ACHERONTAS (Upload, Barcelona 08/11/18)

Una noche algo desangelada, la que vivimos el pasado jueves en la Sala Upload, de Barcelona. Y es que la primera visita de Acherontas a estas tierras se saldó con una asistencia de público no tan nutrida como en ocasiones anteriores, y fue, en general, bastante discreta. El cartel, a priori más que interesante, se completaba con los legendarios blackers brasileños, Mystifier, y unos menos conocidos Craven Idol que, a la postre, ofrecieron la actuación más completa de la noche. Parece que todas las variables se conjuraron para que la velada no resultase del todo satisfactoria, y a la respuesta del público, -en general poco entusiasta durante toda la noche-, hubo que sumar varios percances técnicos y de personal, que no ayudaron en modo alguno a que las actuaciones se desarrollasen adecuadamente.

Los primeros en subirse a las tablas fueron los británicos Craven Idol, que desgranaron su furibundo Black Metal de corte rematadamente 80’s, con la voz a tope de “reverb”. Con una entrega total, el combo concentró el show en los temas de sus dos últimos lanzamientos, ‘Towards Eschaton’ (2013) y el excelente ‘The Shackles of Mammon’. Temas que no pudimos disfrutar en su plenitud debido al sonido atroz que padecieron durante todo su set. Los frenéticos solos de su frontman apenas podían distinguirse entre el maremágnum sonoro reinante. Ajenos al problema, Craven Idol lo dieron todo sobre las tablas y arrancaron aplausos tras su entregada actuación.

Mystifier

Los siguientes en el cartel fueron Mystifier, los cuales protagonizaron un inicio de concierto bastante anticlimático, ya que emplearon varios minutos en una improvisada prueba de sonido, ataviados ya con toda su parafernalia de cruces invertidas, cadenas, muñequeras y demás. Los problemas técnicos hicieron acto de presencia de nuevo, cuando el líder de la formación, el veteranísimo Beelzeebubth, anunciaba que su sintetizador se había estropeado, lo cual impediría la reproducción de las partes atmosféricas de algunos de sus temas, así como de las correspondientes intros. Más chocante incluso, fue la decisión del grupo de iniciar el show con un tema nuevo, que aparecerá en su próximo trabajo. Todas estas circunstancias dejaron al público bastante descolocado, si bien el concierto se vino arriba con la clásica “Osculum Obscenum” del seminal primer álbum de la banda, ‘Wicca’ (1992). El show de Mysfifier fue voluntarioso, y por momentos rayó a muy buena altura. El sonido mejoró notablemente, aunque resultaba algo hueco, y el incansable bajista y cantante, Diego DoUrden, se echó a cuestas el peso del show. “Aleister Crowley & Ordo Templi Orientis” fue el mejor momento del show, y también hubo tiempo para una versión del “Nightmare” de las leyendas de la escena extrema brasileña, Sarcófago, la cual contó con la colaboración vocal del bajista de Craven Idol. Una correcta actuación que quedó deslucida tanto por los problemas técnicos ya citados como por los altibajos en cuanto a setlist se refiere.

Acherontas

Y llegamos a la actuación de los protagonistas de la noche. Podríamos decir que Acherontas llegaron, tocaron, y se fueron. Los griegos disfrutaron del mejor sonido de la noche, y, si bien la ejecución de los temas fue intachable, la sensación era de “piloto automático”. Para empezar, la banda se presentó en la Ciudad Condal reducida a formato trío, lo cual supuso que el frontman y alma máter de la banda, Acherontas V. Priest, tuvo que hacer tareas de segundo guitarrista (una labor que llevó a cabo sin problemas, todo hay que decirlo). En cuanto a puesta en escena, la banda vino con lo puesto. Ni rastro del altar con que suelen adornar el escenario, ni hielo seco, y con un juego de luces de lo más básico (aunque las luces fueron bastante anodinas durante toda la noche). Insisto, la ejecución fue soberbia, y, en particular, el trabajo del guitarrista Saevus Helcath impecable, reinando por todo lo alto en las numerosas partes arpegiadas, pero uno no podía quitarse de encima la sensación de que el show era un mero trámite para la banda. La prácticamente nula conexión con el público no hacía más que aumentar esa sensación. Por otra parte, obviaron casi por completo su más reciente trabajo, el excelente ‘Faustian Ethos’, editado este mismo año, y recurrieron a trabajos anteriores, como las dos partes de ‘Formulas Of Reptilian Unification’, -‘Ma-IoN’ y ‘Amarta अमर्त’-, e incluso algún recuerdo a etapas anteriores. Y, tal como llegaron, Acherontas desenchufaron sus instrumentos y abandonaron el escenario ante una audiencia que no hizo el más mínimo esfuerzo por obtener un bis.

Un final de concierto que resume a la perfección la atmósfera que reinó durante toda la noche. En líneas generales, unas correctas actuaciones (meritorias en el caso de Craven Idol) que no consiguieron quitar el regusto agridulce que nos dejó la velada.

TEXTO: EDU A. CRIME

FOTOS: LECUMBERRY

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