JOHN GARCIA (Razzmatazz 2, Barcelona 26/01/19)

Sensación agridulce para esta nueva visita del ex cantante de Kyuss con una sala a la mitad de su capacidad, pero de momento no adelantemos acontecimientos y sigamos la cronología de los que nos ofreció la velada. Con un poco de retraso sobre el horario previsto salían a escena los canadienses Dead Quiet. Y si su último disco de homónimo nombre, ya me había llamado la atención tengo que reconocer que en directo me acabaron de convencer. Su rock retro, de cierto carácter Doom, en directo adquiere ciertos tintes metálicos que les sientan más que bien. Sin prisa pero sin pausa y a un volumen atronador (quizás excesivo) fueron desgranando su repertorio  donde mostraron con creces la solidez de su propuesta y donde destacaba un esplendoroso y mazacote trabajo de guitarras. Cuarenta y cinco minutos de nivel en los que el combo caló, con canciones como “The Sorceress” o “Let It Die”. Aprobado alto, se recomienda seguirles la pista.

Y ahora toca encargarse del protagonista de la noche, que como se ha comentado unas líneas más arriba dejó una sensación agridulce o al menos de sentimientos encontrados. No porqué John Garcia y su banda hicieran un mal concierto, todo lo contrario, los cuatro músicos se marcaron un concierto inmaculado, al que no se le puede poner ninguna pega, de nivel estratosférico. Pero dolía ver una sala a media capacidad y tener que recurrir hasta a once canciones de los imprescindibles Kyuss como reclamo para el potencial público. Pero dejando de lado apreciaciones personales lo vivido en la sala fue espectacular. La banda tomó el escenario con la instrumental “Space Vato” que abre el nuevo trabajo de John y desde ese minuto cero probaron que es la mejor banda que puede acompañar actualmente al de Arizona. “Jim Whiskers” dio salida al vocalista al escenario y como siempre demostró que en su propuesta sólo hay cabida para la música, cuatro tipos con el mono de trabajo dando lo mejor de sí mismos con un John Garcia al frente que nos volvió a encandilar con su pose, imagen y movimientos como si fuera un crooner fumeta. La cosa fue transcurriendo en clave óptima combinando temas de su último trabajo (que bien sonó “Chicken Delight”) con los clásicos de Kyuss que los asistentes recibían como maná de los cielos. “Conan Troutman”, “Gardenia”, o “One Inch Man” fueron ejecutadas a la perfección y con absoluto respeto por sus formas originales, un delicioso ejercicio retro que logró la catarsis con la interpretación de la imprescindible “El Rodeo”. Con “Green Machine” se llegó a unos bises donde la fiesta Kyuss no se detuvo y donde destacó la demoledora “Whitewater” con sus clásicas paradas finales, aunque quizás la poco esperada “Kylie” no era la más adecuada para cerrar el recital. Se puede afirmar que asistimos a un inmejorable concierto de John Garcia y su Band Of Gold, música en estado puro durante noventa minutos, pero que también nos hizo ver que su creatividad queda coartada por el peso del legado Kyuss.

XAVI MARTÍNEZ

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