LÓSTREGOS/WOMB/ONIROPHAGUS. SALA MONASTERIO, 18/11/17

Rotunda noche de metal extremo, la que vivimos el pasado sábado en la sala Monasterio. En esta ocasión, tres bandas de diferentes puntos de nuestra geografía, con tres propuestas bien diferenciadas y harto interesantes. Parece que no fuimos los únicos que pensamos así, ya que la sala registró una más que aceptable entrada.

Los encargados de romper el hielo fueron los locales Onirophagus, a quienes ya tuvimos oportunidad de ver sobre las tablas hace unos meses. Al igual que en aquella ocasión, el sexteto comandado por el imponente Paingrinder, volvió a ofrecer una soberbia actuación. Lo suyo es death doom con partes atmosféricas, deudoras de los primeros Paradise Lost y My Dying Bride, aunque con una personalidad propia bien definida. El hecho diferencial de contar con tres guitarristas dota a los temas de un plus de potencia, aunque en esta ocasión el sonido no acompañó demasiado, y las guitarras de Shogoth y Desecrator estaban algo saturadas. Ello no fue óbice para que disfrutásemos una vez de más de temas tan descomunales como “Baikal”, -con el que iniciaron su set, y que asimismo, abre su excelente ‘Prehuman’-, o “Nocebo”. También presentaron dos nuevos temas, que se incluirán en el próximo álbum de la banda, que se editará la próxima primavera. Paingrinder tuvo el detalle de dedicar el último tema al recientemente fallecido Chiquito de la Calzada. Y es que, amigos, ¿quién dijo que no hay humor en el underground extremo?

Los siguientes en subir a las tablas fueron Womb. El cuarteto sevillano practica un doom eminentemente atmosférico, con pinceladas death, -sobre todo en lo que respecta al tratamiento de las voces-, y trufado de referencias psicodélicas que recuerdan incluso a los primeros The Gathering. Presentaban su más reciente trabajo, ‘Devotion To The Sea’, y lo que pudimos escuchar resultó más que interesante, si bien la actitud “shoegaze” de la banda, a excepción del guitarrista, Asz, lastró ligeramente su actuación, y pudiera parecer que Womb son más disfrutables en su versión de estudio. No obstante, la ejecución fue soberbia, en particular la actuación vocal de su frontman, que estuvo colosal.

Tras una pausa ligeramente más larga de lo habitual, los protagonistas de la noche tomaron posiciones el escenario. Debo reconocer mi total desconocimiento de la trayectoria de Lóstregos; de ahí que la sorpresa fuese mayúscula. Los coruñeses ofrecieron un show absolutamente descomunal. Con una gran puesta en escena (¿quién ha dicho que hay que gastarse una fortuna para ofrecer un buen show visual?), Lóstregos no dieron cuartel durante los escasos sesenta minutos que estuvieron sobre las tablas. Una intensísima hora durante la cual ofrecieron temas de su último -y sobresaliente- trabajo, ‘Lendas Baixo o Luar’, como la inicial “Señor Dos Escuros Dons” o la devastadora “Onde Reverdece a Santa Praga”. Lóstregos practican un black metal de corte pagano, con atisbos metálicos tradicionales, y cierto carácter folclórico (en cuanto a melodías se refiere) Las letras, cantadas en su lengua materna, están imbuidas por completo de las leyendas y mitos de una tierra tan misteriosa como apasionante. La banda estuvo intratable durante todo el concierto, derrochando tablas y actitud, en particular su frontman, y bajista, Lb, el cual comparte tareas vocales con el guitarrista I.V. También pudimos disfrutar de algún tema de su anterior MCD, ‘Alzamento Do Norte’, que resultaron igualmente eficaces. Sesenta minutos que, insisto, pasaron muy rápido, y nos dejaron con ganas de mucho más. Habrá que estar muy pendientes de las evoluciones de Lóstregos, ya que nos parecen unas de las bandas más interesantes de los últimos años, en cuanto al panorama extremo se refiere.

En resumen, una gran velada que, una vez más, confirma la robustez de la escena underground extrema nacional.

EDU A. CRIME

 

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