KISSIN’ TIME: JOHNNY B. NASTY REVISITA ‘KILLERS’

Iniciamos en esta semana santa el homenaje que hemos estado preparando a KISS en el año de su cuarenta aniversario. Durante unos cuantos meses irán desfilando por Rock On diversos músicos y críticos musicales para mostrar su devoción por la banda más caliente del mundo. Como premisa cada participante ha escogido un álbum (quizás el que más le ha marcado) y nos relatará su relación y vivencias relacionadas con KISS a través de los surcos del disco seleccionado.

El elegido para iniciar este tributo es Johnny B. Nasty, veterano músico del area de Barcelona que lleva muchos años grabando discos, pisando escenarios y pregonando una fe inquebrantable en el hard rock, ya sea al frente de Nasty Army, de Rock Circus o bajo su propio nombre de guerra con ese reciente y recomendable ‘Nastivity In Black’. Sin más preámbulos cedámosle ya la palabra al amigo Nasty;

‘KILLERS’ (1982)

Desde que en 1981 mi tío me regalase un póster y una pegatina de KISS, mi amor por esta banda no hacía más que crecer y crecer, pese a que era más fan de su imponente look que de su música (por motivos obvios, ya que yo era tan sólo un niño): solía oír a KISS cuando iba de visita a casa de mi mencionado tío, pero me fijaba más en las fotos y portadas de los discos que en la música que sonaba a través de los bafles. Cuando KISS se “quitaron la pintura” en 1983, aquello fue un acontecimiento familiar: todos alrededor de la portada del famoso “Lick It Up”, tratando de averiguar quién era quién (¡algo que puede parecer surrealista en la actualidad, ya que todo el mundo sabe quiénes son!). En fin, tiempos de inocencia y diversión. Ese mismo año, KISS nos visitaron por vez primera y no hubo forma de convencer a mi madre para que me dejase ir con sus hermanos. Era todo muy inocente: más que un concierto “heavy”, para mis tíos era como llevar a sus hijos y sobrino a un parque de atracciones, pero mi madre no lo veía del mismo modo y tuve que quedarme en casa llorando desconsolado con un Popular 1 con KISS y Helix en portada, que la misma tarde del concierto pasaron a regalarme supongo que como premio de consolación, aunque a mí sólo logró aumentarme el disgusto.

Supongo que a causa de aquello, cuando fuimos al Pryca de la Autovía de Castelldefels, ésta vez además de pasear totalmente absorto por la sección de vinilos (cuando los vinilos presidían cual miembro de la realeza secciones imponentes de las grandes superficies), me dejaron escoger uno para llevarme a casa. Y esa elección iba a ser “Lick It Up”, de no ser porque entre docenas y docenas de copias del flamante nuevo disco de KISS, asomaba uno del que no había oído hablar aún en mi corta vida: “Killers”. La argumentación para decantarme por ese en lugar de mi deseado “Lick It Up” fue, de nuevo, surrealista visto desde el prisma actual, pero hace treinta y un años no era tan descabellado pensar que si KISS habían decidido dejar atrás el maquillaje, sus discos de la época “pintados”, serían complicados de localizar en el futuro y quizás sería mi única oportunidad en mucho tiempo de conseguir uno de aquellos tesoros. Y lo cachondo del caso es que esa argumentación salió de boca de mi padre, no mía, por lo que naturalmente tenía todo el sentido del mundo y ese fue el LP con el regresé a casa. El “Lick It Up”, de este modo, pasó a serme grabado en una cinta Sony HF-60 con unas cuántas canciones por cada lado.

Ni recuerdo la de veces que llegué a oír “Killers” en aquella época, eran otros tiempos, antes a la gente le gustaba disfrutar de la calidad de sonido y se esmeraba en tener en casa buenos equipos HI-FI con sus respectivos auriculares, para poder disfrutar de la experiencia de escuchar música cuando ya no podías subir el volumen, a la vez que leías las letras, mirabas la carpeta, contemplabas las fotos… y así pasé grandes momentos en compañía de ese y pocos discos más a lo largo de los siguientes años. Los LP’s caían con cuentagotas en aquel entonces, poseer música era algo serio (no como ahora) y valorabas cada pieza como un auténtico tesoro. No sabía de qué diantres hablaban las letras de los temas, pero “I’m a Legend Tonight” era MI CANCIÓN, un tema que solamente empezar a sonar me insuflaba de energía para comenzar cada nuevo día.

Por supuesto -y pese a la solemnidad de mi anterior párrafo-, no hay que olvidar que era un niño entonces y, por supuesto, el valor que le das a las cosas es igual pero a la vez diferente al que puede darle un adulto. Para mí, tener discos era un privilegio y, como tal, veneraba cada pieza de mi mini colección, pero ahora nunca se me pasaría por la cabeza pintarrajear la portada con un boli, poner folios encima para calcar las siluetas del grupo y mucho menos enfrascarme en una pelea con mi hermano que se saldase con un fragmento de la portada destrozada en sus manos, ¡si esa portada pudiese contar todo lo que vivido a mi lado, podríais alucinar!

