PAIN OF SALVATION ‘Panther’

(InsideOut 2020) Pain of Salvation se convirtió en una banda representativa en la escena metal-progresiva a partir de su tercer trabajo ‘The Perfect Element, Part 1’ (2000) afianzándose con su posterior ‘Remedy Lane’ (2002). Desde entonces han demostrado que podían reinventarse en registros más intimistas y bluseros con sus incontestables ‘Road Salt One’ y ‘Road Salt Two’ aparcando vertientes más metálicas. Los cambios de formación y orientación convierten a la banda sueca en “la banda” de Daniel Gildenlöw, con la consecuente disparidad de opiniones de críticos y seguidores, para llegar al ya caótico presente 2020 con un nuevo trabajo: ‘Panther’.

Y aquí llegamos a la parte delicada de la cuestión. He necesitado varias escuchas para poder analizar melódica y compositivamente los temas. ¿El porqué? La búsqueda de nuevos sonidos de Gildenlöw lo ha llevado a probar nuevas texturas metálicas, baterías y bajos con golpes secos y crudos, enterrando los graves de estos instrumentos. No se le puede negar valentía pero personalmente encuentro que el sonido global es intensamente molesto, enmascara hasta ocultar el resultado compositivo de la entrega y que el resultado final no ha tenido el éxito deseado. Se podría pensar que algún filtro de la copia a formato digital ha variado el contenido, pero al ver los videos de avance del álbum se llega a la conclusión que es un resultado completamente buscado.

“Accelerator” es el primer video que se presentó. Abre el trabajo y puede ser el ejemplo de lo expuesto. El tema es un sello de identidad de Pain of Salvation: ambiente ominoso creado con sonidos sintéticos y con pasajes lentos que van aumentando de intensidad. Nos introduce a un nuevo trabajo conceptual, como no, que profundiza en “los conflictos y contradicciones entre las personas consideradas normales y aquellos que se rigen de manera completamente diferente”. La agresividad y densidad crece en “Unfuture” donde los golpes de caja, extremadamente seca y punzante, se hacen los protagonistas indeseados. El segundo avance de ‘Panther’ en redes es “Restless Boy”, con pasajes con “rapeados rápidos” y cambios de ritmo imposibles que cada vez es más usado como recurso de la banda. Recurso que sigue funcionando. Enlaza con la emotiva “Wait” que nos remonta a tiempos pretéritos de ese ‘Perfect Element’ (a no ser por la reaparición de ese sonido de caja penetrante que ya conocemos). Teclados y sonidos sintéticos dan cuerpo a “Keen To a Fault”.

“Fur” es un puente instrumental de cuerda que me ha hecho desconectar del flujo de escucha más de una vez. Espero que sea una apreciación personal, o que mi equipo no funcione correctamente pero encuentro desconcertante que un tema climático de estas características, a estas alturas, se haga tan difícil de escuchar. El tema que da nombre al álbum acelera con bases electrónicas y, quizás por comparación con cortes anteriores, se hace más digerible. Por fin unos bajos balsámicos en “Species” y el épico tema de cierre “Icon” que, a pesar de sus 13 minutos y medio, se hace de buena escucha, con reminiscencias a su sangrante “Sisters” y que deja un buen sabor final.

El paso, relativamente frugal, de Ragnar Zolberg a la guitarra en “The Passing Light Of Day” no parece haber dejado mella. De la actual formación actual que acompaña a Gildenlöw, destacaría al  teclista Daniel ‘D2’ Karlsson que parece que ha encontrado su lugar ideal en la banda. Se completa con Johan Hallgren, que recupera su puesto de guitarra, el bajista Gustaf Hielm y el baterista Léo Margarit, que no sé que impresión debe tener del resultado final de su trabajo.

JOSEP Mª LLOVERA

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