BLACK SABBATH: CINCUENTA AÑOS DE SU DISCO DE DEBUT (II)

EL SONIDO DEL MAL

No vayan a pensar que es fácil ponerse a escribir sobre un álbum como el que ocupa estas líneas. Porque no lo es. El debut de Black Sabbath cumple medio siglo de vida; y uno se las ve y se las desea para poder añadir algo interesante a los torrentes de tinta y teclas que se han vertido acerca de tan magno trabajo. Así las cosas me van a permitir, a riesgo de resultar monocorde, que recurra al ya consabido apunte autobiográfico.

Es 1981. Sabbath para mí es igual a Iommi/Butler/Dio/Appice. ‘Mob Rules’ es EL disco, y el riff del tema-título no sale de mi cabeza ni con agua caliente. Nos encontramos en una época en la cual aún tengo a los Sabbath de Ozzy Osbourne metidos en el mismo saco que Motörhead (una bazofia ruidosa) o Zeppelin (¿guitarras acústicas?¿Canciones de media hora?¿¿Estamos locos??)

Obviamente, a esas alturas ya he tenido contacto con los primeros álbumes de Black Sabbath; sobre todo con ‘Sabbath Bloody Sabbath’ y el disco que nos ocupa. Pero esa pose “hippie”, y, sobre todo, la voz de Osbourne, además de ese sonido tan “antiguo”, me tiran para atrás irremediablemente. Así que prefiero escuchar los clásicos de Sabbath en la voz de Dio, en el magnífico doble en directo ‘Live Evil’. Pero, como ya he comentado más de una vez, si encomiendas tu alma inmortal a la música del Diablo, es tan solo cuestión de tiempo que acabes rindiendo pleitesía a ciertas bandas. Mi acercamiento a los Sabbath clásicos fue, paradójicamente, a través del mejor disco en directo que nunca editaron. Esto es, ‘Speak Of The Devil’ de Ozzy Osbourne. Algo hizo “click” dentro de mí al escuchar el escalofriante riff de “Symptom Of The Universe”…y aquí seguimos; confiando mi vida, -al más puro estilo Henry Rollins-, a los seis primeros discos de Black Sabbath.

El debut discográfico de Sabbath constituye uno de los momentos de mayor pureza en la historia de esta música. Sin duda, el primer álbum que puede ser considerado “heavy”. Un disco que costó apenas 600 libras, se grabó en unos pocos días, y ha pasado a los anales de la historia para siempre. Con una portada que se queda grabada a fuego en la retina, el contenido del disco no le va a la zaga. Si bien, personalmente, nunca será mi disco favorito de la banda (la reñidísima pugna estaría entre ‘Paranoid’ y ‘Sabbath Bloody Sabbath’), no es menos cierto que la calidad que atesora es, por momentos, irreal. “N.I.B.”, “Beyond The Wall of Sleep” o la descomunal “The Wizard”, siguen siendo algunas de las mejores piezas que nunca grabaron. La pureza del sonido consigue que, prácticamente, uno pueda visualizar a esos cuatro jovenzuelos de Birmingham tocando esos temas que fueron capaces de registrar sin apenas retoques de estudio. Insisto, no me parece un disco tan completo como ‘Paranoid’, por ejemplo. De hecho, la segunda cara del álbum no me resulta tan impactante; pero es indudable que el debut de Sabbath posee una atmósfera absolutamente irrepetible, que ni los mismos Sabbath fueron capaces de replicar.

No. No me he olvidado de “Black Sabbath”, la canción. Pero es que semejante maravilla merece un párrafo aparte. Estamos ante el riff del mal. Probablemente, la canción más pavorosa jamás registrada. Piensen en la banda de Black Metal más satánica, más degenerada, más maligna que se les ocurra: ni una de ellas será capaz, ni en cien vidas, de conseguir una atmósfera tan fría y oscura como la de esta pieza.

Las campanadas; la lluvia; el terrorífico tritono en que se basa la canción; la desesperada letanía que Osbourne prácticamente recita con voz desesperada; los cambios de intensidad, hasta desembocar en la cabalgada final. “Black Sabbath” es el sonido del mal. Un concepto de canción del que llevan décadas bebiendo (y viviendo) las miríadas de grupos de todos los subgéneros extremos que puedan imaginar. Eso sí, no me resisto a recomendar la escucha de la extraordinaria versión que llevaron a cabo Type O Negative, para el disco tributo ‘Nativity In Black’, editado en 1994. Un ejemplo de cómo darle una vuelta de tuerca al sonido Sabbath, y salir victorioso.

¡Qué equivocado pude llegar a estar en 1981! Sabbath únicamente es igual a una cosa: Osbourne/Iommi/Butler/Ward.

EDU A. CRIME

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