ROSE TATTOO (Salamandra, Hospitalet de Llobregat 09/08/19)

Si no me fallan las cuentas Rose Tattoo no se acercaban a la Ciudad Condal desde 2007. Así que se antojaba normal que hubiera ganas de volverles a ver sobre las tablas, y que la afluencia de público –siendo casi mediados de agosto- no estuvo nada mal, pero tampoco se llegó al sold out, todo hay que decirlo.

Pero antes de los australianos –y a una hora bastante temprana- les tocaba la vez a los canadienses The Wild! Personalmente no me parecen una banda excepcional pero su hard rock de ascendencia bluesera y canalla entretuvo y le dio marcha a la gente que iba llegando y tomando posiciones. Nada que no hayamos escuchado mil veces –e incluso mejor elaborado- pero el combo le puso muchas ganas lograron entusiastas aplausos del público y se les vio retirarse con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Se acercaba la hora de Rose Tattoo y algunas incógnitas me flotaban por el aire ¿Cómo funcionaría esta formación en la que sólo queda como remanente original el vocalista Angry Anderson? ¿Estaría el pequeño cantante a la altura de su leyenda a sabiendas de que los años están pasando factura a muchos de nuestros ídolos? Pues sorprendentemente las dudas quedaron despejadas desde que salieron a escena con el clásico “Bad Boy For Love”. Ya no son la máquina de rock & roll pendenciera y enrabietada que nos encandiló hace tiempo, pero la cosa funciona de manera muy solvente y fueron capaces de ofrecer un recital muy recomendable. El bueno de Angry Anderson también se mantiene físicamente y vocalmente, así que todo miel sobre hojuelas. Con la directa puesta empezaron a encadenar todo lo que queríamos escuchar, es decir lo más granado de la cosecha de sus tres primeros discos, y el público que lo agradeció volviéndose literalmente loco. La jarana montada en las primeras filas era de órdago, algo normal si nos encontramos con canciones de pureza rockera tan extrema como “Scarred For Life”, “Assault And Battery”, “Rock & Roll Outlaw” o “Rock’n’Roll Is King”. Habría que destacar en esta bacanal rockandrolera la banda, que respetó del todo la concepción original de todas las tonadas y donde destacaba el bajista original de AC/DC Mark Evans. Cierto es también que el listón eufórico bajó cuando acometieron dos canciones de su última obra de estudio ‘Blood Brothers” (que tiene más de diez años, todo sea dicho). Pero Angry Anderson y los suyos se reservaban la artillería pesada para el final; los ultra mega himnos “We Can’t Be Beaten” y la imprescindible “Nice Boys (Don’t Play Rock & Roll)” acabaron de volver majara al respetable con crowdsurfing incluido. Sólo quedaba tiempo para un bis que como era de esperar fue para la frenética “Astra Wally”, una genuina muestra de la actitud australiana y Tatt. No queda ninguna duda que lejos de sus días de mayor gloria esta es la mejor versión posible de Rose Tattoo para este 2019. Y es que aunque la fiera Angry Anderson esté más taimada siempre será ‘uno de los chicos’ a tener en cuenta.

XAVI MARTÍNEZ






Your email address will not be published. Required fields are marked as *

*