ROSS THE BOSS: ‘By Blood Sworn’

Parece que la carrera en solitario de Ross The Boss comienza a transitar, por fin, por los cauces adecuados. Y es que, tras un par de álbumes de lo más discreto, -‘New Metal Leader’ (2008) y ‘Hailstorm’ (2010), y flanqueado por una aún más discreta formación, uno no podía dejar de pensar que Ross The Boss tenía muchísimo más que ofrecer.

Lo primero fue rodearse de una serie de músicos con el nivel adecuado para acompañar a un guitarrista de su categoría. Así, la incorporación del bajista Mike LePond (Symphony X, Mike Lepond’s Silent Assassins), el fantástico vocalista Marc Lopes (Meliah Rage, Let Us Prey) y el no menos contundente batería, Kenny “Rhino” Earl (Manowar, Holy Hell) le proporcionó la estabilidad necesaria, y fue esta formación la que se lanzó a la carretera durante buena parte de 2017 y 2018, incluyendo el extraordinario show que disfrutamos, en marzo del año pasado, en la pequeña de Razzmatazz. Sin duda, uno de los mejores shows de Heavy Metal (con mayúsculas) que éste que suscribe ha presenciado en los últimos años.

El siguiente paso, lógicamente, ha sido registrar el talento de esta nueva formación mediante la grabación de un álbum con material de nuevo cuño. Y así llegamos a este flamante ‘By Blood Sworn’. Ross The Boss no reniega de su pasado. Y hace muy bien. La envergadura y excelencia de su legado junto a Manowar está al alcance de muy pocos. Por ello, no es de extrañar que este nuevo trabajo esté plagado de guiños a su antigua banda. Buena prueba de ello es la inicial “By Blood Sworn”, con ese riff galopante “marca de la casa”, en la cual ya podemos vislumbrar el poderío vocal de Marc Lopes, cuyo registro me recuerda mucho al del malogrado Carl Albert, el atronador vocalista de Vicious Rumors. Si bien estamos ante un álbum de Heavy Metal, la querencia de The Boss por texturas más rockeras (algo que ya conocíamos de su época en Manowar) nos trae temas con un “groove” irresistible, como la excelente “Among The Bones” o la vacilona “Devil’s Day”. “Circle Of Damnation” trae a la memoria el endiablado riff de “Never Say Die” de Black Sabbath. Y el espíritu de los de Aston está igualmente presente en la inapelable “Lilith”, un tema atmosférico con cambio de ritmo absolutamente letal. Hay que decir, como no podía ser de otra forma, que el trabajo de Ross The Boss a lo largo del trabajo es soberbio, haciendo gala de una finura y, a la vez, de una agresividad total. Y cuando estos tipos aprietan el acelerador, son capaces de facturar salvajadas como “This Is Vengeance” o “Fistful Of Hate”, que cierra el álbum.

A modo de “bonus tracks” se han incluido tres regrabaciones de clásicos de Manowar, -“The Oath”, “Each Dawn I Die”, y “Hail And Kill”-, que, si bien no superan a las originales (¿cómo podrían?) ponen de manifiesto la sobrada capacidad de esta banda para interpretar temas con semejante solera. En resumen, un más que destacable trabajo que, sin duda, complacerá a todo buen aficionado al Heavy Metal.

Edu A. Crime

 

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