AÚN NO ESTOY MUERTO (Phil Collins)

(Aguilar)

Más entretenida (y voluminosa) que la de su ex compañero en Genesis, Mike Rutherford, las cuatrocientas cincuenta páginas de la autobiografía de Phil Collins se leen con agrado y rapidez (cortesía también del periodista Craig McLean, que le ayudó a transcribir y ordenar el material). Al margen de filias (buena parte de su carrera con Genesis, con un gran trabajo a la batería a lo largo de los años setenta) y fobias (atentados sonoros como “Sussudio”, con los que casi borró de un plumazo los méritos conseguidos con sus dos primeros discos en solitario), Collins ha tenido una carrera harto interesante, y lo demuestra con estas sinceras, divertidas y a ratos sorprendentemente dolorosas memorias. Desde sus inicios como actor infantil en la obra de teatro ‘Oliver!’ a sus recientes problemas de salud y con el alcohol (estuvo a punto de morir), pasando por sus agridulces recuerdos familiares (un padre infiel y distante, episodios de bullying, su precoz pasión por la batería) y su ascendente carrera musical, tanto en Genesis como en solitario. También nos comenta con profusión de detalles sus tres matrimonios fallidos y sus respectivos divorcios, demostrando lo complicado que resulta para un músico profesional de su estatus conciliar su carrera con su vida familiar. A este respecto, ha pagado un precio altísimo: “lo tienes todo, pero no tienes una mierda”, dice al encontrarse solo en su casa en Suiza, cuando su tercera mujer se fue a vivir a Miami con sus dos hijos pequeños. Pero por encima de todo, Collins muestra su gran dedicación y pasión por la música, llegando incluso a formar su propia big band en 1996 (y no era ningún advenedizo en terrenos jazzísticos, pues ya militó en Brand X en los setenta). El libro contiene abundantes anécdotas y su relación con gente como Eric Clapton, Robert Plant (y el infame concierto de Led Zeppelin en Live Aid), Steven Spielberg, Tony Bennett, Pete Townshend (a punto estuvo de ser batería de los Who en 1981) o George Harrison, con un estupendo capítulo entero dedicado a su fugaz participación en ‘All Things Must Pass’.

JORDI PLANAS

Deja un comentario

*