JOHN LENNON (09/10/40 – 08/12/80)

PlasticonobandwebCon motivo del 34º aniversario del asesinato de una de las figuras clave no sólo del rock sino del siglo XX en general, en Rock On echamos la vista atrás y recordamos uno de sus discos más recomendables.

JOHN LENNON ‘Plastic Ono Band’ (1970)

Tras el asesinato de Lennon, poco después de la salida de “Double Fantasy” (1980), el mito viviente se convirtió en leyenda. Pero, musicalmente, su carrera como solista tiene muchos altibajos, y ya no hablemos de los tres atentados sonoros que perpetró a finales de los sesenta junto a Yoko Ono. Seguramente, su mejor disco junto a “Imagine” es “Plastic Ono Band”. Casi todos los demás tienen un serio inconveniente: contienen “canciones” compuestas y, ay, cantadas por su mujer. Ningún problema a nivel personal con Yoko: ella no fue la causa de la disolución de los Beatles, ya que los Fab Four empezaron a separarse cuando se murió su mánager, Brian Epstein, y como artista conceptual, la señora Ono tiene su qué; pero cuando se acerca a un micrófono, urge encontrar el refugio antiatómico más cercano. Pero volvamos a lo que realmente importa: “Plastic Ono Band” a menudo ha sido eclipsado por “Imagine”, y es una lástima, porque aunque éste tiene una mejor producción, el primero supone un verdadero confesionario sonoro, tras pasar por la denominada ‘terapia primal’, con la que Lennon buceaba en dolorosos recuerdos infantiles. Así, el bueno de John desnuda su alma ya desde “Mother” (no olvidemos que pasó buena parte de su infancia con su tía, alejado de sus padres, y cuando recuperó el contacto con su madre en su adolescencia, ésta murió atropellada): aunque este tema parezca una balada, el fundido final con los gritos de John hielan el alma. En total, son once canciones (más la vitalista “Power to the People” y “Do the Oz”, en la reedición del año 2000) con una simple base de guitarra, bajo (Klaus Voormann) y batería (Ringo Starr) y algún piano esporádico. La austeridad (ingrediente de muchas canciones del Doble Blanco de los Beatles) es el común denominador: “I Found Out”, “Working Class Hero”, “Isolation”, “God” o la tristísima “My Mummy’s Dead”, son piezas que hablan por sí solas a través de su dolorosa sencillez. Afortunadamente, también aplica un poco de bálsamo a la herida con perlas acústicas como “Hold On”, “Love” o “Look at Me”, baladas de una belleza sobrecogedora. Un clásico a reivindicar.

JORDI PLANAS

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