AC/DC: LOS AÑOS DE BON SCOTT (PARTE 2)

In ARTÍCULOS

A principios del año 1977, unos cada vez más populares y curtidos AC/DC vuelven a su estudio habitual y, en febrero, concluyen el monumental ‘Let There Be Rock’. Su renovada confianza, hambre y ganas de romper con todo definitivamente se ven reflejadas en este pedazo de disco. Repasamos el ascenso a la cumbre de los australianos, en su primera etapa liderada por el incendiario Bon Scott.

‘LET THERE BE ROCK’, A LA TERCERA VA LA VENCIDA

¡Qué decir de ‘Let There Be Rock’! El álbum es una maravilla rockera, de principio a fin. La combinación guitarrera de los hermanos Young suena mejor que nunca, la base rítmica es una apisonadora y la voz de Bon vacila, susurra y ruge mejor que nunca. Se trata de un disco sólido, repleto de riffs incandescentes y ritmos consistentes y muy afilados. La mayoría de las canciones de este discazo se convirtieron en clásicos. “Whole Lotta Rosie”, “Dog Eat Dog”, “Problem Child”, “Bad Boy Boogie” y “Hell Ain´t A Bad Place To Be” son clásicos instantáneos que, desde entonces, suelen formar parte inexcusable de su repertorio. Desde la primera a la última nota, el disco no da respiro al oyente. Hablamos de una obra maestra de alto voltaje. La salida del álbum se retrasó hasta finales de 1977, porque la banda tenía que cumplir veintiséis fechas en el Reino Unido y una gira europea junto a Black Sabbath. Malcolm se lió a hostias con Geezer Butler, de Black Sabbath, y fueron despedidos de aquella gira. Poco después, decidieron despedir a Mark Evans y en su lugar entró a jugar Cliff Williams.

 “Cuando lo pienso ahora, veo que después del problema que habíamos tenido con los americanos poniendo a parir ‘Dirty Deeds’ y ‘Let There Be Rock’ y que luego nos echasen de la gira de Black Sabbath…. creo que me hicieron pagar el pato. Fue en plan: “algo va mal, habrá que cambiar algo”. ¡Y ese algo íbamos a ser Bon y yo! Al final Bon se salvó por los pelos y yo me quedé fuera”. (Mark Evans)

Su manager, Michael Browning, les planificó una gira por Estados Unidos y se recorrieron toda la geografía actuando en locales pequeños y festivales. Se dice que, por aquel entonces, la magia y la ilusión del principio habían desaparecido para convertirse en un negocio con fechas y compromisos a cumplir. Por lo visto, nadie era prescindible, excepto los hermanos Young. Hay quien asegura que pensaban expulsar a Bon de la banda, debido a sus escarceos con las drogas y el alcohol, a la vez que alguna que otra diferencia con Angus.

“AC/DC empezó a despuntar en Inglaterra y Europa cuando yo estaba allí, y recuerdo que su manager me explicó que se enfrentaba a un dilema. La sección de Atlantic en Estados Unidos quería trabajar a tope con la banda, pero le habían dicho que tenía que encontrar otro cantante solista. Creían que la banda no iba a funcionar en Estados Unidos con Bon al frente”. (Miembro del equipo de AC/DC)

En junio, se editó ‘Let There Be Rock’ en Estados Unidos para apoyar el inminente tour, pero no fue bien recibido por la prensa del país.

“Interesará saber a quiénes se interesan por el futuro del rock duro que, con la aparición del tercer disco de estos paladines australianos de la guarrería, el género ha llegado a sus más bajos niveles. Bon Scott escupe las letras con una agresividad irritante; supongo que es la única manera que tiene de hacerlo cuando solo te preocupa ser una estrella para poder acostarte con una chica diferente cada noche. La estupidez me incomoda, pero su estupidez deliberada e impostada me ofende”. (Billy Altman, de Rolling Stone magazine)

En octubre, el disco se publicó en el Reino Unido para apoyar la gira inglesa. En tierras británicas, AC/DC son estrellas absolutas y comienzan a colgar el cartel de “sold out” en muchos lugares. El trabajo de varios años comienza a dar sus frutos. Como colofón a un año casi redondo, la BBC emite su concierto en la universidad de Essex.

