METALLICA: ¿DISPOSABLE HEROES? (III)

EL MONSTRUO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO

Creo que la última vez que le presté atención a Metallica fue cuando se estrenó el genial ‘Some Kind of Monster’, documento imprescindible para entender a la banda; a sus ángeles y a sus demonios. En él se muestra una banda enorme más pequeña que nunca y se puede entender como la lucha de egos puede acabar incluso destruyendo la creatividad.

Cómo muchos de mi generación empecé a escuchar a Metallica con el ‘Black Album’. Era la época del instituto y mis oídos se centraban más en bandas como Aerosmith, The Black Crowes y, sobre todo, Sus Satánicas Majestades. Sí, muchos seguidores previos de la banda se tiraron de los pelos al escuchar “Nothing Else Matters”, pero ventiocho años más tarde no se puede negar la importancia del disco ni su legado; uno de los mejores álbumes de rock de la historia, pero que al mismo tiempo cambió algo en la banda para siempre. ¿Volver a sus inicios? Imposible.

No se me ocurre ninguna otra banda que haya logrado que indague en su discografía a partir de su quinto trabajo. ‘Black Album’ me enamoró y logró que me conquistasen ‘…And Justice For All’ o ‘Master of Puppets’. Aunque no regreso a su discografía con asiduidad, temas como “Orion” seguirán sonando en mi equipo.

No se me ocurre ninguna otra banda que haya logrado que indague en su discografía a partir de su quinto trabajo. ‘Black Album’ me enamoró y logró que me conquistasen ‘…And Justice For All’ o ‘Master of Puppets’. Aunque no regreso a su discografía con asiduidad, temas como “Orion” seguirán sonando en mi equipo.

Sin embargo, hay algo que hizo que me alejase de ellos. Ni tan siquiera puedo hablar con certeza de sus últimos trabajos ‘Death Magnetic’ y ‘Hardwired…to Self-Destruct’, ya que he sido incapaz de escucharlos detenidamente. No conecto con Trujillo, aun siendo un buen bajista. Ni su estilo ni su puesta en escena son el substituto que me gustaría para Jason Newsted. Tampoco he vaciado mis bolsillos por volverlos a ver desde la gira del ‘Load’, ni tengo pensado volver a hacerlo el próximo mes de mayo a pesar del atractivo que supone Ghost, una de las apuestas que me resultan más excitantes hoy en día.

Entiendo y respeto profundamente al fan de Metallica, en especial al fan de siempre. Cuando se te meten dentro es muy difícil que salgan de tu cabeza. Si escuchas Rock es imposible que no hayas agitado tu cabeza con los riffs de “Welcome Home (Sanitarium)” o “Wherever I May Roam” o que Metallica no haya formado parte de tu vida en algún momento. Afortunadamente, y pese a la concentración de fans de estadio en sus shows, son culpables de haber atrapado a diferentes generaciones y mantener viva la llama. Pese a quien le pese, la figura de Hetfield será siempre una de las más carismáticas y propias y el nombre de Metallica tendrá un puesto privilegiado en el Rock N Roll Hall of Fame. En mi caso, ocuparon un lugar importante pero mentiría si dijese que siguen significando lo mismo actualmente.

TEXTO: DANI S. GARCIA

FOTOS: LECUMBERRY

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