CATALONIA EXTREME WINTER (Upload, Barcelona 19-01-18) (II)

La segunda jornada del tercer Catalonia Extreme Winter registró, igualmente, una gran entrada. Incluso podría decir que superior a la del primer día. El público volvió a acudir a la llamada de la oscuridad, y había expectación por ver lo que podrían dar de sí las cuatro bandas del día.

ATREXIAL

Los encargados de romper el hielo en esta segunda jornada fueron los locales Atrexial. La banda practica un Black Metal muy rápido, en la onda de unos Dark Funeral, aunque haciendo más hincapié en partes melódicas y a medio tiempo, más cercanas a unos Behemoth. Su actuación fue sencillamente soberbia. La banda hizo gala de una gran profesionalidad sobre las tablas, y la ejecución de los temas fue impecable. Desgranaron casi por completo su primer larga duración, el excelente ‘Souverain’, comenzando con una venenosa “Catharsis Through Torment”, apoyándose muy bien con las voces, y gozando de un notable sonido. A partir de ahí, el show no ofreció altibajos, y se alternaron momentos tan intensos como “The Hideous Veil Of Innocence”, con piezas más atmosféricas como “Shadows Of The Nephilim Throne”. Naga S. Maelstrom se reveló como un excelente guitarrista, que brilló especialmente durante las partes solitas. Por si todo esto fuera poco, Atrexial ofreció, para deleite de la audiencia, una devastadora versión de “Ov Fire And The Void” de Behemoth. Sin duda, la gran sorpresa del festival, para éste que suscribe.

MARTHYRIUM

No fue tan sobresaliente la actuación de Marthyrium, combo gallego de Black Metal. La puesta en escena fue cuidadísima, y totalmente hipnótica: un altar central y otros dos más pequeños, que flanqueaban el escenario. Prácticamente la única iluminación del mismo, procedía de las velas encendidas, además de un par de focos rojos que conseguían crear una atmósfera de lo más adecuada. Si bien no puede decirse que el trío ferrolano ofreciese un mal concierto, éste adoleció de cierta falta de ritmo. Por otra parte, la propuesta musical de Marthyrium es algo más lineal, aunque, por supuesto hubo muy buenos momentos, especialmente cuando interpretaron los potentes temas de su último trabajo, ‘Beyond The Thresholds’.

ALTARAGE

Y vamos ahora con la actuación más intensa de la noche. Los bilbaínos Altarage, reconvertidos en trío (ignoro si de forma circunstancial o definitiva) se posicionaron sobre el escenario, con su enigmática apariencia encapuchada. La propuesta sonora de Altarage es desquiciada, opresiva, maligna…Su Death Metal de crípticos riffs, y cacofónicas atmósferas te sumerge en un trance del cual es imposible salir. Quizá el sonido no acompañó en demasía, ya que resultó demasiado saturado, pero, en general, Altarage arrasaron a su paso por las tablas. Comenzando con los temas que abren su magnífico último disco, ‘Endinghent’, unas apabullantes “Incessant Magma” y “Spearheaderon”, el trío ofreció un repertorio basado en el citado trabajo, aunque también recurrieron a su primer trabajo, el ominoso ‘Nihl’, con “Devricet” o “Altars”, que resultaron igualmente eficaces. Sin duda, uno de los momentos álgidos del festival.

THE RUINS OF BEVERAST

Al igual que sucedió en la primera jornada, se había dejado el listón muy alto para la banda encargada de cerrar la noche, y el festival: The Ruins Of Beverast. Formados en 2003 como un proyecto unipersonal de Alexander Von Meilenwald, no fue hasta 2013 que la –ya convertida en banda-, formación ofreció su primer show. Y no es que desde entonces se hayan prodigado demasiado en sus apariciones en directo. Puede decirse, pues, que fue un privilegio presenciar un show de The Ruins Of Beverast…aunque para un servidor no fuera para tanto. Y es que, el estilo de la banda, -una amalgama de Black Doom Metal atmosférico- me resultó un tanto denso. Es obvio que, por experiencia y status, merecían su puesto de cabezas de cartel, pero, quizá, habría disfrutado más de su actuación si hubieran estado más abajo en el line up. No obstante, la calidad del quinteto está fuera de toda duda, y así lo demostraron durante su show. Seis extensos temas, comenzando por los quince minutos largos de “Exuvia”, que, asimismo, titula su último trabajo. En “Maere” pudieron apreciarse, incluso, influencias de bandas como Pink Floyd, siendo el tema que, de largo, disfruté más de todo el set. “Between Bronze Walls” y la suite “I Raise This Stone As A Ghastly Memorial”, pusieron punto y final al concierto y a la, en mi opinión, mejor edición hasta el momento del Catalonia Extreme Winter. Una iniciativa ejemplar, que, esperamos se consolide en un futuro inmediato como referencia en cuanto a festivales de metal extremo se refiere. Esperamos desde ya, la próxima edición en 2019. Venga a nosotros la oscuridad.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTOS: JOSEP Mª LLOVERA

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