Aunque su utilidad más curiosa fue sin duda alguna haber servido de muestra a mi madre y mi tía para maquillarme de Eric Carr en el carnaval de 1984. No tengo ni idea de porqué, pero cuando tuve que elegir a un componente del grupo, escogí a Eric Carr, lo único que sé es que desde una portada y un videoclip (maquillado y sin maquillar), se había ganado mi simpatía, lo cual dice mucho a favor del bueno de Carr, una de esas personas que van irradiando bondad desde una simple fotografía, cosa en la que por supuesto, sé que no me equivocaba al pensar.

Gracias a “Killers” también descubrí algunos clásicos imprescindibles de los años 70, pero siendo honestos, y aunque tardé un tiempo en descubrir que “I’m a Legend Tonight”, “Nowhere to Run”, “Partners in Crime” y “Down on your Knees” eran temas nuevos que habían sido incluidos como “reclamo” al comprador, la realidad es que esos nuevos cortes me gustaban muchísimo más que los temas de su primera época. Luego descubrí, gracias a “Rock & Roll Over”, que los discos de los 70 eran trabajos que había que disfrutar en el contexto de cada LP y no en un recopilatorio, aunque esa, es otra historia.

JonnyBNasty

También como participante en el disco de tributo ‘Welcome To The Spanish Tribute To KISS’ hemos creído coveniente hacerle unas preguntas sobre su participación en dicho artefacto;

¿Qué representan KISS para ti?

Independientemente de lo que pueda opinar a día de hoy de ellos, KISS lo son todo (musicalmente hablando) para mí, e incluso en una parte de mi vida fueron algo más que música: eran vitales en mi existencia. Con ellos crecí, literalmente. Me acompañaron durante mi infancia, pubertad y adolescencia; cada año de mi vida hasta 1999 tiene un recuerdo asociado a KISS. Y cito especialmente 1999, porque esa fue la última vez que los vi con la formación original, concretamente en Paris, y desde entonces no he vuelto a verlos ni quiero volver a hacerlo. No soportaría que nada ni nadie estropee algunos de los recuerdos más mágicos de mi vida.

¿Por qué has escogido versionar “Naked City” para el disco de tributo ‘Welcome To The Spanish Tribute To KISS?

Siempre he adorado ese tema, considero que es una de las mejores piezas que se han grabado bajo el nombre de KISS y a las que Gene Simmons ha puesto voz. Todo el mundo habla maravillas de “Dynasty” y deja siempre a “Unmasked” como el hermano tonto, y es un álbum superior al anterior en todos los aspectos: a “Unmasked” le añades “I Was Made For Loving You” y lo trasladas en el tiempo a la era de “Dynasty” y hoy día sería recordado como la última gran obra maestra de la banda. Así de simple. Por no mencionar la portada, una de las mejores de su historia y de la del rock, con un artwork casi impensable hoy día. “Unmasked” es un álbum tristemente infravalorado y merecería ser más reivindicado. Para la versión vinilo del tributo, he escogido “Radioactive” por motivos muy similares: lo habitual es encumbrar los discos en solitario de Ace y Paul y hundir los de Peter y Gene. En el caso de Peter, las razones son totalmente justificadas, pero el solo album ’78 de Gene es muy interesante. Si no ha trascendido más es por lo disperso que es y porque Gene tiene una imagen muy asociada a las piezas duras u oscuras de KISS, y ese es un disco muy “soft” para lo que “se esperaba” de él.

¿Cuál es tu disco favorito de KISS?

Seguro que suena extrañísimo que alguien cite un recopilatorio, pero ese disco es “Killers”. Lo compré en 1983, y gracias a ese disco entré en contacto con la primera etapa del grupo a la par que disfrutaba de cuatro temas inéditos (cosa que yo ignoraba cuando compré el disco), que entran por derecho propio entre el mejor material de esta banda y al igual que con “Unmasked”, han recibido un trato absolutamente injusto, empezando por el propio grupo. “I’m a Legend Tonight” fue mi himno personal durante mucho tiempo, pese a no tener ni puta idea qué decía la letra. No se me ocurre un tema que me traiga mejores recuerdos: lo oigo y me viene a la mente la energía y la fuerza que me daba siendo un niño, pese a que –insisto- no sabía qué cantaban. ¡Es la magia de la música!

¿Cuál es tu componente favorito de KISS?

Si nos ceñimos a la formación original, al comienzo solía ser Gene mi componente más querido, pero según fueron pasando los años me decanté más por Ace. Aunque siento un gran cariño por ambos, a día de hoy, Frehley está unos cuantos escalones por encima de Simmons. Si hablamos de miembros de las restantes formaciones, sin duda Eric Carr iría a continuación y estoy seguro que no soy el único que te va a responder eso.






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