PESTILENCE ‘Hadeon’

Se acerca la nueva visita de Pestilence a la Ciudad Condal. Esta semana, recibiremos al legendario combo holandés de Death Metal en un show muy especial, ya que interpretarán en su totalidad uno de sus trabajos más aclamados: ‘Consuming Impulse’. No obstante, y como en esta casa nos gusta nadar un poco contracorriente, hemos decidido recuperar el más reciente trabajo de estudio de Pestilence, ‘Hadeon’, editado en 2018.

No es muy común que una banda con la solera y trayectoria de Pestilence fuese capaz de descolgarse con un nuevo trabajo tan rematadamente apabullante. A lo largo de su accidentada carrera, Pestilence ha sido una de las bandas de Death Metal que han llevado la experimentación como bandera. Para el recuerdo quedan trabajos tan definitivos, -y definitorios-, como ‘Testimony Of The Ancients’ o el imprescindible ‘Spheres’, en el cual incorporaron las ya clásicas influencias jazz-fusion a su corrosivo Death Metal.

Pues bien, el trabajo que ocupa estas líneas volvió a demostrar cómo una banda puede mantenerse fiel a su estilo, y seguir sonando fresca. ‘Hadeon’ es un álbum excepcional; repleto de riffs endiablados, aires progresivos, y, sí, las famosas influencias jazzísticas siguen ahí, pero que nadie espere un solo de saxo a lo John Coltrane (que tampoco se trata de eso). Tras la cósmica intro, “Unholy Transcript”, “Non Physical Existent” y “Multi Dimensional” te estallan en la cara, con sus riffs disonantes, y la desgarrada voz de Patrick Mameli en primer término. A partir de ahí, no hay altibajos en un trabajo tan monolítico como variado. Así, encontramos momentos más basados en la contundencia, como la rotunda “Materialization”; latigazos sonoros como “Timeless” o la venenosa “Layers Of Reality”, pasajes jazzístico-espaciales, como los breaks de las inapelables “Astral Projections” y “Ultra Demons”. El interludio “Subdivisions”, -básicamente para lucimiento del bajista Tylen Hudrap-, desemboca en la monumental “Manifestations”, con un riff absolutamente irresistible. La destreza instrumental del cuarteto neerlandés queda patente en la simpar “Discarnate Entity”, con sus múltiples secciones…¡en unos escasos tres minutos y medio! Esta es otra de las virtudes del disco: la concisión. Trece temas en menos de cuarenta minutos, que, sin embargo, ofrecen múltiples atmósferas e intrincados riffs de lo más variopinto. Un soberbio trabajo, en resumen, que demostraba la total relevancia de Pestilence en la escena extrema actual.

EDU A. CRIME

 

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