NOCTEM (Bóveda, Barcelona 08/02/20)

El pasado sábado nos dimos cita de nuevo en la barcelonesa sala Bóveda. En esta ocasión para asistir a lo que puede catalogarse perfectamente como un mini festival de metal extremo nacional. Cuatro propuestas bien diferenciadas, a cargo de otras tantas bandas que demuestran, una vez más, la salud férrea de que goza el panorama patrio. Noctem volvían a los escenarios de la Ciudad Condal para presentar su más reciente álbum, el excelente ‘The Black Consecration’ (2019). Los valencianos son ya toda una institución, y una de las bandas del género con mayor proyección internacional.

Survival Is Suicide

Survival Is Suicide fueron los encargados de abrir la velada ante un escaso público, que fue creciendo a medida que avanzaba su actuación. El dúo barcelonés es una de las bandas más interesantes de la escena actual. Su concepción experimental del metal extremo es harto atractiva, y así quedó patente durante la media hora larga que estuvieron sobre las tablas. Survival Is Suicide descargaron los temas de su más reciente álbum, el tremendo “Retrovolution”, como la ya célebre “Demon” o la homónima, y extensa, “Retrovolution”. Apoyándose en atronadoras bases de guitarra sampleadas, Epojè y Zaratozom fueron una auténtica apisonadora rítmica, con la cavernosa voz de este último en primer plano. Si bien no gozaron de un sonido demasiado nítido, su actuación arrancó numerosos aplausos.

Barbarian Swords

Era el turno de Barbarian Swords, quienes, a su vez, presentaban en casa su devastador nuevo trabajo, ‘Totemic Anal Turbofucker’. Debo volver a insistir en ello: estos tipos son infalibles; son una imparable maquinaria de black doom metal. Con un setlist renovado y muy variado, Von Päx y sus huestes volvieron a arrasar las tablas de Bóveda. Gozaron del mejor sonido de la noche, y tras la intro “Ave Maria”, fueron a degüello con las dos primeras salvas del nuevo álbum, unas demenciales “How To Destroy Christianism” y “Fleshy Battering Ram”. El primer rescate del anterior ‘Worms’ fue la siempre ultratumbesca “Pure Demonology”, con la banda funcionando ya a plena potencia. Una banda que cada vez adquiere más protagonismo escénico, con Panzer y Voice Of Noise flanqueando al ya habitualmente enloquecido Von Päx. “Be The War” y “Jesus The Pederast” resultaron especialmente vitriólicas; al igual que la crudísima “Pentecostal Black Punishment”, de su debut, ‘Hunting Rats’.  “Carnivorous Pussy” supuso toda una sorpresa para este que suscribe, y enfiló la recta final del show, que finalizó con la homónima “Totemic Anal Turbofucker”, y con Von Päx partido en dos ante la audiencia. Otro día en la oficina.

Altarage

Desde que presencié su visceral actuación en el Catalonia Extreme Winter de 2018, he seguido de cerca la trayectoria de Altarage. Y es que la variante de Death Metal, -disonante y con cierta tendencia a la desestructuración-, que practican los bilbaínos resulta tan densa como adictiva. El comienzo de su show se retrasó más de lo previsto, con una precipitada prueba de sonido incluida, pero finalmente la banda se posicionó sobre las tablas con su habitual apariencia encapuchada. Comenzando con las ya conocidas “Devricet” y “Altars”, Altarage ofrecieron una auténtica demostración de poder. Su música construye una atmósfera opresiva e hipnótica, a base de agónicos riffs, bajo saturado y blastbeats casi constantes. La banda presentaba su último álbum, ‘The Approaching Roar’, el cual me atrevería a decir que es su disco más violento y rematadamente abstracto hasta la fecha. Así, el grueso del show estuvo basado en el citado trabajo, y temas como “Knowledge”, “Cyclopean Crash”, o la descomunal “Urn”, pusieron a la audiencia al borde del trance. “Barrier”, -curiosamente, único rescate de su anterior ‘Endighment’- cerró el concierto, con un  mantra final absolutamente demoledor.

Noctem

Parece, pues, por paradójico que pueda parecer, que la propuesta musical de Noctem, protagonistas de la velada, resultara la más “conservadora” de todas. Los valencianos amalgaman en sus temas el Black, Death, e incluso el Thrash Metal; unos temas que poseen un evidente gancho, y que les han granjeado no pocas críticas, -tan inciertas como injustas, dicho sea de paso-. Noctem son una de las bandas del género con más solera de este país. Y se han ganado a pulso el estatus que tienen en la actualidad a base de excelentes discos, potentes actuaciones en directo, y una imagen cuidada al detalle. Así pues, Beleth y los suyos comenzaron su actuación con la homónima “The Black Consecration”. Una actuación que fue claramente de menos a más, ya que la actitud, tanto de público como de banda fue algo titubeante al principio. La cosa se caldeó enseguida con la inapelable “Eidolon”, con un Beleth ya plenamente enchufado. La parte del león del repertorio fue para el nuevo trabajo, y temas como “Sulphur” o una contundente “Let That Is Dead Sleep Forever”, no desentonaron al lado de temas anteriores, como “The Submission Discipline” o “Pactum With The Indomitable Darkness”. No faltaron el atrezzo escénico habitual ni el baño de sangre a cargo de Beleth, sin duda uno de los frontmen más enérgicos de la escena. En general, toda la banda hace gala de unas tablas escénicas imbatibles; ganadas a pulso tras casi veinte años de patearse escenarios nacionales e internacionales. Así pues, Noctem volvieron a demostrar porqué son una de las formaciones de metal extremo más longevas y exitosas de nuestro país.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTOS: RAFA SC

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