IRON MAIDEN (Barclaycard Center, Madrid 13-07-16)

Iron maiden Madrid 13-07-16

El 13 de julio, la zona céntrica de Madrid atardecía atestada de gente. La razón era sencilla: los británicos Iron Maiden visitaban Madrid como parte de su gira “The Book of Souls World Tour”, cuyo punto de partida fue Florida, en febrero, y apenas cuatro días antes de ayer, estos referentes en el heavy metal habían estado sacudiendo Viveiro en el Resurrection Fest. La visita de estos titanes siempre deja huella, y el Barclaycard Center no fue una excepción, puesto que la Doncella de Hierro ya había agotado 15.000 entradas desde hacía meses y, en consecuencia, el antiguo Palacio de los Deportes de Madrid se encontraba abarrotado.

Los encargados de telonear la función fueron The Raven Age, quinteto británico articulado por Dan Wright, Matt Cox, Michael Burrough, Jai Patel y por el hijo de Steve Harris, George. La formación demostró, en clave de rock melódico, por qué merece ser la banda que presenta a la Dama de Hierro en este tour. Derrocharon calidad, pese a sólo contar con un EP (homónimo) a sus espaldas. “Uprising” o la canción más conocida, “Angel In Disgrace”, fueron el aperitivo perfecto para caldear el ambiente y recibir al plato fuerte con los brazos abiertos.

Puntual  fue el icónico sexteto protagonista del evento, cuya actuación fue precedida por el clásico himno “Doctor, Doctor” de U.F.O. A continuación, nos encontramos con el intrigante solo de guitarra, salpicado de motivos mayas y aztecas, señal inequívoca de que comienza el show con “If Eternity Should Fall”, que dio paso a la voz de Bruce Dickinson y fue la antesala de un despliegue percusivo que silenció el clamor general a la par que intensificó el ánimo de los asistentes. “Speed of Light” siguió haciendo justicia al último disco, ‘The Book of Souls’, con unos Iron Maiden rejuvenecidos, que no dudaron en ofrecer una actuación plagada de buen hacer, motivo de deleite sin duda para el seguidor del estilo. La inmensa mayoría del repertorio se basó en temas que componen el trabajo más reciente del legendario sexteto. No obstante, tuvieron cabida asimismo grandes éxitos de la carrera de los británicos; uno de ellos fue  “Children of the Damned”, que fue entonada con devoción por el público y sirvió para agitar febrilmente a los presentes.

Tras este viaje a 1982, los ingleses dieron otro salto en el tiempo para volver a enfocarse en el 2015. Turno esta vez para “Tears of a Clown”, compuesta en honor del actor Robin Williams, con una carga épica aderezada por desgarros de guitarra y bajo. “The Red and The Black”  continuaba desgranando el anterior disco, con un ritmo y letras que invitaban a participar en el bullicio. Otro dardo con el que Iron Maiden se apuntó otro tanto, fue “The Trooper”, con el que Dickinson salió vestido de soldado de caballería y ondeando la bandera británica. Iron Maiden son capaces de desempeñar su labor con seriedad, pero a la vez tienen detalles con el público, hacen malabarismos y no parecen una banda que lleve más de cuarenta años haciendo retumbar el pavimento. Rejuvenecidos, como decía, y todo esto pese a los inconvenientes y problemas que han azotado la salud de sus integrantes. Otro momento cumbre fue “Powerslave” y “Death or Glory”. Majestuosa la guitarra de Janick Gers en “The Book of Souls”. La intro acústica preciosista terminó de equilibrar el repertorio, con momentos más relajados como éste. Tras este tema hipnótico, en el que se manifiestan las ansias del conjunto por expandir su estilo musical  más allá de sus propias fronteras, llegó el punto más álgido de la noche: el retorno a los clásicos con “Hallowed By Thy Name”, recibido con ovaciones. “Fear of the Dark”, potente, serena, depurada, se abrió paso en Madrid y terminó de confortar a un público ya enardecido. Después, “Iron Maiden” y entrada a los bises: “The Number of the Beast” ofreció un espectáculo a base de antorchas y de una bestia hinchable al fondo del escenario. “Blood Brothers” y “Wasted Years” marcaron el punto y final del concierto.

En definitiva, un show mágico, con un set list notable, la dosis justa de teatralidad, contundencia y sosiego hicieron que los espectadores salieran más que satisfechos y que Iron Maiden engrandecieran aún más su leyenda. Irrepetible.

EVA PLAZA

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