jueves, diciembre 31st, 2015

 

LA SONRISA DE LEMMY

El ser humano no está preparado para la muerte, pese a ser consciente de que tarde o temprano es un “trámite” por el que nos toca pasar. A todos. A mí, a ti, a tus amigos, a tus familiares, a tus vecinos y, sí, también a tus ídolos; porque éstos son humanos pese al divismo de algunos, y sienten y padecen como cualquiera. Y cuando un ídolo se va, escuece. Escuece muchísimo, sobre todo si quién se va es una fuerza sobrenatural, un dios al que disfrazaron de humano, como Lemmy. Cuando uno se levanta una mañana, a finales del ya extinto y -definitivamente repugnante- 2015, y lo primero de lo que se entera es que Lemmy ha fallecido, sabes que te aguarda un día duro por delante. No soy de lágrima fácil, y en esta ocasión no hubo excepción, pero pasé uno de los peores días del año. ElLeer Más