KISSIN’ TIME: XAVI MARTÍNEZ REVISITA ‘LICK IT UP’

Continuamos con nuestro particular tributo a las Criaturas de la Noche. Hoy le toca a Xavi Martínez, miembro fundador de Rock On y redactor en revistas como Ruta66, This Is Rock y Popular1, aparte de tertuliano radiofónico y firmante del libro Discos conceptuales: 150 títulos imprescindibles. Siendo KISS una de sus bandas de cabecera, le ha costado decidirse por un álbum… pero al final lo ha tenido claro: es el momento de revisitar la primera obra de estudio sin maquillaje de Simmons, Stanley y compañía. ¡A lamer se ha dicho!

xavilickitup‘LICK IT UP’ (1983)

‘Lick It Up’ no fue el primer disco de KISS que cayó en mis manos. Poco antes, ‘Creatures Of The Night’ ya me había atrapado y, sin saberlo, ya tenía inoculado una placentera infección que me ha acompañado hasta el día de hoy. Pero a pesar del impacto que me había causado el feroz, oscuro y contundente álbum de 1982, fue ‘Lick It Up’ el disco que me dejo anonadado y con ganas de consumir todo lo que tuviera que ver con el cuarteto de New York. Analizándolo con la perspectiva del tiempo tiene lógica, ya que hay que situarse en el entorno musical de 1983 y en la cabeza de un preadolescente: Por aquel entonces, estaba descubriendo el poder del metal, y sucumbiendo a las grandes obras que estaban publicando, entre otros, Iron Maiden, Judas Priest o Barón Rojo, y en esa misma liga entraban KISS y su nueva entrega discográfica. ‘Lick It Up’ era tan heavy y poderoso como ‘Screaming For Vengeance’ o ‘Piece Of Mind’; no tenían nada que envidiar a la avalancha metálica europea, claro quedaba desde que la aguja del tocadiscos empezaba a reproducir el afilado y acelerado riff de ‘Exciter’. No había vuelta atrás, KISS se habían convertido en una banda de heavy metal y me tenían babeando cada vez que pinchaba este disco, que fueron cientos. No había respiro para el oyente: riffs matadores, solos de guitarra afilados como cuchillas de afeitar y unos Simmons y Stanley cantando las canciones como si les fuera la vida en ello, desgañitándose en todas y cada una de las canciones.

Curiosamente el disco tenía en su tema titulo un sencillo perfecto para su época: comercial, pegadizo pero potente; de hecho, tuvo bastante repercusión en su momento y, a día de hoy, sigue siendo imprescindible en sus recitales. Y he dicho “curiosamente” porque, aunque la canción me gustaba, no me llenaba como el resto del disco: consideraba que palidecía un poco frente al resto del material, no tenía la velocidad y suciedad de “Exciter”, “Gimme More” o “Young and Wasted”, la malicia y oscuridad de “Not For The Innocent”, los alaridos y chulería de “Fits Like a Glove”, el perfecto estribillo de “And On The 8th Day”, ni la chabacanería y arrogancia de “All Hells Breaking Loose”, con ese explosivo pseudo rap de Paul Stanley y ese estribillo para entonar a gritos con el puño en alto. Se trataba, y lo sigue siendo, de un manjar para degustadores del mejor heavy metal. Tampoco sería justo hablar de ‘Lick It Up’ y no nombrar a Vinnie Vincent, uno de los personajes más talentosos que ha pasado por la banda, detalle que ya en su época no me paso desapercibido para nada. Hablamos de unos años en los que escuchar un disco era un entrañable ritual: todo tenía importancia y, además de a la música, se le prestaba atención a todo lo que la rodeaba. Eran tiempos de mirar fotos y créditos, y no se me pasó por alto que ocho de las diez canciones llevaban la firma de Vinnie Vincent, para mí un tipo que había compuesto tanto en un disco tan memorable tenía que ser un genio, no podía concebir el grupo sin él. De hecho, cuando en las revistas de la época se anuncio su despido me pensé que era el fin del grupo. ¿Cómo podían seguir sin él?, era una locura, algo inconcebible. Afortunadamente, y ya profundizando en la discografía de KISS, me di cuenta de que el grupo también era la bomba sin él, pero aun sigo pensando que ‘Lick It Up’ es su mejor disco sin maquillaje. También, y a día de hoy, con la historia del cuarteto asimilada, pienso que ‘Creatures Of The Night’, ‘Lick It Up’ y ‘Animalize’ vendrían a ser lo más parecido a su trilogía inicial de 1974/75: no por sonido, pero sí por la actitud salvaje y hambrienta que desprenden ambas tripletas. Si en ‘KISS’, ‘Hotter Than Hell’ y ‘Dressed To Kill’ se percibe a una banda ruda, potente -y hasta con cierto atavismo- que quiere llegar a lo más alto dándolo todo, se palpa lo mismo del 82 al 84: su etapa de máximo esplendor había quedado atrás; Peter Criss y Ace Frehley habían saltado del barco y, encima, las ventas de ‘Unmasked’ y ‘The Elder’ no habían sido para tirar cohetes. Una situación harto desoladora para Simmons y Stanley, que sirvió para que se subieran al carro del entonces popular heavy metal y fueran a por todas, intentando recuperar su trono a dentelladas sonando básicos, correosos, con renovada hambre de éxito… cosa que lograron, aunque no al nivel demencial de una década atrás.

Otro tema para el que también siempre me ha servido ‘Lick It Up’ es para refutar esa cansina cantinela de que KISS es solo imagen, sin sustancia ni chicha que ofrecer tras su bombástica apariencia. Este disco, a nivel visual, siempre me ha parecido la antítesis de lo ofrecido por los KISS mas clásicos, un álbum en el que el color dominante es un sobrio blanco, tanto en caratula como en funda interior, con cuatro tipos en portada que salen a pelo, con la imagen más callejera que nunca han tenido (se podría decir que incluso chabacana, más cerca del espíritu de Perros Callejeros que de la rimbombancia del estrellato rock). Aun así, tan faltos de pretensiones estéticas, me atraparon y lograron llevarme poco más tarde a su pretérito mundo de fantasía y comic.

Todas las razones esgrimidas aquí me siguen haciendo pensar en ‘Lick It Up’ como en uno de sus grandes trabajos, que me retrae a una época mucho mejor, donde todo era mucho más puro y donde la música cambiaba vidas. Una era en la que comprábamos pocos discos, en tiendas de barrio ya tristemente desaparecidas y donde muchas horas transcurrían entre cuatro paredes haciendo air guitar, agitando la cabeza o imitando a tus ídolos. Y en esta época tan añorada, KISS y este ‘Lick It Up’ -al menos en mi caso- tuvieron mucho que decir.






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