FEAR FACTORY (Razzmatazz 2, Barcelona 17-09-15)

Fear factory Barcelona news

Fear Factory han sido los últimos en sumarse a esta vorágine celebratoria, tan en boga en estos últimos tiempos, de interpretar un disco de principio a fin, con la excusa del correspondiente aniversario. En el caso que nos ocupa, la formación liderada por Burton C. Bell y Dino Cazares celebraban las bodas de plata de su magnum opus, ‘Demanufacture’; indiscutiblemente, uno de los discos que redefinió el género, a mediados de los noventa. Con esta premisa, a priori muy apetecible, nos desplazamos a la mediana de Razzmatazz, la cual registró una buena entrada, si bien no se llegó, ni de lejos, al sold out. Apenas pudimos presenciar un par de temas de la banda encargada de abrir la velada, unos muy discretos Death Label, de los cuales no tenía ninguna referencia. Su metal extremo me resultó bastante lineal y anodino.

Algo más interesantes resultaron los siguientes en subirse a las tablas. Once Human es el nuevo proyecto del ex guitarrista de Machine Head y Soulfly (y reputado productor en la actualidad) Logan Mader. Flanqueado por músicos muy jóvenes, y con la cantante Lauren Hart al frente, Once Human lo dieron todo durante los cuarenta minutos que permanecieron en escena. El problema principal es que, en mi opinión, el grupo no tiene temas que les diferencien en exceso de las cientos de bandas que practican este tipo de metal extremo en la actualidad. El show tuvo buenos momentos, todo hay que decirlo: temas como “Demoneyes”, “I Am War” o “Devil Can Have You” resultaron muy potentes; Lauren Hart posee una voz muy en la onda de Angela Gossow (ex Arch Enemy) y se manejó muy bien, animando en todo momento a la audiencia, con una sonrisa permanente en los labios. Por su parte, Mader sigue en la misma forma que en sus días de Machine Head. Todo saltó por los aires, cuando, contra todo pronóstico, la banda atacó la descomunal “Davidian”, tema que abría aquel legendario ‘Burn My Eyes’ de Machine Head. Fue entonces cuando quedó patente la diferencia abismal entre el repertorio propio del grupo y un clásico del metal moderno. De todas formas, en su defensa, hay que decir que Once Human padecieron un sonido bastante deficiente, lo cual –probablemente- impidió escuchar correctamente unos temas que en disco seguramente resultarán más interesantes.

La espera para el plato fuerte de la noche, se hizo más prolongada de lo deseable, y así, pasadas las nueve y media, Fear Factory tomaron posiciones en el escenario, para comenzar su repaso a ‘Demanufacture’. Interpretar un disco completo en directo es un arma de doble filo: por un lado, tienes la opción de escuchar temas menos conocidos, que raramente (o en algunos casos, nunca) han sido interpretados por el grupo en cuestión; por otra parte, obviamente, queda mucho menos tiempo disponible para que otros temas, asimismo imprescindibles, tengan cabida en el setlist. Si a todo esto, se añade el hecho de que, como parecía el caso, la banda lleva el piloto automático puesto, el resultado es irregular. Así pues, “Demanufacture” –el tema- y “Self Bias Resistor” resultaron demoledores. La sala se puso patas arriba con “Replica” (uno de los himnos metalúrgicos definitivos de los noventa), y cosas como “H-K (Hunter Killer)” o “Pisschrist” cortaron el aire como navajas afiladas. Pero, salvo por Burton C. Bell, que se dejó la piel (y la voz) en el escenario, tanto Dino Cazares como Tony Campos parecían algo erráticos, y el batería Mike Heller, técnicamente perfecto, no consiguió que olvidáramos que en ese taburete se sentó un día Raymond Herrera, una de las maquinarias de precisión más devastadoras de la historia y responsable, junto con Cazares, del noventa por ciento de lo que se escucha en ‘Demanufacture’. Por otra parte, verse obligado a meterse entre pecho y espalda los ocho minutos largos de “A Therapy for Pain”, resultó soporífero y anticlimático, por mucho que su versión de estudio pueda resultar “atmósferica” (algo que también podríamos discutir). No deja de resultar curioso pues que, en opinión del que suscribe, los mejores momentos de la noche se vivieran durante los prolongados bises. Así, “Shock” y sobre todo, una demencial “Edgecrusher” convirtieron la sala en una olla a presión, algo de lo que también se contagió la banda, que pareció revivir durante esos momentos. Fear Factory no se olvidaron de su reciente -y recomendable- ‘Genexus’, y nos brindaron tres temas del citado disco, muy bien recibidos por el público; en particular “Dielectric” (primer single extraído del trabajo) y una atómica “Soul Hacker”. Para finalizar, “Martyr” nos trasladó a los ya lejanos tiempos de ‘Soul of a New Machine’. A la salida, uno no podía evitar pensar que, lo que debería haber sido una noche para el recuerdo, se quedó tan sólo en un buen concierto; eso sí, con una sobresaliente recta final.

TEXTO Y FOTOS: EDU A. CRIME

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