‘POWERAGE’, PEGANDO MUY FUERTE

La banda volvió a Sidney y entró por enésima vez en los Albert Studios con Vanda y Young. En marzo de 1978, completaron ‘Powerage’ y las malas críticas no se hicieron esperar. Para muchos, críticos el disco no representaba nada nuevo respecto a su anterior lanzamiento. Para otros tantos, supuso su segundo mejor disco. “Rock N´ Roll Damnation”, “Riff Raff”, “Sin City”, “What´s Next To The Moon” y “Up To My Neck In You” son unos trallazos hard rockeros de primera calidad marca de la casa; aunque muchos críticos puntillosos no comulgaron con temas como “Gime A Bullet” y “Gone Shootin”. El disco se publicó en Gran Bretaña el 28 de abril de 1978 y, pese a las malas críticas, la banda salió a defender a muerte los temas sobre los escenarios y, por fin, consiguió convencer a todo el mundo.

Una gira de veinte fechas les llevó de nuevo por el Reino Unido y después se marcharon a hacer las Américas teloneando a Rainbow, Alice Cooper, Aerosmith y Journey. Después de unos cinco meses de gira y unos ochenta shows, la fama de AC/DC en los Estados Unidos había subido como la espuma. Solo allí consiguieron vender 250.000 copias de ‘Powerage’. En Inglaterra, consiguieron colarlo en el Top 50 y, gracias a eso, aparecieron en el programa Top Of The Pops. Pero, a medida que todo alrededor de Bon iba perdiendo su atractivo, este bebía cada vez más, simplemente para soportar el día a día.

“No podía soportar ver como una persona tan increíble, tan sensata y maravillosa, de la que todo el mundo estaba enamorado, podía al mismo tiempo convertirse en un amasijo babeante por el que nadie sentía ningún respeto. No es que fuera siempre así, pero… si decidía irse, se iba”. (Silver, novia de Bon)

‘IF YOU WANT BLOOD’, EN PLENA FORMA

Ante la creciente expectación que estaba generando la banda en el mercado anglosajón, su discográfica decidió lanzar un disco de grandes éxitos en directo que se llamó ‘If You Want Blood’, que salió a la venta seis meses después de la publicación de ‘Powerage’. No se trataba de un simple grandes éxitos, pues hablamos de uno de los mejores álbumes en directo de la historia del Rock. Muchos de los conciertos de las últimas giras habían sido apoteósicos, así que los cortes que aparecieron en este directo rozan la perfección: desde la apertura con “Riff Raff” al acelerado final con “Rocker”, la banda esta sublime, enérgica… insuperable.

En pocas palabras, ‘If You Want Blood’ es un discazo ejecutado a la perfección por una banda en plena posesión de sus facultades. El disco les llevó a girar de nuevo por el Reino Unido durante veinte fechas, teniendo que repetir en más de un lugar. Por fin, AC/DC habían conquistado el mercado inglés y americano, y el límite era el mismo cielo. Pero lo bueno de verdad, lo mejor, todavía estaba por llegar.

‘HIGHWAY TO HELL’, BIENVENIDOS A LA CIMA

Después de cinco años en la brecha, AC/DC pasaron de ser estrella en Australia a ser reconocidos a nivel internacional. Atlantic decide que, para triunfar definitivamente, todavía necesitan grabar el mejor disco de sus carreras y les invita a remplazar a Vanda y Young por el productor Eddie Kramer. Comienzan a grabar en Florida, pero las sesiones no van bien y deciden reemplazar a Kramer por Robert John “Mutt” Lange. La banda y el nuevo productor se entienden a la perfección y, después de seis meses en los estudios Round House de Londres, sale a la luz el mejor disco de su carrera, ‘Highway To Hell’. Una obra maestra plagada de unos temazos de lujo. En este álbum, no sobra nada de nada: todos sus temas son joyas indiscutibles; una combinación perfecta de ritmo, potencia y melodía que -combinada con la  ahora más cálida, clara y punzante voz del tío Bon- consigue la perfección sonora. “Girls Got Rhythm”, “Touch Too Much”, “Walk All Over You”, “Beating Around The Bush” y el popular tema título invitan a pasar toda la noche de fiesta hasta caer rendido. Bon canta mejor que nunca y utiliza unos registros inéditos hasta la fecha, mientras que la banda se muestra más sólida y dinámica que nunca. La portada y el nombre del disco ofendieron a los más conservadores, pero… ya no había quien parase a la máquina. ¿O sí…?

El 27 de julio de 1979 se publicó ‘Highway To Hell’ en todo el mundo y la suerte comenzó a cambiar para la banda. Llegaron al número 8 en Inglaterra y al 10 en Estados Unidos, superando con creces las ventas de sus anteriores lanzamientos y comenzando a sonar de manera constante en todas las emisoras. Tan solo necesitaban un manager de altos vuelos para alcanzar la cumbre y consolidarse para siempre. Después de valorar a varios representantes, se decidieron por Peter Mensch, quien les hizo llegar a lo más alto en Estados Unidos, consiguiéndoles una gira como cabezas de cartel. AC/DC pasaron todo 1979 arrasando los Estados Unidos junto a Riot, Molly Hatchet y Sammy Hagar.

