INGLORIOUS ‘Inglorious’

Inglorious(Frontiers)

Una de las escenas actuales que más está gustando tanto a la vieja guardia de seguidores como a la nuevas generaciones de aficionados al rock & roll es esa que se denomina como “nuevo hard rock clásico”. El referente más obvio y que primero viene a la cabeza son los mediáticos Rival Sons; a su estela, surgen nuevas e interesantes propuestas, incluso en España, con los interesantes Imperial Jade. Visto por dónde van los tiros, los gerifaltes de Frontiers parece que han tomado nota (algo normal, vista la escudería clásica del sello) y deciden apostar por bandas de nuevo cuño, pero que tienen los patrones a seguir en los inmortales años setenta. Y así nos presentan a Inglorious, combo prácticamente británico (uno de los guitarristas es sueco) que debutan ahora mismo con el disco de homónimo nombre que nos ocupa. Una colección de canciones a la que los consumidores del hard rock más clásico deberían dirigir ya sus oídos, ya que -a diferencia de otros combos que basan su sonido en parámetros clásicos, pero con una pátina contemporánea- a estos tipos les gusta jugar sus cartas retro al cien por cien. Mucho más saga Purple que Led Zeppelin, Inglorious tienen como gran baza a Nathan James, un portento de vocalista que tiene como referente a todos los cantantes clásicos que os imagináis, con especial querencia por el David Coverdale más machote. Once canciones con las ideas bien claras que desde la inicial “Until I Die” o la espectacular “You’re Mine” no dejan lugar para la duda de sus intenciones. Grandes voces, riffs directos y sin florituras, canciones trabajadas y devoción por una era que no volverá. Otra de las grandes bazas de estos británicos es que, teniendo los patrones estilísticos más que claros, muestran una sorprendente heterogeneidad sin perder nunca su propia idiosincrasia. Así, encontramos entre estas canciones guiños metálicos (“Breakaway”), blues mayestático (“Holy Water”) o hasta ciertos coqueteos más aguerridos y contemporáneos (el tema título que da nombre a la banda). La verdad es que tienen mucho a su favor para hacerse un merecido hueco en la escena en la que quieren moverse: canciones, actitud, ideas claras y un sonido poderoso, pero prístino. Lo cual nos lleva a otro punto a tener muy en cuenta, ya que la banda se ha autoproducido el disco ellos mismos, pues el productor elegido, Chris Kimsey (The Rolling Stones, Who), tras escuchar lo grabado les confesó que él no podía hacer nada para mejorar lo escuchado. Un debut de los que atrapan y firme propuesta en clave classic hard rock. De momento, Brian May ya les ha dedicado piropos; ahora le toca al público abrazar esta propuesta, harto refrescante, por su calidad y sinceridad.

XAVI MARTÍNEZ

 






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