5 CONTRA 1: PANZER (BARBARIAN SWORDS)

Últimamente hablamos mucho de Barbarian Swords, y no es para menos. ‘Worms’, su devastador nuevo disco, se coló sin problemas entre los quince discos favoritos nacionales de esta casa, y recientemente pudimos comprobar cómo se las gastan estos funestos sujetos sobre un escenario. Así que el momento nos pareció idóneo para someter a nuestro particular tercer grado a Panzer, bajista de la formación. Y aquí lo tenéis: probablemente el 5 contra 1 más irreverente, blasfemo, y brutal que vamos a leer en mucho tiempo.

LOS CINCO

SADISTIK EXEKUTION ‘FUKK’ (2002)

Podría haber puesto cualquier disco de estos pirados australianos. Son el paradigma de la violencia sonora sin ningún tipo de concesión. Van sobrados de huevera. Aquí encontramos lo que yo y mis compinches de grupo entendemos como “metal fusión”: lo que viene a ser mezclar la brutalidad del death, la bestialidad y suciedad del war metal con la oscuridad del black; incluso con devaneos de podrido doom. En resumen, blastbeats infernales, voces maníacas totalmente desquiciadas, estructuras anárquicas, solos de bajo hipersónicos, riffs de guitarra únicos. Todo con un sonido sucio y  una actitud macarra, ideal para convertir tu cerebro en podrido chucrut.

ANTEDILUVIAN ‘λόγος’ (2013)

Adoro la música extrema en toda su esencia, y eso significa la búsqueda sonora de violencia, caos y total oscuridad. Cero espacio para zafio humor o cualquier atisbo de esperanza o patético buenrollismo. Y esto es lo que encuentras aquí: música críptica, que realmente parece tocada desde un abismo. Un mantra opresivo de mal rollo. Aquí detrás subyace el concepto de hacer la música más oscura y brutal que te puedas echar a la cara. Y lo consiguen. A través de un muro de sonido infranqueable, desestructuración, ausencia total de melodías, disonancias, blasts perennes, voz de ultratumba e imagen y letras acordes a lo que suena. Esto es el siguiente nivel.

KRYPTS ‘Remnants Of Expansion’ (2016)

Cuesta encontrar buenos discos de auténtico death doom, y cuando llega uno a mis manos, lo exprimo bien. Estos fineses saben qué teclas tocar para bombear sangre a tu noble miembro. Nada de tecladitos pastelosos o melodías babosas. Aquí la atmósfera es de pútrido death metal; las melodías made in Finland son funestas, la voz profunda y cavernosa, pasajes asfixiantes con mucha atmósfera alternados con arrebatos de velocidad. ¡Un aplastacráneos!

NATTEFROST ‘Terrorist’ (2005)

Black cabrón vomitado en tu puta jeta. Esto es lo que vamos a encontrar aquí. Te lo mereces, y lo sabes. El puto Nattefrost es la quintaesencia del macarrismo black metalero. El perfecto híbrido entre black y crust. Aquí nos encontramos riffacos con aires punk-rock’n’rolleros, que te  la ponen bien tiesa y temas con blasts espitosos para disfrutar de la vida odiando. La voz es cabrona; el sonido, perfectamente equilibrado entre suciedad y potencia; y todo destila zafiedad, hijoputismo y virulencia a doquier. Cuando quiero un  poquito de rock’n’roll, esto es lo que escucho.

PROFANATICA ‘Profanatitas De Domonatia’ (2007)

Estamos ante un grupo tan simple y efectivo como un guantazo a mano abierta. Y, escuchándolos, dan ganas de soltar unos cuantos. Lo que más me pone es que podría coger cualquier disco de ellos y quedar bien. Todos son brutales y, en esencia, todos son iguales. Esto es black death cabestro, a piñón fijo, prácticamente todo a la misma cadencia y con los mismos recursos compositivos. Con un sonido distintivo y único. Mucho más de lo que pueden decir muchos adalides de la incontinencia técnica. Pura blasfemia. A todo el grupo nos flipa la escena black made in USA (Demoncy, Havojeh, Black Witchery, Absu, VON): es única y auténtica, y puestos a poner unos, que sean los padrinos de la misma. Nacidos de una escisión de Incantation, por si no queda claro de qué va el tema.

EL UNO

 GRAVE ‘Hating Life’ (1996)

Grave sólo tienen diez riffs mediocres en su carrera, y están todos metidos en este LP. El anterior álbum, ‘Soulless’, es quizás uno de los discos de death comercialoides más molones. Está lleno de hits y suena de cojones. Pongo este disco como representativo de una época donde muchos de los grupos pilares de death-black-doom sacaron discos con la idea, supongo, y con la esperanza de convertirse en los siguientes Pantera, en cuanto a popularidad me refiero. El sueño se esfumó rápido para una gran mayoría. Prácticamente, todos los grupos más grandes cayeron antes o después en una fase apestosa donde renegaban por completo del estilo que habían tocado, incluso creado. Muchos no han vuelto, Grave, por suerte, han demostrado que los tienen bien puestos y esto sólo fue el polvo chungo de una noche. En cuanto al álbum, encontramos una especie de groove-death con aires rockeros… vamos, el destrempe total. La portada y el logo son horrorosos, subproducto del photoshop patatero. La voz es malísima y los temas y riffs tienen cero gancho y carisma. Eso sí, es la única mancha en su carrera, ya que son uno de los grupos de death con la discografía más sólida, y hoy en día ya no decepcionan.

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