PARADISE LOST ‘Medusa’

In DISCOS, RESEÑAS

(Nuclear Blast/PIAS)

Empiezo esta reseña con una confesión: lo mío con Paradise Lost no fue un amor a primera vista. Por entonces cayó a mis manos un video en directo de la banda basado  en temas de su primer disco (‘Lost Paradise’ – 1990) y recuerdo que la propuesta me pareció ridícula. ¿Realmente tenían que tocar tan lento? ¿Y esos gruñidos? ¿Porqué tenía que ser todo tan tortuoso y dramático? Yo venía del heavy metal en su acepción más cerril y ortodoxa. Disfrutaba del thrash como un poseso, ya sabeis, cuanto más rápido mejor, pero ¿esto? El metal se estaba diversificando en múltiples direcciones y en ese momento no lo supe ver. Afortunadamente mi mentalidad cejijunta tenía los días contados y no tardé en empezar a disfrutar de las nuevas tendencias que el género, desde el underground, ofrecía al mundo. Mi siguiente encuentro con la banda fue con ‘Icon’ (1993) y entonces se cerró el círculo. Mi comunión con ellos fue total y desde entonces ha sido una de mis bandas de cabecera. Paradise Lost han hecho de la melancolía y la oscuridad toda una disciplina. Nadie como ellos para expresar sentimientos depresivos, de desesperación y melancolía. No en vano les han llamado los padres del metal gótico o, si rizamos el rizo, del doom-death. En realidad ese baile de etiquetas no importa, pues la banda ha sabido imprimir su personalidad en todo lo que han hecho, incluyendo esa etapa en la que juguetearon con las programaciones: ‘One Second’ (1997) es otra obra maestra bajo cualquier punta de vista (quizás perdieron un poquito el horizonte con ‘Host’ (1999) y ‘Believe in Nothing’ (2001), pero me siguen pareciendo unos trabajos disfrutables). Lo que siguió después ha sido un proceso de endurecimiento progresivo y de una supuesta vuelta a los orígenes. Pero aún así, no deja de sorprender la propuesta que nos trae este ‘Medusa’, quizás porque no esperábamos que la banda fuera tan lejos. Me explico. Nick Holmes y compañía nos traen un disco nada acomodaticio ni autocomplaciente, algo que, por otro lado, hubiese sido comprensible a estas alturas de su carrera. Al contrario, nos traen un trabajo de sonido abrupto, saturado e incómodo. ‘Medusa’ huele a tumba abierta, es oscuro como una cripta, y fluye sobre texturas rugosas como una mortaja. Puedes sentir el frío en el corazón y el sabor de la tierra del camposanto entre tus dientes. La inicial ‘Fearless Sky’ ya nos pone de sobreaviso, riffs tortuosos y lentos. Muy lentos. Holmes se expresa básicamente a base de guturales durante todas las pistas -las voces limpias están sabiamente distribuidas- y Mackintosh nos vuelve a deleitar con sus solos y esos licks melódicos marca de la casa. Todo lo mejor de las habilidades de la banda concentradas en un solo disco. Lo de siempre, vaya, pero desenvolviéndose en un erial desolado donde no parece posible que la luz entre ni la vida crezca. Un trabajo que no entra a la primera, no tiene ganchos fáciles, sino que requiere cierto esfuerzo por parte del oyente para entrar en materia. Y es sólo después de varias escuchas cuando empiezas a identificar los temas y a disfrutarlos de verdad. ‘Medusa’, el tema título, es una pieza cuya melodía extraña logra sobresalir sobre una instrumentación saturada (sobre todo el bajo) y áspera; ‘Blood and Chaos’ suena inusualmente vacilona en su estribillo, aun sin salirse de las constantes del disco; ‘Gods of Ancient’ te sorprende con sus cambios de ritmo, algunos de ellos tan doom que hacen parecer a Black Sabbath como Mötley Crüe… Paradise Lost son una banda muy especial, van a lo suyo y saben perfectamente lo que hacen en cada momento. Aún así saben guardar ases en la manga y sorprender a propios y extraños cuando nadie esperaba que lo hicieran. Esto no es una vuelta a los orígenes impostada, de aquellas que sólo intentan disimular la falta de creatividad de una banda recurriendo a los clichés más facilones (no diré nombres, ejemplos los hay a patadas). Esto es otra cosa, amigos. Los de Halifax siguen haciendo arte y ahí lo dejan para quien sepa apreciarlo. Y un servidor no sólo lo aprecia, sino que lo está disfrutando enormemente. Otro de los discos del año, sin duda.

YURI VARGAS

You may also read!

Be Prog! My Friend 2018 adelanta dos nuevas incorporaciones

Madness Live adelanta el anuncio de dos nuevas incorporaciones al cartel de su V edición 2018 para regocijo de

Read More...

CARTEL COMPLETO DEL AMFEST 2017

Pese a la adversidad, la VI edición del AMFest tiene programados tres dias: 26, 27 y 28 de octubre

Read More...

NUEVA CONFIRMACIÓN PARA BE PROG! MY FRIEND 2018

El virtuoso guitarrista australiano Plini es la nueva incorporación a Be Prog! My Friend 2018 tras su reciente tour

Read More...

Leave a reply:

Your email address will not be published.

Mobile Sliding Menu