por todo el país, con mayor preponderancia en tierras gallegas, donde parece ser que calaron con más fuerza. Nunca llegaron a la primera división -en cuanto a popularidad- a nivel nacional, pero sí que se hicieron un pequeño nombre entre los aficionados al Rock duro de la época. Tres años después de la salida del disco, la banda se disolvía dejando para el recuerdo una de las mejores bandas de Rock valencianas de todos los tiempos que, de haber seguido, a buen seguro nos habrían regalado muchas más alegrías musicales.

Curiosamente, cuando ya pocos se acordaban de ellos, en 2015 se reunieron para hacer unos pocos shows especiales con los dos cantantes que tuvieron. Para este acontecimiento, la banda aprovechó para lanzar un CD que recopilaba demos y rarezas de toda su trayectoria. El disco en cuestión se tituló simplemente ‘1989 – 2015’.

Y cuando pensábamos que su final ya había sido rotundo, recientemente ha saltado la noticia de que la banda se va a reunir exclusivamente para actuar, con un show completo, en el concierto de homenaje a Manzano, que en estos momentos está pasando unos momentos difíciles luchando contra el maldito cáncer. El concierto se realizará el próximo 23 de febrero en la sala 16 Toneladas de Valencia. Una ocasión única y especial para volver a verles (¿Será ésta la última vez?), junto con otros grandes artistas, y apoyar la causa, ya que el dinero recaudado será para la Asociación Española Contra El Cáncer. Allí estaremos.

JUANVI PEDRO GILABERT

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