HAMLET (Razzmatazz 2, Barcelona 02/02/19)

Revival noventero. Eso es lo que se escuchaba en más de un punto de la larga (larga hasta llenar Razz 2) cola para el concierto que Hamlet y Ktulu ofrecieron el pasado día 2. Una afirmación acertada a medias, como veremos más adelante. Pero la mera existencia de esa línea de gente ante las puertas de Razzmatazz auguraba una noche, como mínimo, interesante. Y no era mal augurio, pues el recital de las dos bandas, claves en la evolución del rock estatal – que allá a por mediados de los 90 estaba tiranizado por el rock urbano y por algunas protopacadas que no estoy dispuesto a mencionar – estuvo a la altura de las expectativas de los que buscaban una inyección de nostalgia, y de los que no.

Para empezar la noche, Ktulu arrancaron fuerte y tiraron a lo seguro. Willy y los suyos centraron su repertorio mayormente en ‘Confrontación’, su trabajo más celebrado; y con canciones como “Biocontaminación”, “Delirium Tremens” o “Crisis de Fé” tenían más de la mitad del trabajo hecho. Si bien tener 4 músicos jóvenes que casi les hacía parecer una banda tributo, y el tener que enfrentarse a una acústica atroz les jugó en contra, se puede decir que Ktulu pasaron con nota este reencuentro con un público que llevaba mucho sin saber de ellos (pese a que la banda lleva ya un tiempo reactivada) y lograron que, aquellos que buscaban una sesión de revival, quedaran completamente satisfechos con su parte. Lástima no haber podido catar nada del material nuevo; podrían haber generado interés antes del lanzamiento, pero viendo el moshpit creado durante ‘Apocalipsis 25D’, uno puede esperarse tranquilamente a que llegue el momento.

Por otro lado, Hamlet supieron reclamar su lugar como estrellas de la noche desde el inicio del concierto. Para empezar destrozaron el mantra del “revival” demostrando que no sólo están en uno de sus mejores momentos de los últimos años, sino que su último trabajo, ‘Berlin’, es material de directo de primera. Ellos lo saben mejor que nadie, por eso le dedican ocho canciones del setlist (cuando el resto de discos quedan en una o dos, un par de ellos incluso se quedaron fuera) y lo defienden acorde al recibimiento que ha obtenido. Así ‘Eclipse’, ‘Héroe’ o ‘Tu Destino’ encuentran su lugar entre clásicos como ‘Irracional’, ‘Tu Medicina’ o ‘J.F.’  y temas más modernos como ‘Un Mundo en Pausa’ o ‘Imperfección’. Otro tópico que rompieron fue el del paso de los años, que parecen no haber hecho mella en Molly, que sale a escena como un huracán, y un Luis Tárraga que directamente parece estar rejuveneciendo. Los madrileños siguen garantizando un derroche de energía sobre las tablas, y aunque todos hacen su parte, es Molly, flotando como una mariposa y picando como una abeja, el que acapara todas las miradas. Aunque habrá quien pueda criticar (y critica) los manierismos del frontman, que convierte cada grito en una pose para foto y el concierto en una clase de crossfit, servidor no ve nada de malo en que un cantante aliente a su público a base de carreras y manos a la oreja a lo Hulk Hogan. En tiempos en los que nos parece bien ver a un grupo de black metal lanzando confeti, un tipo dando brincos por el escenario no puede hacer daño a nadie.

Aún con un sonido sólo ligeramente menos maléfico del que sufrieron Ktulu, Hamlet dieron más del cien por cien para presentarnos ‘Berlin’ y repasar su extensa discografía. Encontrarse con la sala llena también ayudó, como bien apuntó Molly agradecido por la asistencia y la acogida que está teniendo ‘Berlin’. Una buena suma de elementos que impulsan a un grupo al que nunca se le podrá reprochar no poner pasión sobre las tablas – o, tal y como acabó el concierto, sobre la barra de Razzmatazz.

Hamlet vencieron y convencieron, y por el camino reconquistaron a quienes pensaban encontrarse a unas viejas glorias. Aquí no hay nostalgia de los 90, Hamlet siguen siendo un nombre a tener en cuenta en 2019 y uno diría que les queda cuerda para rato.

Nostalgia mediante o no, las dos bandas que grabaron sus nombres a fuego en la escena estatal hace ya dos décadas se ganaron al público de Barcelona y, más que rememorar el pasado, supieron crear expectativas por lo que tiene que llegar. A ver qué “revival” consigue eso.

TEXTO: ISAAC MORA

FOTOS: LECUMBERRY






HAMLET (Razzmatazz 2, Barcelona 02/02/19)

  1. Anabel Avila dice:

    Me ha hecho gracia la comparación de los gritos con una clase de CrossFit jejeje

    Un saludo!

Your email address will not be published. Required fields are marked as *

*