RAVEN: ‘Live At The Inferno’ (1984)

Probablemente, el nombre de Raven no es el primero que viene a la cabeza cuando uno recuerda aquel pintoresco y vigoroso fenómeno musical que se dio en llamar “New Wave Of British Heavy Metal” (NWOBHM). Es cierto; formaciones como Venom, y, cómo no, Iron Maiden, Def Leppard o Saxon han tenido muchísimo más peso específico en la historia que los protagonistas de este artículo.

Pero no es menos cierto que Raven es una de las bandas más longevas de la historia del género; además de ser una de las más honestas y trabajadoras. Los orígenes de Raven se remontan a 1974, cuando los hermanos John y Mark Gallagher fundaron la banda en (¿dónde si no?) Newcastle. No obstante, no fue hasta 1980, cuando la banda consiguió redondear una formación estable -que, a la postre, sería la más conocida- con la entrada del batería Rob “Wacko” Hunter. Consolidados como trío, consiguieron fichar por el legendario sello independiente Neat (que acababan de fichar a unos tales Venom) y editar su primer single, “Don’t Need Your Money”. Raven practicaban un robusto heavy metal (o “Athletic Rock” como a ellos mismos les gusta denominarse), muy deudor de su época, aunque, como también era habitual en esos tiempos, poseían un innegable poso rockero en sus temas. Los dos primeros álbumes de la banda, -‘Rock Until You Drop’ (1981) y ‘Wiped Out’ (1982)- constituyen impecables ejercicios de estilo, que, si bien no se benefician de una producción especialmente cuidada, logran transmitir una energía cruda pero, a la vez, muy cuidada en su parte técnica. Por no mencionar que, temas como el propio “Rock Until You Drop”, “Hell Patrol”, “Faster Than The Speed Of Light”, o “Tyrant Of The Airways” sientan algunas de las bases en las cuales se sustentaría, años más tarde, el naciente Thrash Metal.

Para su siguiente álbum, el excelente ‘All For One’ (1983), ya tenían un contrato con Megaforce para la distribución de sus discos al otro lado del Atlántico; además de contar con nada menos que Michael Wagener y Udo Dirkschneider, -por entonces frontman de unos emergentes Accept-, tras los controles de producción. El álbum continúa la senda iniciada en los dos primeros trabajos, pero con una nitidez de sonido que nada tenía que ver con éstos, y temas como “Take Control”, “Mind Over Metal” o la propia “All For One” así lo atestiguan. Por otra parte, la banda exploraba otras texturas sonoras como en la atmosférica “Run Silent, Run Deep”.

Y llegamos al trabajo que ocupa estas líneas. El mandamás de Megaforce, el legendario Johnny Zazula, se dio cuenta de que Raven era una banda con muchas posibilidades de fichar con un sello grande. Y con esa premisa, tuvo al grupo girando incesantemente por Estados Unidos durante buena parte de 1983; incluyendo una serie de fechas con unos apenas post-adolescentes Metallica, que acababan de estrenarse discográficamente con la edición del crudo ‘Kill’em All’. De esos shows por el nuevo continente se extrajo el material que compone ‘Live At The Inferno’, un álbum que, paradójicamente, nació como una contundente reacción por parte de la banda, ante la propuesta de Neat, de lanzar un “Greatest Hits”. Aún más estrafalario resulta saber que, a finales de los 60’s, existiera una banda de blues rock estadounidense llamada Raven, que editó un trabajo en 1967 titulado… (lo han adivinado) ¡’Live At The Inferno’!

Curiosidades aparte, estamos ante uno de los dobles en directo más rotundos, -y también más desconocidos-, del Heavy Metal de los 80’s. Un trabajo que destila sudor, energía, e incluso violencia. Desde lo deliciosamente garrulo de su arquetípica portada, pasando por las fotografías de la carpeta interior; los créditos (ese delirante “No one would dare endorse Wacko!” es antológico) y hasta, lógicamente, todos y cada uno de los temas incluidos en ambos vinilos, ‘Live At The Inferno’ nos presenta a unos Raven desbocados, y en plenitud de facultades. Ahí está la histérica voz de John Gallagher, la distorsionada guitarra de su hermano, Mark, y la eficaz tosquedad de Rob “Wacko” Hunter a la batería. “Take Control”, “Mind Over Metal”, “Rock Until You Drop”, “All For One”, “Star War”, “Let It Rip”, “Hell Patrol”…todas suenan más electrificadas y aceleradas que en sus contrapartidas de estudio. Especialmente “over the top” resultan los momentos estelares de los hermanos Gallagher. “Forbidden Planet” sirve como lucimiento para Mark y su endiablada colección de efectos de guitarra. Y en la delirante “I.G.A.R.B.O.”, podemos escuchar a John maltratando su bajo…con palanca de trémolo incluida (¡¡!!). Toda una demostración del exceso por el exceso, tan en boga en esos años.

Tras ‘Live At The Inferno’, llegaría el fichaje de Raven con Atlantic, y su fallido intento de conquistar el mercado americano, con dos discos, -‘Stay Hard’ (1985), y, sobre todo ‘The Pack Is Back’ (1986)-, que no convencieron a nadie. Ni siquiera a la propia banda. Pero eso ya es otra historia.

EDU A. CRIME

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