BILLION DOLLAR FEST (Upload, Barcelona 17/11/18)

Mark & The Clouds

No estaba nada mal el plan; sábado a la noche, una bonita sala y tres bandas que son referencia si hablamos de la escena nacional actual. Quizás la lluvia que cayó a media tarde hizo que la gente retrasase un poco la salida de sus casas, ya que a primera hora aún estaba un poco fría la sala de ambiente, pero esto no fue ninguna rémora para que la primera banda de la noche Mark & The Clouds salieran a escena con todas las ganas del mundo. Y me sorprendieron, su propuesta sixties bañada en cierta psicodelia ganaba robustez sobre las tablas. De hecho se percibían apuntes glam poco explotados en sus discos y además su vocalista y guitarrista Marco Magnani me hacía pensar (ayudado por su ensortijada cabellera) en un logrado cruce entre Ian Hunter y Bob Dylan. Sin prisa pero sin perder el tiempo fueron encadenando canciones como “The Crudge” o la robusta “You’re So Cold”. Solventes y recios ofrecieron cuarenta minutos de música atemporal y libre de prejuicios. Muy buen inicio de fiesta.

Deadyard

Con la sala ya mostrando afluencia de gente había llegado la hora de Deadyard. La banda que más está dando que hablar dentro de la escena punk’n’roll patria. Y nada más subir al escenario la liaron parda. Con su habitual y abrumadora energía pusieron la sala patas arriba durante todo su concierto. Furia y ganas en estado puro que puso a gran parte de los asistentes como las cabras, que se subían al escenario y abrazaban al vocalista para entonar (o berrear) junto a él himnos ya del underground como “Blood”. “Monkey Monggah Blues” o “Migraine Boy”. Puro high energy sin contemplaciones que tuvo a la sala en contante extásis y que iban llevando a la banda cada vez más hacia arriba. La histeria tocó techo con la versión del “I Got a War” de Gluecifer y esa clásico instantáneo que es la feroz “The Boys Are Out”. La jarana tocó a su fin con público y banda exhaustos y derrengados. Impepinables e incuestionables.

Schizophrenic Spacers

Difícil lo tenían Schizophrenic Spacers para superar semejante extásis escénico. Pero como perros viejos que son supieron añadir un plus de energía a su propuesta basada en el rock clásico y supieron mantener la fiesta álgida. Como siempre basaron su propuesta en el carisma y tablas de su vocalista Lon Spitfire, y en esa mezcolanza de temas propios y algunas selectas y sentidas versiones. Todo miel sobre hojuelas, la cosa funcionó en base a robustez escénica e instrumental y de todas las ganas del mundo que pusieron. “Two Coins In The Bathroom”, “Mediocre People” o “Space Balloon” fueron algunas de las canciones propias que cayeron y que animaron mucho el cotarro viendo la entusiasta reacción del público. Lon Spitfire sudó de lo lindo, conectó con el público y dejó claro junto a la banda que si siguen así tenemos Schizophrenic Spacers por tiempo indefinido. Y como es habitual en ellos no podían acabar de cualquier manera; el clásico imperecedero y enérgico como “Kick Out The Jams” con una moumental algarabía de público sobre puso un colofón de órdago a una celebración de la música y del underground por todo lo alto.

Más que un festival una fiesta que refrenda que no sólo de grandes eventos debería vivir el aficionado. Una noche a recordar y esperando la próxima edición.

TEXTO: XAVI MARTÍNEZ

FOTOS: LECUMBERRY

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