KATATONIA (Razzmatazz 2, Barcelona 12-10-16)

katatonia razzmatazz 2

La desapacible noche que se vivió el pasado jueves en Barcelona no impidió que la mediana de Razzmatazz registrara una excelente entrada para acoger la visita de los adalides metalúrgicos más melancólicos, Katatonia. Los suecos están presentando su flamante nuevo álbum, ‘The Fall Of Hearts’, editado el pasado mes de mayo, en un periplo europeo que incluye tres paradas en nuestro país. No obstante, para cuando Vola, banda encargada de abrir la velada, se subieron al escenario, apenas unas docenas de asistentes poblaban la sala. El combo danés practica un prog metal, tan en boga en estos tiempos; con múltiples influencias que van desde Muse, hasta el “djent” de unos Meshuggah. Debo decir que su concierto me pareció soberbio: serios, pero cercanos; sobrios, pero entregados, Vola ofrecieron, principalmente, temas de su último disco, ‘Inmazes’, como “Stray the Skies”, la venenosa “Your Mind is a Helpless Dreamer”, o la bellísima “Emily”. Una banda muy a tener en cuenta, sin duda. Más sorprendente aún, fue lo de Agent Fresco; banda islandesa, que repetía visita a esta ciudad, tras su actuación en el más reciente Be Prog!, aglutina incontables influencias en su propuesta musical. Su descarga fue un absoluto dechado de entrega y energía escénica, y la respuesta del público superó, por momentos, la cosechada por los propios protagonistas de la velada. La bellísima voz de su frontman, y pianista ocasional, Amór Dan Arnarson, puso la piel de gallina a más de uno, durante las soberbias rendiciones de “Dark Water”, “See Hell”, o la final “The Autumn Red”. Sencillamente espectaculares.

Bien, parecía que la propuesta más “conservadora”, iba a ser, paradójicamente, la de los cabezas de cartel. El show de Katatonia adoleció, en opinión de quien suscribe, de ciertos altibajos. El comienzo fue algo titubeante, con “Last Song Before The Fade”, de su más reciente obra, ‘The Fall Of Hearts’, aunque la cosa mejoró bastante con la siguiente “Deliberation” y, sobre todo, con una excelente “Dead Letters”. Aunque presentaban disco nuevo, la banda dio algo más de cancha a su obra magna ‘The Great Cold Distance’, y pudimos escuchar hasta seis temas del citado disco. Las dos nuevas incorporaciones (el guitarrista Roger Öjersson y el batería Daniel Moilanen) cumplieron con creces, especialmente el segundo, que estuvo incomensurable tras los tambores. El problema principal es, por mucho que pueda sorprender, la falta de recursos escénicos de su frontman, y fundador, Jonas Renkse. En el apartado vocal estuvo inmejorable, pero esa sensación de no saber qué hacer con las manos cuando no canta, resultó algo preocupante. OK, no estamos hablando de Van Halen: la música de Katatonia es melancólica, atmosférica, y no necesitamos a un aprendiz de David Lee Roth, pero hasta un solista tan sobrio como un Nick Holmes, de Paradise Lost, transmite más que Renkse, aunque, insisto, estuvo infalible con su voz. Volviendo a lo que dio de sí el concierto, los temas más antiguos cosecharon la respuesta más entusiasta de la audiencia, como fue el caso de “Criminals” o “For My Demons”, aunque también fue muy bien recibida la reciente “Old Heart Falls”. En todo momento, las dobles voces marca de la casa, fueron excelentes, y, el sonido en general estuvo a la altura. La recta final mejoró ostensiblemente, con respecto a la parte central del show, y la tripleta “Leaders”, “In the White”, y, sobre todo, una incandescente “Forsaker”, pusieron patas arriba al público, que reclamó enseguida la vuelta de la banda a las tablas. Así, pudimos disfrutar de unas soberbias “My Twin” y “Lethean” (de su celebrado ‘Dead End Kings’), y un broche de oro en forma de “July”. Y es que, amigos, una noche lluviosa siempre es ideal para asistir a un show de Katatonia. Y esta no ha sido una excepción.

EDU A. CRIME

 

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