“Me dolió que me despidiesen, pues creo que hice un trabajo extraordinario con la banda. Lo que más me duele es que, con el paso de los años, los hermanos Young tienden a eliminar de su historia a todo el mundo, incluido a mí. Como si nunca hubiéramos existido”. (Michael Browning, antiguo manager)

Al final de aquella gira, todo el mundo conocía el famoso logo de AC/DC. Después de una gira británica junto a Def Leppard, grabaron en París el vídeo ‘Let There Be Rock’. Después, vuelven a Inglaterra para pasar las navidades y para ofrecer dos conciertos, en Newcastle y Southampton, y en febrero de 1980… la trágica noticia: muere Bon Scott.

LET THERE BE DARKNESS

Por lo visto, Bon salió a tomar unas copas con sus amigos al Music Machine de Camden; sobre las tres de la madrugada, el vocalista abandonó dicho local y, en algún momento de la noche, fallecería ahogado en su propio vómito. Esa es la versión oficial de los hechos, pero se ha especulado de todo a lo largo de estos años, desde la sobredosis de heroína al asesinato.

“Bon murió solo, bajo el peso acumulado de más de quince años de conciertos. Su ya de por sí castigado sistema se vino abajo tras una concatenación de circunstancias. Estaba en tratamiento por lesiones hepáticas, no había comido nada y estaba extremadamente borracho. La temperatura exterior rozaba el punto de congelación. Creo que fue hipotermia, asfixia, insuficiencia hepática… una combinación de todo”. (Perry Cooper, amigo de la banda)

Los titulares de algunos periódicos llegaron a publicar comentarios de muy mal gusto sobre el suceso. “Estrella del rock muere victima de sus propios excesos” o “Estrella de rock bebe hasta morir” fueron algunos de los epígrafes dedicados a Scott, pintándole como un borracho irrecuperable que buscaba su propia muerte; algo injusto, pues durante la mayor parte de su vida llegó a luchar más que nadie para llegar a dónde había llegado. Si su muerte fue debida a aquella borrachera, se trata entonces de un desgraciado accidente. Según sus allegados, Bon llevaba años bebiendo bastante, pero únicamente como bálsamo para aguantar las maratonianas giras, y a los mismos hermanos Young. En más de una ocasión, se ha acusado a Angus y a Malcom de ser personas insensibles y dictadoras que solo miraban por la pasta y la fama.

“En vez de, no sé, darle un descanso…. nadie parecía preocuparse por el bienestar de Phil Rudd. Y esa era más o menos la actitud ante el problema de Bon con la bebida. A nadie parecía importarle que estuviese matándose, siempre que saliese al escenario a cantar”. (Silver, novia de Bon)

La muerte de Bon es uno de los sucesos más injustos del Rock. No me cabe duda de que, sin su aportación, la banda no hubiese llegado tan alto. Él era el corazón y el alma de AC/DC, es una verdadera lástima que muriese justo cuando acababan de conseguir triunfar por todo lo alto. Un tipo agradable y cercano, con un magnetismo único sobre el escenario… el frontman definitivo de rock de los años setenta.

“Muchas veces, Bon salía de fiesta con fans que venían a los camerinos después del concierto. Aceptaba a la gente tal y como era. No le importaba sin tenían nombre o eran estrellas: si le agradaban, se largaba con ellos y punto. Le llamaban ‘Bon el Enrollado’”. (Angus Young)

Como bien le definió uno de sus colegas de toda la vida, Bon fue uno de los últimos rockeros de verdad. Para él, aquello no era un negocio, sino una adicción, algo que le salía instintivamente. Lo vivía. Tenía un sueño, porque estamos hablando de una época en la que el rock era un sueño, un sueño romántico. Bendito sea, el tío Bon.

NACHO GARCÍA ÁLVAREZ

You may also read!

NOCHE DE GARAGE ROCK CANALLA CON CRÁPULA YEYÉ + RAMÓN & THE GOGO DANCER

Este sábado, en la barcelonesa Magic Club, Crápula Yeyé y Ramón & The GoGo Dancer prometen regalarnos una noche de

Read More...

U2: LOS REDACTORES OPINAN

En una semana, concretamente el 18 de julio, los irlandeses U2 visitarán nuestro país en la celebrada gira de

Read More...

DANZIG ‘Black Laden Crown’

(AFM/Evilive) Con la reciente -y puntualísima- reunión de los Misfits clásicos ejerciendo de excitante espejismo para los fans más

Read More...

Leave a reply:

Your email address will not be published.

Mobile Sliding Menu