ORQUESTA MONDRAGÓN (Sarau 08911, Badalona 20-01-17)

Javier Gurruchaga y su Orquesta Mondragón volvían a la provincia de Barcelona; desafortunadamente, ya no en olor de multitudes, como antaño, pero si con la capacidad de convocar a bastante gente en una sala muy alejada de los circuitos habituales. Ante un público mezcla de acólitos de la formación y nostálgicos de una era muy concreta, tomó Gurruchaga el escenario con mucho brío y con ganas de mostrar que quien, tuvo retuvo. Lugar para la sorpresa no hubo: quedó claro con los dos clásicos básicos con los que inició el recital: “Garras Humanas” y “Corazón De Neón”. A partir de ahí, una fiesta al más puro estilo Gurruchaga, mezcla de referencias propias ineludibles y versiones que ya hace tiempo que forman parte de su repertorio. “Viaje Con Nosotros” o “Caperucita Feroz” fueron recibidas con mucha algarabía por el público, que tenía ganas de Orquesta Mondragón, y así lo entendió su líder, que no escatimó ni uno de sus gimmicks vocales y escénicos para meterse al respetable en el bolsillo. Una labor encomiable la del vocalista, que se encontraba respaldado por una banda que tenía asimilada perfectamente la esencia mondragoniana: rock & roll, pero con espacio para el circo y el vodevil. La parte circense se vio lastrada por la ausencia del entrañable Popotxo, pero sí presente por una bailarina cubana diestra en el arte del disfraz y un Gurruchaga usando a tope sus recursos como actor. Así, y como se ha comentado, se llegó al primer parón, combinando clásicos como “Olvídate De Mí” o “Bon Voyage” con versiones ineludibles en un show de la Mondragón, como “Stand By Me” o “Back In The USSR”, aunque la inesperada “Cold Turkey” de Lennon puso garra y sapiencia al repertorio con un Gurruchaga al que el espíritu de Lennon le salía por los poros. Y para los bises, con la imprescindible “Ponte Peluca”, el vasco universal se mimetizó en su odiado Donald Trump, aprovechando para hacer mofa, befa y escarnio de su persona. La fiesta llegó a su fin con ese irresistible rock & roll que es “Lola, Lola” y la emocionante “Adiós, Adiós”, con las que acabamos de vaciarnos del todo y de sentirnos felices por ver a una Orquesta Mondragón con tanta validez y enjundia en este 2017 que acabamos de empezar. El rock & roll circus sigue en marcha y nadie que haya sentido algo por una de las bandas más especiales que ha dado este país debería pensárselo si pasan cerca de su casa.

TEXTO: XAVI MARTÍNEZ

FOTOS: JOSÉ MOLINA

Deja un comentario

*