5 CONTRA 1: JUAN TORMENTO

Tormento2De Madrid a Berlín, del glam rock al punk electrónico, de Fanny y Los + a Glitter Klinik y Glamour To Kill… el hiperactivo Juan Tormento es uno de los secretos mejor guardados de nuestro pop más ecléctico y osado. Sus andanzas junto a mitos vivientes del calibre de Luis Miguélez y Fabio McNamara nos han dejado grandes momentos a redescubrir en bucle y ahora, con la nueva aventura encarnada en el power-trio X-Rated Angels, vuelve al ataque con uno de los discos más refrescantes e irreverentes del año. Este es el particular repóquer de discos que cambiaron su mundo… y la mayor decepción sónica de su vida.

LOS CINCO

David Bowie: Space Oddity (1969)

Un disco de genuino rock británico fue mi primera joya: ‘Space Oddity’, de David Bowie. Lógicamente, cuando este disco salió al mercado en 1969 yo era tan solo un niño de dos años, pero con la gran suerte de tener un hermano mayor que se pasaba el día escuchándolo; así pues, mis primeros recuerdos tienen como banda sonora esta gran obra atemporal. Su sonido, aparte de tener unas maravillosas guitarras, incluía instrumentos como flauta, violines, órgano, trompetas, arpa… esta mezcla tan psicodélica me hacía en muchos momentos pensar que era yo el Mayor Tom suspendido en el espacio.

Kraftwerk: Trans-Europe Express (1977)

Mi padre pasaba la mitad de su vida en Alemania. Fue él quien me hizo conocer el grupo que me sumergió en la música electrónica… Kraftwerk eran el alma mater del estilo y, a ritmo de ‘Trans Europa Express’ (su título en alemán), hicieron que mi mente dejara de sentir mi cuerpo para potenciar la imaginación. Ellos mismos se mostraban estáticos durante sus shows y no es de extrañar, ya que eso mismo que ellos hacían era lo que nos hacían sentir a muchos de sus seguidores. Yo los considero pioneros de la electrónica rítmica (llamada Motorik en Alemania): no solo innovaron con sus secuenciadores, también lo hiciera incluyendo el vocoder en sus grabaciones. Todavía hoy, cuando escucho un vocoder, no puedo evitar sentirme dentro de un tren, atravesando Europa.

Devo: New Traditionalists (1981)

A pesar de ser conocidos como una de las bandas creadoras de la música electrónica, no es hasta su cuarto álbum, ‘New Tradicionalists’, cuando Devo incluyen baterías electrónicas… y es entonces cuando a mí me hacen rendirme definitivamente a sus pies. Quizás por eso me gusta aún más que su álbum antecesor, ‘Freedom of Choice’: aunque a nivel de masas no fue tan popular como este último, definitivamente para mí es una obra superior. Creo que les vino muy bien el gusto pop que tenía este disco, y en especial la canción “Working in the Coal Mine”. Con este álbum, Devo consiguieron un balance perfecto entre electrónica y pop.

David Bowie: Let’s Dance (1983)

En 1983, la bestia vuelve a mi vida con más fuerza que nunca. En esos momentos, Neil Rodgers se hizo cargo de la producción, dándole un cambio muy conveniente al sonido de Bowie que, hasta el momento, había estado capitaneado por Visconti. Este disco, lleno de sonidos pop-rock, funk y dance pop, me hizo verdaderamente bailar y sentir que había llegado el momento de ser descarado, aunque elegante… Me fascinó que en este álbum Bowie decidiera recuperar la canción “China Girl”, que había escrito años atrás junto a Iggy Pop para el disco ‘The Idiot’. Si Bowie sabía hacer algo, era darle una vuelta más a la tuerca.

Billy Idol: Rebel Yell (1983)

El baby face de Generation X se reafirma como solista con su álbum ‘Rebel Yell’… aunque para mí fuera un solista muy especial, ya que me lo imagino más como un dúo junto a Steve Stevens. Con este disco, ambos me hicieron sentir que si algo merecía la pena era una buena alianza entre una guitarra verdaderamente bordada, un bajo, unas baterías con una gran variedad de ritmos y unos buenos teclados donde se les da una importancia que, muchas veces, el rock pasa de largo. Todo esto, junto a las melodías de voz, me hizo sentir que el rock, definitivamente, no había muerto, como ya decían muchos por entonces. Al contrario, con ‘Rebel Yell’ estaba más vivo que nunca.

EL UNO

Tin Machine: Tin Machine (1989)

El disco debut de Tin Machine. Yo no odio esta formación, como le suele pasar a muchos fans de Bowie, ya que David era el cantante y el álbum estaba exquisitamente grabado… pero sencillamente, yo esperaba mucho más, algo verdaderamente diferente y con la expectativa de escuchar algo nuevo e innovador, tal como nos tenía acostumbrado el Duque Blanco. Estaba tan bien grabado que casi, desde mi punto de vista, le faltaba humanidad, alguna salida del tiesto… además de que Bowie aquí se convierte en la cuarta parte de algo que, honestamente, no necesitaba; sobre todo porque, como he dicho antes, no aporta nada en la carrera del mas genial de los músicos que jamás existió.






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