ROBERT RANDOLPH & THE FAMILY BAND ‘Brighter Days’

(ProvoguMae/Mascot/Top Artist) Conocí al vocalista y guitarrista, pedal steel guitar, de New Jersey cuando un amigo que ya me había predicado sus bondades con anterioridad me prestó We Walk This Road (2010), disco que obtuvo un notable éxito comercial con producción de T Bone Burnett y apariciones invitadas de luminarias como Ben Harper o el fallecido Leon Rusell. No cabe duda de que había buenas ideas y que esa manera de llevar las raíces religiosas de la banda hacía el gran público tenía sus momentos pero me pareció una grabación excesivamente dispersa y falta de ese hilo conductor que marca las distancias entre un trabajo simplemente correcto y uno que se clava durante semanas en el plato. Aquella, llamémosle decepción, ha provocado que desde entonces solo haya picoteado en su obra sin profundizar demasiado ni darle excesivas oportunidades hasta que esta reciente galleta acaba aterrizando de nuevo en mi reproductor. Y ahora sí que se puede afirmar que Randolph y sus acompañantes, todos con lazos familiares de ahí el nombre de la banda, han rematado un disco en que toda esa diversidad casa a la perfección y la simbiosis entre góspel, blues, rock y country se materializa en una decena de piezas en las que no hay ni una duda. Ni un solo titubeo. Dejan claro de dónde vienen en el trío inicial, «Baptise Me» «Don’t Figh It» y «Simpe Man» poseen la atmósfera que nos envía hasta los tiempos en que eran la banda de la iglesia House of God en la ciudad de Orange, atmósfera que pervive en «Have Mercy», deliciosa plegaria en que su hermana Lenesha luce cuerdas vocales, repite en la balada «Cry Over Me», dando réplica a la guitarra. Bajan del púlpito para darle al funk callejero, lucir músculo rock, exhibir alma soul y despedirse zurrándole al boogie en la explosiva «Strange Train». Esta facilidad para combinar géneros unida a su enorme autoridad instrumental los ha metido en el concurrido mundo de la escena jam band norteamericana donde plantan cara con este álbum, excelentemente producido por Dave Cobb, a formaciones asentadas gracias a su dinamismo y a su habilidad para esquivar la autocomplacencia. Hermano Randolph, aquí un nuevo converso y si no lo creen pues no tienen más que pinchar  Brighter Days. Amén.

MANEL CELEIRO






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