IAN PAICE (BARTS, Barcelona 20/03/19)

No era mi primera vez con una de estas giras en las que Ian Paice se enrola en una banda tributo de Deep Purple para seguir sacando lustre a su legado. Y tengo que reconocer que esa vez no estuvo mal, repertorio ‘diferente’ y unos acompañantes más o menos a la altura de las circunstancias, así esta nueva ocasión pues parecía que prometía un poco más de lo mismo, con lo cual para servidor ya estaba bien. Pero esta vez la cosa ya no funcionó tan bien. Hay que reconocer que a nivel de afluencia de público se salvaron bastante bien los trastos, con más de la mitad del aforo vendido de la sala del Paral·lel. Y la cosa arrancó con “Highway Star” y sin demasiado fuego en el escenario. Lo mejor (y a lo que muchos habíamos ido, no nos vamos a engañar) era ver a Ian Paice en distancia corta tocando con su habitual destreza y swing, y desde luego en ese aspecto el batería de Deep Purple no nos defraudó. Pero de entrada el sonido no estaba a la altura de las circunstancias (con parón forzoso e improvisación por problemas tras “One Night In Vegas”), faltándole empaque y fuerza, aunque a posteriori el tema se encauzó un poco, y desafortunadamente la banda acompañante tampoco estaba a la altura (Pur.Pendicular en esta ocasión); cumplidores pero sin demasiada alma ni personalidad. ¿Y qué decir del vocalista? Pues que clavó su rol de Ian Gillan, pero el del Gillan de 1987, y no el de 1972, que es lo que hay que exigir a una banda que se venden como el mejor sucedáneo de la Púrpura Profunda. Expuestas estas premisas hay que rendirse ante la evidencia de que no estábamos asistiendo a un concierto memorable. Aunque tuvo algunos buenos momentos como la interpretación de “Mistreated” con un fragmento de “Ain’t No Love In The Heart Of The City” incluido. Y el repertorio elegido también es algo sobre lo que hay que detenerse a reflexionar. Me gusta pensar que cuando uno se dirige a un concierto tan específico como el del batería de Deep Purple, es que quiere huir de obviedades y quiere recrearse en un repertorio más para eruditos del combo. Nada más lejos de la realidad, todo lo que no debería ser tocado en un concierto de estas características fue interpretado; “Black Night”, “Speed King”, “Hush”, “Perfect Strangers” y hasta la ya agotadora “Smoke On The Water” tuvo su hueco. Aun así estuvo bien volver a escuchar en directo “Child In Time” (justita vocalmente), “The Battle Rages On” o la final y vigorosa “Strombringer”. Pero poco bagaje en líneas generales paraa los fans más irredentos de la Púrpura Profunda. Aunque dudo que muchos hubieran, vista la alegría y alboroto con que se recibían las canciones más obvias. En resumidas cuentas fue estupendo ver a Ian Paice en pequeño formato y poder catar con atención su personal y único estilo a los tambores, pero el resto no acompañó demasiado, ni por repertorio, ni por músicos. En definitiva servidor sigue teniendo el mismo sabor púrpura agridulce que se le quedó tras el olvidable paso por Rock Fest de la banda madre.

TEXTO: XAVI MARTÍNEZ

FOTOS: JOSEP Mª LLOVERA



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