DEVIN TOWNSEND EN ESPAÑA EN FEBRERO Y EN BUENA COMPAÑÍA

Sería por el año 94 que Steve Vai se pasó por nuestro país presentando su disco «Sex & Religion». Este trabajo contaba con la peculiaridad de incluir la voz de un vocalista desconocido, del que poco se sabía, aparte de ser canadiense. El concierto que vimos en Barcelona en la entonces sala Zeleste (ahora Razzmatazz) fue de los que se recuerdan para toda la vida. Vai brilló intensamente, tocó como todos esperábamos, de forma espectacular, virtuosa. Además, fue un concierto divertido, plagado de un sentido del humor inesperado y más que bien recibido. Pero la gran sorpresa de la noche vino de la mano de Townsend, una bestia escénica que cantó como los dioses, se subió a la PA, hizo muecas, nos divirtió con bailes psicóticos y todo un sinfín de locuras. Hasta que sacó una guitarra y desafió al propio Vai. Y la sonrisa se nos congeló, pues el hombre demostró que sabía tocar y de qué manera.

Luego fuimos recibiendo la información a cuentagotas, como solía ocurrir en la era pre internet. Así, Strapping Young Lad, su proyecto de metal extremo y pro industrial, tuvo mucha más repercusión fuera de nuestras fronteras que por aquí. Con la llegada de la red de redes y la información al alcance de un click nos fuimos poniendo al día. Y sí, Townsend es de aquellos artistas que hay que recuperar y reivindicar. ¿Porqué? Porque es hay un genio que brilla con luz propia. Creativo, innovador, fresco, con propuesta original, que no se debe a nadie. Townsend es un genio, que canta como quiere, desde las maneras más desgarradas a las voces más dulces y angelicales (a veces en formato de dúo con su amiga y colaboradora Anneke Van Giersbergen), utilizando su voz de forma imaginativa, fresca y sin complejos. ¿Y qué decir como instrumentista? Pues que su dominio sobre la guitarra es enorme y pocos límites conoce, que no sean los de su propia imaginación y creatividad. Townsend sabe qué darle a cada canción, no se pierde en vericuetos estériles, ni en exhibiciones vacías que no conducen a ningún lado. Eso sí, puede componer con la misma facilidad cosas tan extremadamente chifladas como «Ziltoidia Attaxx!!» («Ziltoid the Omniscient», 2007), intimistas como «Divine» («Epicloud», 2012) o la épica bien entendida de «Kingdom» («Physicist», 2000, y recuperada en 2012 para el álbum «Epicloud»).

Devin Townsend

Devin Townsend es una máquina de procesar música. De absorberla, asimilarla y lanzarla al mundo, como pocos pueden. No es habitual que un mismo artista sea capaz de pasearse por el metal extremo, por paisajes casi pop, el gospel, el rock industrial o terrenos que no desentonarían en un musical de Broadway y que todo esté en su sitio, con una coherencia que asusta. Por no hablar de su disco «Casualties of Cool» (2014), donde se mueve con desenvoltura y autoridad por pasajes acústicos de múltiples pelajes. Música llena de magia, misticismo, colores, intensidades… y sentido del humor cuando la ocasión lo requiere. Sin pretensiones megalómanas y accesible para cualquiera que sienta un mínimo de curiosidad y que quiera trascender más allá de los corsés del metal al uso.

En esta ocasión Townsend nos visitará para presentarnos «Trascendence», uno de los mejores lanzamientos metálicos  del año pasado. Así, el artista canadiense se vuelve a reencontrar con el público español, después del espectacular concierto que ofreció ante el público barcelonés en el marco del festival BeProg! My Friend en su edición de 2015.

Between The Buried & Me

Between the Buried & Me sacaron su nombre de «Ghost Train», un tema de Counting Crows, y se han convertido en uno de los nombres de referencia del nuevo metal progresivo de los últimos años. Ese que mezcla sin complejos pasajes de ortodoxia prog (virtuosismo, melodías grandilocuentes, pasajes instrumentales intrincados, cambios de ritmo desconcertantes…) con ataques de metal furioso, growls incluidos. Su última propuesta hasta la fecha se llama «Coma Ecliptic» (2015), una aproximación a la mente de un moribundo, que viaja a través de sus vidas pasadas. Una espectacular colección de canciones que, con toda seguridad, ganarán enteros al ser interpretadas en directo. Con quince años de historia y siete discos en el mercado, Between the Buried and Me merecen mucho más de reconocimiento del que tiene ahora mismo. Al menos en este país.

Leprous

Leprous necesita de pocas presentaciones. También encuadrados en el metal progresivo de nuevo cuño, los noruegos acaban de lanzar al mercado su disco en directo «Live At Rockefeller Music Hall». Metal progresivo, sí, pero desde un punto de vista muy personal, con pocas comparaciones posibles, al menos a primera vista. Tan melódicos o duros como la ocasión lo requiera, Leprous construyen sus temas con una dedicación tal que resultan ser piezas de orfebrería en las que abundan los claroscuros, los contrastes y las melodías, tan encantadoras como obsesivas. Discos como «The Congregation» (2015) o «Coal» (2013), son ya clásicos del metal progresivo más personal e inquieto en lo que llevamos de siglo.

Un concierto tan atractivo como imprescindible para todos aquellos amantes del metal más amplio de miras y con vocación de romper fronteras.

YURI VARGAS

Viernes 3 de Febrero, 19:00 hrs.

Sala La Riviera (Madrid)
Anticipada: 25€ / Taquilla: 30€
Sun Records, Fnac, Carrefour, Ticketmaster.es y en el 902 150 025

Sábado 4 de Febrero, 19:00 hrs.

Sala Razzmatazz 2 (Barcelona)
Anticipada: 25€ / Taquilla: 30€
Revolver, Pentagram, Fnac, Carrefour, Ticketmaster.es y en el 902 150 025

Entradas tambié disponibles en Madness Live!

 

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