BERRI TXARRAK (La Mirona, Salt 30/03/19)

Hace un año Berri Txarrak nos hizo preguntarnos a todos dónde estaba su techo. La gira de presentación de ‘Infrasoinuak’ estuvo llena de momentos memorables como los conciertos de casi tres horas en Madrid y Barcelona y la actuación ante diez mil personas en Bilbao. Aunque las circunstancias son muy distintas – gira de despedida sólo hay una, a menos que seas Judas Priest – este Ikusi Arte Tour, al que no paran de salirle nuevas fechas, viene igual de fuerte o más, con las entradas agotadas en prácticamente cada sala y el público cosechado durante veinticinco años de carrera entregado a la causa de hacer esta despedida lo más memorable posible.

Panellet

Pero antes de que le dijéramos “hasta la vista” a Berri Txarrak, íbamos a decirle hola a Panellet. El trío presentaba su segundo trabajo, ‘Sputnik’, y aunque el Punk Pop (Punk Dulce, como lo llaman ellos) no es santo de mi devoción, salta a la vista que los de Terrassa tienen la máquina bien engrasada. Con influencias en las que se podría reconocer desde Green Day hasta Airbag, Panellet desgranaron sus dos discos sin apenas pararse a tomar aire, encontrando en gran parte del público respuesta a sus melodías pegadizas y sus estribillos eufóricos. Con un show enérgico, divertido, y sin complicaciones, Panellet cumplieron perfectamente a la hora de calentar el ambiente y, de paso, meterse a unos cuantos nuevos seguidores en el bolsillo.

Berri Txarrak

Y llegó la hora. El que para muchos será el último concierto de Berri Txarrak arrancaba con “Beude”, esa carta de amor a las pequeñas salas de Euskal Herria, para seguidamente coger velocidad con “Iparra Galdu”, “Jaio. Musika. Hil” e “Infrasoinuak”. Suficiente para que la sala se viniera abajo. El público de Salt, como siempre, coreando cada canción como si supiera euskera de toda la vida, al igual que Gorka Urbizu se los gana un poquito más comunicándose con la audiencia en catalán. Berri Txarrak se niegan a ponerse nostálgicos. Si esto es una despedida, no lo parece en ningún momento, porque Urbizu, arropado por esa base rítmica bulldozer que forman David González y Galder Izaguirre, saltan al escenario con el único propósito de tocar, tocar, y tocar. Con un repertorio como el que tienen, confeccionar un setlist de dos horas sin que sobre una sola canción es algo que podrían hacer casi sin mirar, así que el trío repasa su discografía de una forma más imprevisible que en sus últimas giras. Sonaron “Ikusi Arte”, “Libre”, “Ikasten”, “Oreka” (esta vez mezclada con una cover de “Toro” de El Columpio Asesino), “Denbora Da Polígrafo Bakarra” o “Zuri”; Gorka emocionó con una versión a solas de “Maravillas” – dedicada a Marielle Franco, y especialmente estremecedora en los tiempos que corren – , y el público se volvió completamente loco con “Denak Ez Du Balio”, el cover del “Sols El Poble Salva Al Poble” de Kop, habitual en sus conciertos en Cataluña, y una brutal “Ohiu” con la que Berri Txarrak dejó la Mirona de Salt como Gorka dejó las cuerdas de su guitarra: Hechas polvo.

Arracando los acordes de “Iron Man” de las cuerdas que sobrevivieron a la masacre, Berri Txarrak consumaban su despedida en Girona, en un concierto en el que tuvieron que sobreponerse a algunas circunstancias técnicas desfavorables como un volumen insuficiente – incluso en las primeras filas – pero del que salieron triunfantes sin ninguna duda. Sin nostalgia, sin dramatismo, sin una sola mención al inminente fin del grupo, sólo un concierto de Rock al doscientos por cien , con una banda apasionada y un público entregado. De Berri Txarrak nunca se espera otra cosa, y nunca han dado menos. Aún queda todo un tour, una temporada de festivales y quién sabe si alguna sorpresa más, pero si tengo que contar el concierto de La Mirona como el adiós de Berri Txarrak, sólo puedo levantar el vaso por ellos, por tantos conciertos como éste, y sobre todo, porque hayan sabido despedirse haciendo lo que mejor saben hacer. No se me ocurre manera mejor de decir adiós.

TEXTO: ISAAC MORA

FOTOS: PEDRO SALAZAR

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