jueves, junio 6th, 2019

 

PAUL COLLINS BEAT EN BARCELONA

Fundador de bandas como The Nerves o, por supuesto The Beat, no es que Paul Collins sea una leyenda del power pop, es que él es el power pop. Un músico que no se cansa (ni nos cansa) de la fórmula de canciones directas, melodías pegadizas y guitarras afiladas. El periodista Carlos Pérez de Ziriza, en su imprescindible volumen 3 minutos de magia, una historia del power pop y la new wave (Efe Eme) aseguraba que “la frescura que exhala su más reciente estado de forma, (es) una tercera fase de su carrera que podría ser vista como una segunda juventud”. Y alguna parte de culpa de eso la tendrán su banda actual, y con la que se presenta en Rocksound: Octavio Wink (Heartbeats, Protones) a la guitarra, Juancho Lopez (Kurt Baker Combo, Dogo y Los Mercenarios) al bajo y Ginés Martinez (Cooper, Los Substitutos) a la batería. Una auténticaLeer Más


POSSESSED ‘Revelations Of Oblivion’

(Nuclear Blast) No nos engañemos: pocos podrían haber imaginado que, de las decenas de bandas que aparecieron a mediados de los ochenta, y contribuyeron a dar forma a lo que hoy conocemos como metal extremo, Possessed fueran una de las que volviera al ruedo discográfico, más de tres décadas después de su formación. Y no es por falta de méritos. Nacidos de la febril mente del bajista y cantante Jeff Becerra, Possessed son una de las bandas indispensables para entender la gestación del Death Metal. Ahí está el irrepetible ‘Seven Churches’ (1985), considerado (incluso por el propio Chuck Schuldiner) como el primer álbum del género. Desafortunadamente, la carrera del grupo no dio para mucho más: tras un segundo trabajo, ‘Beyond The Gates’ (1986), -con el cual quisieron desmarcarse ligeramente de la etiqueta “satánica” y dar un enfoque más técnico a su propuesta-, y la publicación del Ep ‘Eyes Of Horror’Leer Más


ROBERT RANDOLPH & THE FAMILY BAND ‘Brighter Days’

(ProvoguMae/Mascot/Top Artist) Conocí al vocalista y guitarrista, pedal steel guitar, de New Jersey cuando un amigo que ya me había predicado sus bondades con anterioridad me prestó We Walk This Road (2010), disco que obtuvo un notable éxito comercial con producción de T Bone Burnett y apariciones invitadas de luminarias como Ben Harper o el fallecido Leon Rusell. No cabe duda de que había buenas ideas y que esa manera de llevar las raíces religiosas de la banda hacía el gran público tenía sus momentos pero me pareció una grabación excesivamente dispersa y falta de ese hilo conductor que marca las distancias entre un trabajo simplemente correcto y uno que se clava durante semanas en el plato. Aquella, llamémosle decepción, ha provocado que desde entonces solo haya picoteado en su obra sin profundizar demasiado ni darle excesivas oportunidades hasta que esta reciente galleta acaba aterrizando de nuevo en mi reproductor.Leer Más